Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Silent Jenny

Silent Jenny
Guion
Mathieu Bablet.
Dibujo
Mathieu Bablet.
Traducción
Lorenzo Díaz.
Formato
Cartoné, 312 págs, color. 22x30 cm.
Precio
45€.
Editorial
Nuevo Nueve. 2025.
Edición original
Silent Jenny (Label 619/Rue de Sèvres).

El francés Mathieu Bablet se está forjando un nombre en la BD francobelga a golpe de obras impactantes que nos muestran mundos diversos y plantean sociedades futuristas, distópicas… pero utilizando esos ambientes como huerto de otro tipo de ideas que no dejen indiferentes al lector, que planteen dudas, debates internos o con otros lectores, que nos hacen pensar y que amplían la experiencia lectora hasta un nivel más allá que la media de lecturas. Nuevo Nueve ha publicado Silent Jenny, la última obra de Bablet en la que nos presenta una sociedad futurista muy diferente a la nuestra pero que genera la inquietud de hacernos pensar que perfectamente es una situación plausible tal como avanza nuestra sociedad en la actualidad.


Jenny es la silenciosa miembro de un grupo de biólogos en una sociedad futurista en la que la vegetación casi ha desaparecido y no existen ya abejas que polinicen las plantas en la distancia. Para intentar remediarlo hay grupos que viajan en mónadas, unas complejas naves-ciudad que cuentan con tecnología de miniaturización a través de la cual intentan recopilar datos del mundo microscópico, y recuperar muestras de ADN de las abejas para poder generarlas con tecnología genética y recuperar el paisaje del pasado. La sociedad la dirigen grandes compañías multinacionales, y la segregación llega hasta el punto en el que quienes no aceptan formar parte de ese modelo viven hacinados, como nómadas, recordándonos el aspecto de esos salvajes que vivían en los desiertos de cualquier película de la saga Mad Max.

No es la única referencia que se nos viene a la mente leyendo esta obra. Si en algo consigue destacar su autor es precisamente utilizar elementos de la cultura popular con personalidad suficiente para construir su propia historia, sin miedo a que parezcan pastiches a partir de retales de otras obras. Así, se nos puede venir a la mente Mad Max, pero también la tetralogía de Philip Reeve, Máquinas mortales, adaptada al cine con poco éxito en 2018; o historias de miniaturización como los superhéroes Hombre-Hormiga y el Átomo, o películas como el Chip Prodigioso o Viaje alucinante, entre otras muchas. Y, a pesar de las muchas referencias, Bablet construye una historia que no se parece a ninguna otra, con unos poderosos cimientos en forma de una sociedad distópica compleja en los que se apoya una historia pesimista que nos hace asociar el silencio de su protagonista al de ese mundo sin el zumbido de las abejas.


Como hiciera con Shangri-La, Carbono y Silicio o Adrastea, consigue construir universos muy interesantes como premisas para captar la atención. Si bien, con algunos de los títulos podríamos debatir si el resultado de la historia está finalmente a la altura, lo que nadie puede negar es que solo con conocer esa propuesta de sociedades distópicas ya resulta muy atractivo, si te gustan la ciencia-ficción y las historias de distopías no siempre imposibles. Es lo que sucede con esta obra, en la que vamos a pasar casi la primera mitad de la obra conociendo las particularidades de la sociedad que nos propone Bablet, y conociendo por qué es como es: cómo funciona y por qué es necesaria la miniaturización, cómo está estratificada la sociedad, adónde se dirige la sociedad, por qué tienen que ir esas mónadas siempre en movimiento, cómo se construyen los mapas… una historia con una complejidad en su forma que a veces hace que olvidemos la línea argumental central e incluso puede que no nos importe.

Poco van a necesitar saber los fans acérrimos del francés del estilo de dibujo. Si bien volvemos a contar con un estilo sencillo en sus formas pero con un pantagruélico festín visual en cuanto a construcción de ciudades, de maquinarias, de escenarios mecánicos, complementados en esta ocasión por complejos mapas geológicos repetitivos que son utilizados como elemento narrativo. La imaginación de ese mundo microscópico, los diseños de vestuario y los escenarios mismos son de ese tipo de elementos que hacen que comprendas por qué el francés cuenta con una legión de seguidores tan grande. Hay que agradecer a Nuevo Nueve que haya respetado el tamaño original de la edición, imprescindible para disfrutar por completo del apabullante trabajo gráfico que, no por nada, le ha llevado cuatro años a su autor.


En definitiva, Silent Jenny es una historia que nos muestra una plausible distopía futura con un tono lúgubre y pesimista, pero en el fondo no es más que una crítica feroz, un alegato ecologista y contra el rumbo que toma la sociedad actual en cuanto a la creciente segregación de clases. Una obra con mucho poso que, si bien es de esas historias cuyo continente acaba robando importancia al contenido, es innegable que solo por la propuesta ya resulta suficientemente interesante y genera ideas que madurar, mucho más complejas que otras historias más desarrolladas en ese aspecto. Excelente edición y una obra que no decepcionará a los seguidores de Bablet.

Lo mejor: Una vez más, la propuesta del autor, que no decepciona por su complejidad.

Lo peor: El miedo que da ver que esta sociedad pudiera llegar algún día.