Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Sexo Cero en Gravedad Cero

Sexo Cero

Sexo Cero en Gravedad Cero son 13 poemas erótico-espaciales escritos por Antonio Dyaz e ilustrados por Miguel Ángel Martín, financiado mediante crowdfunding a través de la plataforma Verkami.

«En gravedad cero no hay dolor: solo dilatación.»

Así rezan unos versos que dan título al libro, pero… ¿Cómo? ¿Un poemario de ciencia ficción? ¿Y además de elevado voltaje erótico? La poesía es un arte puro, clásico y milenario. Mancillar la noble tarea de componer versos con temáticas relativas a las lunas de Júpiter, o a los sentimientos de un cyborg bisexual o alabar lo divertido que resulta un trío en el espacio exterior… todo eso roza el anatema.

Sexo Cero

Reconozco que no soy muy amante del llamado verso libre. En mis escarceos universitarios con la poesía siempre me atuve a los parámetros de la métrica y la rima, llegando a tener encarnizadas discusiones con los “nuevos poetas”, que defendían lo que llamaban “prosa poética”, frente a “llámalo lo que quieras, pero no lo llames poesía”. Después de todo, para mí, el culmen de la poesía en lengua española está en el sevillano Antonio Machado. No obstante, suyos son los versos

Verso libre, verso libre…
Líbrate mejor del verso
Cuando te esclavice.

Con el tiempo, mandé todo a hacer puñetas y lo dejé en un “a mí no me metáis en líos”, dedicándome a descubrir disfrutar de los poetas irlandeses de finales del siglo XIX y principios del XX. A mí, cuando me da, me da.

Por eso este poemario de Antonio Dyaz me produce sentimientos encontrados. Por un lado, el verso libre se me antoja el recurso fácil para evitar enfrentarse al reto de la métrica, pero por otro su lectura en voz alta (porque la poesía SIEMPRE se debe leer en voz alta) es realmente estimulante. En otras palabras, me gusta el contenido, pero no el continente.

Mis ingles de amianto
en torno a tus labios
de asbesto
Pezón isotérmico
Sonrisa de anciano
Bebe de mí

Sexo Cero

Los versos de Dyaz nos llevan a un mundo donde la carne y el metal se entrelazan, donde el espacio sideral sirve de escenario para encuentros lúbricos en los que el sexo está lejos de ser explícito, sino que se entrevé. En sus poemas los encuentros sexuales son, más que físicos, emocionales. El orgasmo es más un sentimiento que un reflejo físico. El placer se enfrenta a la culpa, el deseo, los celos, la pasión ardiente. Todo acompañado por las ilustraciones, sencillas pero exquisitas, de Miguel Ángel Martín.

Sexo Cero es un experimento, una obra que se aleja de los patrones y los cánones tanto de la poesía como de la ilustración erótica. Su objetivo no es producir excitación sexual en el lector (y de hecho no lo consigue) sino introducirnos de lleno, en un universo de fluidos y sensaciones que a día de hoy estamos lejos de experimentar. Llegará un día en el que el ser humano y la máquina puedan mantener relaciones íntimas completas, sin estar limitadas al dildo o la fleshlight de turno. Relaciones no sólo sexuales, sino tan complejas como las que mantienen hoy dos personas, con pasión, erotismo, juegos, celos e incluso peleas. Hasta ese día sólo podemos imaginarlo, o basarnos en la imaginación de Antonio Dyaz y las ilustraciones de Miguel Ángel Martín.

90 páginas que se leen en un gemido. Perdón, en un suspiro.