Si algo tiene el sello Apa Apa Cómics es su capacidad para sorprender y apostar por talentos emergentes que apuntan a carreras interesantes y distintas. Sedienta es la opera prima de una autora extremeña que hasta ahora había participado en algunos fanzines y pequeños trabajos, Paula Guerrero, la cual nos brinda aquí una propuesta transgresora con una profundidad inesperada, sobre todo cuando empiezas a leer una obra que parece va a ser una cosa pero te acaba llevando por un camino que ves venir. La búsqueda de identidad o crisis existenciales se mezclan con temas de viajes interdimensionales y saltos en el tiempo. Efectivamente… WTF.

Para los que no la conozcan de los fanzines donde lleva casi una década desarrollando el personaje, la protagonista es una chica vampira (nada que ver con la de Disney) de unos 30 años que ha cambiado el ataúd por una nevera y convive con una cabeza de perro con poderes telequinéticos. Pasa las noches en clubes con su amiga Elís, cuando una noche conoce a un chico con apariencia de murciélago y comienza a salir con él, momento a partir del cual empiezan a pasar cosas extrañas: su amiga desaparece y la chica vampira experimenta situaciones cada vez más extrañas y confusas.
Un primer vistazo al libro te da una idea de lo que podemos esperar de esta obra: portada en cartoné, con tintas fluorescentes, contenido en blanco y negro pero sobre papel de colores diferentes para cada capítulo, y un estilo claramente deudor del cómic underground y los fanzines. El trazo sencillo e irregular en cuanto a formas, junto a la temática y el tono general, puede recordar un poco al de la colombo-ecuatoriana Power Paola (Todo va a estar bien), autora que se me vino a la mente inmediatamente al ver esta chica vampira que parece dejar arrastrarse por la vida, con una actitud impávida que se mueve entre la indolencia y la apatía.

El vampirismo de la chica conlleva inmortalidad y eso suma gravedad a la actitud de la protagonista, impulsiva e improvisada. Es una de las cosas que más sorprende de esta lectura, puesto que el comienzo de la obra gira en torno a ese día a día de la joven, y parece que va a ser una mera crítica (o defensa) de la actitud de la juventud, hedonista e improvisada. Pero en cierto momento, comenzamos a ver algunas escenas que no sabemos si son oníricas o surrealistas, y que van marcando un cambio de rumbo que nos lleva a interpretar esta obra con algunas temáticas mucho más profundas: la ausencia de la gente que nos falta y el vacío que dejan, mucho más en alguien que vive eternamente; la dificultad para embarcarse en nuevas relaciones, la reafirmación como mujer, o la sed de sensaciones nuevas, la búsqueda de la propia identidad, el autodescubrimiento hasta que encontramos nuestro sitio en la vida. Aunque vete a saber, lo mismo soy yo que me estoy flipando, pero a mí me ha despertado esas emociones…
En todo caso, se trata de una obra que mueve sensaciones muy diferentes, y que no va a dejar indiferente. Puedes buscarle sentidos elevados pero también te puedes dejar llevar por una historia distinta, pero que se puede leer sin dobleces ni interpretaciones, como una obra de vampiros con toques sobrenaturales. El hecho de que una artista realice su primera novela gráfica echando toda la carne en el asador invita a que apuntemos el nombre de Paula Guerrero para ver futuros trabajos y descubrir si estamos ante una osada opera prima que se queda solo en eso, o es la primera obra de una carrera diferente y con una identidad propia brillante y potente.

En definitiva, Sedienta nos muestra a una vampiresa joven ávida de sensaciones, que va de la apatía a la búsqueda de la felicidad, contado de un modo inflexible, nada complaciente que busca generar sensaciones y transportarnos en un viaje con el que no resulta difícil conectar. Cómic que se puede clasificar como underground con una edición maravillosa que hace justicia a una de las propuestas más sorprendentes de lo que llevamos de año. De esas obras en las que puedes profundizar hasta donde tú quieras, con multitud de temas abiertos a la interpretación personal, pero que no exigen maduración para entender lo básico, si no quieres. Paula Guerrero, anoten el nombre.
Lo mejor: Los giros de guion y tono. Invita a reflexionar, a buscar metáforas y tridimensionalidad.
Lo peor: Si no te apetece pensar, y te quedas en la historia tal cual, puede resultar insulsa.


