Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Shin Zero 1/3

Shin Zero 1/3
Guion
Mathieu Bablet
Dibujo
Guillaume Singuelin
Traducción
Yolanda Dib Cabello
Formato
Rústica con solapas, 216 páginas. 24 x 17. Blanco y negro, y color.
Precio
18,00 €
Editorial
Grafito Editorial. 2025
Edición original
Label 619 / Rue de Sèvres

Está de moda la nostalgia. Así, como norma general. Es un hecho plausible que se refleja en la cultura. Y por supuesto, en los cómics. Pero aunque actualmente sea un recurso muy manido, para nada está confrontado con la calidad. Y esta obra tiene tanto una cosa como la otra.

En esta ocasión, la susodicha nostalgia viene de la mano de lo último publicado por Grafito Editorial, Shin Zero, con Mathieu Bablet al guión (Adrastea, Shangri-La) y Guillaume Singelin al dibujo (PTSD, Frontier), en un relato que, aparte de abrazar la dicha añoranza de los 80 ‘s y 90 ‘s, ambos autores se mueven como pez en el agua con una mezcla perfecta entre la ciencia ficción con el costumbrismo e historias muy humanas. 

Todo hay que decirlo, Shin Zero es una excepción en la editorial: A diferencia de los demás títulos publicados por Grafito, este cómic se va a dividir en 3 tomos en un formato manga pero con lectura occidental. Puede parcer un movimiento arriesgado, pero los editores bien saben que, después de que Singelin ganase el premio Eco-Fauve Raja Award 2024 con Frontier en el Festival de Angouleme, también bajo el sello editorial de Grafito en España, Guillaume se ha convertido en uno de los caballos de batalla de la editorial española y se ha consolidado como una apuesta segura. Y no puedo estar más de acuerdo.

Shin Zero no solo nos habla del paso de la adolescencia a la madurez. Bablet y Singelin aportan un giro de tuerca, o varios a mi parecer: Nos hablan de temas tan universales y actuales como las amistades universitarias, las nuevas responsabilidades como jóvenes adultos, la rotura con el pasado —sobre todo con el de tus padres— y la rebeldía de después, de las nuevas redes sociales y de su extrema sexualización —y más si eres una mujer que cumple con el canon estético—, de la aceptación, de las malas decisiones, el abandono a nuestros mayores… Esta obra engloba tanto, que resulta difícil describirlo sin contar ningún spoiler. Eso sí, es imposible que como lector, no te sientas identificado con alguno de los múltiples temas que tratan. Porque al final, es la vida y la complejidad de esta, de que no todo es tan sencillo y que nada es lo que parece, es parte de ella. Y ambos autores son conscientes, y juegan con ello.

Pero volviendo a la historia, todo sucede en un escenario para nada distante, y más si has crecido en los 80/90. Nos encontramos en una ciudad ficticia y sin nombre, en un mundo donde antes los monstruos gigantes japoneses o Kaijus podían aparecer en cualquier momento y destruir absolutamente todo a su paso. 

En este contexto, el gobierno de ese momento, como método de defensa decide crear el cuerpo especial de sentai, soldados divididos en grupos de diferentes colores dispuestos a pelear y enfrentarse a estos monstruos que amenazan el país… Hasta que el último de estos monstruos fue derrotado, King Zero. A partir de ahí, ese cuerpo especial, tan venerado, tan necesario, se convierte en una empresa al más puro estilo Infojobs, con trabajos precarios, mal pagados y perfecto para universitarios o jóvenes en búsqueda de trabajar de lo que han estudiado… Es aquí, en este punto, donde nuestros 5 protagonistas se encuentran, y donde todas estas temáticas antes mencionadas, surgen, se mezclan y evolucionan a medida que va avanzando la historia.

Todo hay que decirlo: Para seros sincera, lo que me atrajo de esta obra era que estaba dibujada por Singelin. La temática de los mechas, los sentai —que al final, es un equipo de Power Rangers universitarios y precarizados— y los Kaijus no me resulta nada atractiva. Pero todas esas tramas humanas y las diferentes historias entremezcladas, junto la narrativa y el estilo de dibujo tan particular, hace que este primer tomo te atrape desde la primera página y que, después de una tarde entera entre ellas, cuando cierras el cómic, estés deseando saber cómo continúa la historia.

Sin duda, Shin Zero es una obra que incluso después de su lectura, te hace reflexionar sobre el mundo en el que vivimos actualmente, y deja un poso que puede durar días e incluso meses. Parece una historia sencilla de leer y pese a sus temas tan complejos, resulta tremendamente disfrutable y hasta en algunas partes, dolorosa. No os lo voy a negar, este cómic es de los que no he parado de recomendar desde que salió en 2025 y estoy a la espera de la segunda entrega en este 2026. Y citando a una gran amiga mía: Yo, ni me lo pensaba.