Ba ahtaram, queridos lectores. ¿Qué? ¿No habláis persa? ¿Y para esto Jerjes I aplastó a los griegos en Salamina hace tantos años? No, espera... Salamina

Ba ahtaram, queridos lectores. ¿Qué? ¿No habláis persa? ¿Y para esto Jerjes I aplastó a los griegos en Salamina hace tantos años? No, espera que me lio, ¿en qué Tierra de DC estoy? ¿Tierra 33? Ah, ya me acuerdo de cual es esa. Bueno, entonces mejor diré:

me estimate, queridos lectores.

Hemos llegado ya al número 11 de las obras de Delitte sobre batallas navales.  Y con Norma al timón, la flota de barcos llenos de tomos crece y crece.

Estamos en el año 480 A.C., en medio de las Guerras Médicas. A un lado de la isla de Salamina la flota persa, al otro la griega… Pero seguro que ya conocéis la historia gracias a películas y libros. ¿O quizás no?

El guión de esta historia me ha encantado. No es perfecto desde un punto de vista puramente histórico (pasaremos pronto a eso) pero desde el punto de vista del guionista que crea y nos ofrece una narración ágil, amena y creible es excelente.

Como herederos espirituales y culturales de las antiguas polis griegas, los europeos tendemos a considerar a los griegos como los buenos y a los persas como los malos. Tambien suele entenderse esta batalla (y todo el conflicto en general) como la lucha entre la naciente democracia y la opresiva tirania.

Por supuesto eso no es así. Preguntad en cualquier polis de la Liga de Delos que no sea Atenas :-). Por cierto, recordemos que  todo esto empezó con Atenas azuzando la rebelión de ciudades que pertenecían al Imperio Persa.

Delitte nos muestra los dos puntos de vista. Veremos a Jerjes y a Temístocles. Ambos al mismo nivel. Incluso quizás tenga más espacio del tebeo el lado persa de la historia.

Y hablando de lados, de matices, el autor nos ofrece en pocas páginas todas las diferencias que suelen desaparecer de los libros de historia escolares por culpa de la falta de espacio. Los griegos no son una unidad monolítica. En ningún aspecto. En esta época, un griego era el que hablaba griego. Aparte del idioma y de una idea de la religión ya con matices, cada polis era diferente a las demas.

Los propios personajes lo comentarán y explicarán dentro de la historia. De una forma natural y realista. Por cierto, cuando decimos que un siglo después los griegos conquistarán Persia, olvidamos que Macedonia no era considerada parte de Grecia por los griegos :-). Y las diferencias entre ser un ciudadano y un meteco (extranjero) en la muy democrática Atenas eran importantes y visibles. También esto nos lo explicara de forma clara y sencilla el autor.

(Recordemos que en esta época y lugar democracia es el gobierno del pueblo, pero ese pueblo está formado sólo por ciudadanos masculinos adultos y libres).

Lo que es la batalla propiamente dicha ocupa relativamente pocas páginas. Esto nos deja mucho espacio para las diferentes tramas. Se desarrollarán despacio y podremos disfrutarlas bebiendo un buen vino de Corinto. Y no son solamente las tramas. Las viñetas están llenas de detalles de vida cotidiana y pequeños hecho o detalles históricos que el autor quiere mostrarnos.

Todo esto crea un mural vivo y realista que a la vez que nos entretiene nos educa.

Quisiera detenerme un poco para comentar que este tomo puede usarse de apoyo o inspiración en un colegio o instituto casi sin tener que hacer nada. Delitte y Lo Sotorto han hecho ya todo el trabajo, ahorrándoselo al docente.

Si, si, ya lo sé, queridos lectores. Desde aquí, en lo alto del Monte Egaleo, donde sentado mirando el mar escribo estas líneas; os oigo preguntar:

– Si todo es tan perfecto y trabajado, ¿por que no es un guión de diez, Lamastelle?

Ains, por la Reina Artemisia, queridos lectores. Hace mucho que no releo a Herodoto, pero (sospecho que por motivos editoriales, al estilo de las películas de gran presupuesto) esta reina aliada de Jerjes se comporta de una forma y con unos motivos que sospecho no son los históricos.

¿Encaja dentro de la narrativa actual, influenciada por esas novelas sobre el invierno que llega y las madres de dragones? Si.

¿Rompe el realismo de la ambientación para el lector estandar que no habla con Atenea cuando ve una lechuza? No.

Simplemente, esa parte hace llorar un poco a mi corazoncito de historiador…

Pasemos al dibujo, obra en esta ocasión de Francesco Lo Storto.

Con un tono realista, lleno de detalles. Detalles sobre todo de ambientación. Y reflejando a la perfección esas minihistorias vistas en una única viñeta o como máximo dos que le dan vida a esta Grecia en guerra.

Mirad con calma la primera viñeta, aquí abajo.

Me gustaría comentar que hay sexo en esta obra. No es un cómic erótico, por supuesto, pero veremos gente manteniendo relaciones sexuales y enseñando sus cuerpos. Recordemos que la decencia judeocristiana en la época helénica no existía :-).

Llamo vuestra atención sobre que en este cómic existe el viento. Fijáos en todos los estandartes que veremos a lo largo de las páginas.

¿Y los barcos? Pues es curioso; porque en una obra sobre una batalla con, según las versiones, entre 900 y 1500 galeras se ven pocos barcos. Sin embargo, compensamos su ausencia con las detalladas escenas donde aparecen siendo preparados o dirigidos.

El color de este Salamina nos lo trae Douchka Delitte.

Notamos una diferenciación muy clara entre el azul del cielo y los tonos marrones que dan vida al terreno y a los personajes. Hay mucho marrón. Puede queme equivoque, pero quizás es un sutil homenaje a aquellos tonos marrones-amarillos de las antiguas ánforas griegas. Los tonos son pálidos  y renuncian a virguerías como degradados o fuertes contrastes.

La edición se completa con un dossier ilustrado del autor sobre el uso de barcos en la antigüedad y los tipos y usos de las galeras.

La traducción la ha realizado Eva Reyes de Uña.

¿Por qué leer Salamina?

Un guión excelente, aunque con algunas licencias poéticas respecto a partes de la historia. Un dibujo lleno de miniescenas que le dan vida y alma al libro.

¿Por qué no leer Salamina?

Para ser una historia sobre Salamina, vemos pocas escenas de galeras.

 

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Lamastelle

Lamastelle

Aprendió a leer para viajar con el Capitán Trueno. Ha navegado por los mares del tebeo europeo, americano y japonés. Ha visitado la Luna y guiado un velero por los canales de Marte. Pilotó a Mazinguer Z. Defendió la Tierra de mil invasiones. Ha comandado naves entre mundos. Ahora, en su villa situada en una isla sin nombre, disfruta de su biblioteca y reseña para ELHDLT.

  • Pablo

    22 noviembre 2021 #1 Author

    Muy buena reseña

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