Corría la segunda mitad de la década de los noventa. Marvel no atravesaba su mejor momento, después de la estampida de los Image-boys y... Sergio Aragonés masacra el Universo Marvel

Corría la segunda mitad de la década de los noventa. Marvel no atravesaba su mejor momento, después de la estampida de los Image-boys y el boom de la especulación comiquera con la proliferación de ediciones con cada vez más portadas y cómics comprados como si fueran sellos o vinos, pensados para revender en unos años a cifras inconcebibles. Desde Marvel estaban intentando recuperarse de la amenaza de la bancarrota recuperando a los hijos pródigos que abandonaron en su día el barco y comenzaba el Heroes Reborn . En todo el meollo de una situación delicada, aceptan un proyecto humorístico a manos de Sergio Aragonés con Mark Evanier a los guiones, dado que el hispano-mexicano no se encontraba especialmente cómodo escribiendo en inglés. Sergio Aragonés masacra el Universo Marvel  es un especial con el que Marvel se reía de sí misma, de sus personajes, de los clichés… ¡de los propios artistas! El experimento salió tan bien que muy poco después repetirían en la Distinguida Competencia, siendo ambos especiales merecedores del Eisner a la mejor publicación de humor. De hecho, la edición con la que muchos leímos por primera vez ambos especiales los contenía los dos, allá por 1997 a manos de Planeta DeAgostini.


Panini reedita ahora solo el especial de Marvel, y lo hace en cartoné y un tamaño aumentado, sin más extras que un artículo introductorio y a un precio de 12€. Probablemente, sea lo que más llame la atención de esta nueva edición, su elevado precio y una edición muy cuidada para un producto que, sin restarle el más mínimo mérito, pues es divertido y ácido, como analizaremos a continuación, tal vez no merezca una edición como esta, al menos  si es para editar solo una de las partes. De haberse editado tal como Planeta lo sacó en su día, con los dos especiales juntos, otros gallo hubiera cantado.

Pero ediciones aparte, y centrándonos en el tebeo, tengo que reconocer que no lo leía desde hace casi veinte años y apenas recordaba nada de él. Y hay que dejar claro que el sentido del humor, veinticinco años después de su edición original… no ha perdido ni un ápice de transgresión. Evanier y Aragonés no dejan títere con cabeza: se ríen de los clichés de las series con treinta años de antigüedad, de cómo cambian los tiempos, de cómo la industria abusa de sus gallinas de huevos de oro, de los propios autores y de cómo se dejaban arrastrar por modas (músculos cada vez más hipertróficos, estereotipos sexualizados sin ton ni son, …). Y lo hacen con tanta mala leche que uno no puede dejar de reírse, porque encima sabes que Aragonés está de por medio, y cualquiera que haya tenido la suerte de conocerle en persona sabe que es un tipo cojonudo y bonachón, y entiende que las balas son de fogueo, aunque hagan ruido.


Los autores se sacan de la manga a un personaje misterioso de nueva creación, Seagoing Soarer, que está capturando a los principales héroes del Universo Marvel y llevándoselos a una localidad secreta, a modo de Secret Wars . Lo interesante de este especial es que está repartido en varios capítulos centrados en las principales franquicias: 4F, Spiderman, Estela Plateada, Vengadores, mutantes o Hulk. Y cada uno de estos capítulos está entintado por una leyenda de cada franquicia, con nombres como George Pérez, Joe Sinnott, Marie Severin o John Romita, entre otros.

Pero la historia está vehiculada por los propios autores, que se convierten en personajes (lo cual les permite añadirse a lista de objetivos de su crítica afilada) y convierten todo en un experimento de metalenguaje divertidísimo. Como buena obra de humor, contiene chistes recurrentes (referencia obligatoria a El mago de Oz), autorreferencias, parodia de los guiones de Stan Lee y su lenguaje relamido y grandilocuente en sus primeros años, y guiños políticos o referencias a la situación actual de algunas de las series (probablemente la más divertida, al Hulk de Peter David, quien sigue buscando un apellido…).


En definitiva, Sergio Aragonés masacra el Universo Marvel  es divertida. Muy divertida. El peligro de las obras humorísticas es que, con el tiempo, el humor puede quedar desfasado, pero no es el caso de esta obra. Su cinismo sigue siendo tan afilado como en los noventa, los chistes siguen siendo tan divertidos si no más, vistos con la perspectiva del paso de los años, y el mirar cómo ha ido evolucionando la industria a lo largo de las décadas, permite mirar esta obra como un ejercicio acertadísimo de parodia y autocrítica de buen rollo. Tal vez la edición pueda resultar excesiva a algunos, pero el contenido está exento de debate en cuanto a su calidad y su puntería. Que una obra humorística con veinticinco años siga sacando carcajadas sinceras es señal inequívoca de su calidad.

Lo mejor: Su sentido del humor, que no ha quedado nada desfasado. Los chistes al Spiderverso, décadas antes de que se convirtieran en realidad.

Lo peor: Su precio va a alejar a muchos de una obra cuya calidad es indiscutible.

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Alejandro Martínez

Alcalde no electo de Star City. Conocido en determinados círculos como "El páharo". Era el único que justificaba sus artículos en esta web, pero los caciques que la dirigen me han obligado a dejar de hacerlo... Sniff sniff.

  • XAVI

    5 mayo 2021 #1 Author

    Una obra muy divertida y recomendable. De hecho, como muchos, tengo el Especial en que aparecen tanto Marvel como DC y es muy divertido como arremete contra ellas con humor y socarronería. Sobretodo por parte de la pareja protagonista, Aragonés, supone el descontrol y Evanier, la socarronería ironía y el «punto de vista más centrado.

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