Turno hoy de otra de nuestras sesiones dobles. Dos tebeos muy diferentes, con nada más en común que darnos para un rato de charla.
Arrancamos con Un cesto lleno de cabezas, la obra de Joe Hill y Leomacs que inauguraba el sello Hill House, sello que parecía querer llenar el hueco de Vertigo y que desapareció demasiado pronto pese a la calidad de muchos de sus títulos. Un pueblo de Maine, un misterio de corrupción oculto, un hacha mágica, cabezas parlantes y una prota que tal vez no estaba tan indefensa como parecía al principio.
De los USA nos vamos al primer trabajo original, es decir, no adaptado, de Javi Rey como autor completo. Le llamábamos Bebeto nos transporta directos a los años 90 en un relato costumbrista y emotivo con algunos tintes autobiográficos.