Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Sam y Twitch: Orígenes

Sam y Twitch: Orígenes
Guion
Brian Michael Bendis
Dibujo
Angel Medina, Jamie Tolagson, Alberto Ponticelli, Ashley Wood
Tinta
Jonathan Glapion
Color
Todd Broeker, Jay Fotos, Drew Hutchinson
Formato
Cartoné. 336 páginas. Color.
Precio
38 €
Editorial
Planeta Cómic. Marzo 2026
Edición original
Sam and Twitch #1-13

Cuando Todd McFarlane creó el cómic de Spawn, con él llegó un éxito sin precedentes. Un universo propio, varias colecciones regulares, spin-offs, eventos…hasta crossovers con Batman y una película de acción real (de escasa calidad pero con gran banda sonora). Obviamente cuando se empezó a diversificar este producto había que profundizar en los secundarios de nuestro antihéroe. Esto dio lugar a la colección regular de Sam y Twitch a cargo de Brian Michael Bendis, Ángel Medina y varios artistas más allá por 1999. Recientemente Planeta Cómic ha publicado esta colección en dos tomos, así que toca hablar del primero de ellos, Orígenes.

Antes de nada hay que presentar a nuestros protagonistas. Sam Burke y Max «Twitch» Williams son dos detectives de homicidios que aparecieron por primera vez en el número 1 de Spawn. Sam es cerebral y observador, aunque con una vida personal algo desastrosa, mientras que Twitch es rudo, malhablado y comilón pero con un gran sentido de la justicia. Ambos se compenetran perfectamente frente a un cuerpo policial corrupto que los odia.

Podríamos pensar que viniendo de donde veníamos, nos vamos a encontrar un sinfín de seres demoniacos, amenazas fantásticas y todos los tropos con rodilleras que tanto nos gustaban de los noventa. Pues resulta que no. El tono de estas historias se acerca mucho más al género negro y al thriller (con algún tinte sobrenatural). Aquí tendremos asesinatos ritualistas, sectas satánicas y criminales en serio dentro de una ciudad triste y decadente. Por momentos recuerda cómics cómo Gotham Central o ALIAS del propio Bendis, o a películas como Seven o Resurrection.

Por otro lado, vamos a sincerarnos. Soy consciente de que el nombre de Bendis puede echar para atrás a muchas personas. Sus diálogos infinitos, su manera de abrir tramas que no cierran y su falta de épica en superhéroes (y su desconocimiento) han hecho que estos últimos años sea un guionista a evitar por todos los medios. Pero en este momento, todavía teníamos a ese autor que sabía moverse dentro del Noir. Si, hay conversaciones muy “literales” y el tono puede parecer lento, pero esta al servicio de la historia y sabe coger un ritmo constante en todo momento. Se mueve dentro de su ecosistema natural por lo que le vemos cómodo y no hay nada que chirríe especialmente.

En lo visual Ángel Medina sabe mantener la narrativa en todo momento y no se siente un comic especialmente confuso (sobre todo para estar Bendis metido). Además, sus personajes son expresivos, exagerando las anatomías por momentos, lo que contrasta con el tono de las historias  (por momentos me recordó a su trabajo en Veneno). Otros autores como Jamie Tolagson o Alberto Ponticelli se pasan por aquí con un modo que no termina de desentonar (aunque quizás más académicos). También destacaría las portadas de Ashley Wood, con esas imágenes algo distorsionadas o incluso oníricas de nuestros protagonistas.

En conjunto tengo que decir que he disfrutado de este tomo. Tengo cierta predilección por el Noir así que ya venía bastante comprado de casa. Pero de todas maneras la historia te sabe enganchar y quieres saber que hay detrás de todo. Los protagonistas tienen un punto de carisma y no se sienten genéricos o estereotipados, así que en conjunto se siente un thriller interesante que recuerda por momentos a los primeros (y mejores) trabajos del guionista.