La Biblioteca de cómics de terror de los años 50 llega en España a su octava entrega de la mano de Diábolo Ediciones. Además... El que roba a los muertos y otras historias de Lou Cameron

La Biblioteca de cómics de terror de los años 50 llega en España a su octava entrega de la mano de Diábolo Ediciones. Además lo hace de la mano del sensacional Lou Cameron, viejo conocido de la colección cuyo arte ya pudimos apreciar en el volumen dedicado a los Zombis.

Para tal insigne ocasión, la plataforma para visibilizar tebeos y autores de aquellos felices tiempos anteriores al Comics Code ha dedicado un volumen en exclusiva a la figura de Lou Cameron. No es la primera vez que vemos en esta colección un tomo dedicado a un solo creador, puesto que ya tuvimos ocasión de disfrutar del Frankenstein de Dick Briefer.

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Lou Cameron. Un maestro en lo suyo

Y ahora os preguntaréis, ¿Y qué es lo suyo? Pues sencillamente lo que se proponga. Lou Cameron (1924-2010) fue hijo de artistas, un inconformista y todo un culo inquieto. Antes de dedicarse al noveno arte fue militar y se graduó con honores. En lo referente al cómic, comenzó como colorista para poco a poco pasar a encargarse tanto del guion como del dibujo de sus propias historias.

Su carrera como dibujante fue relativamente corta si la comparamos con la de escritor, ya que en el mundo Pulp llegó a publicar más de trescientas obras entre relatos cortos y novelas. Pero creo que será mejor que nos centremos en lo que más nos interesa hoy.

De Lou Cameron se ha dicho que su estilo coge lo mejor de maestros como Jim Steranko o Salvador Dalí o que su estilo es un claro precedente del Pop Art. Y lo cierto es que, una vez terminado de leer con detenimiento este octavo tomo de la Biblioteca de cómics de terror de los años 50, estos piropos no están dichos a la ligera.

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Lou Cameron se atrevió a retorcer la narrativa convencional, a jugar con el contraste entre luces y sombras… En definitiva, a transgredir el medio en el que trabajaba. Para ello gozó de la libertad imperante previa a la censura y no se cortaba un pelo en hacer uso de una violencia explícita y casi gratuita que podríamos hasta considerar como un precursor temprano del género slasher que tan popular se haría en el mundo del cine un par de décadas más tarde.

Cameron es todo un especialista en conseguir sacarnos una mueca de disgusto, en asustarnos y en hacernos apartar la mirada del papel, siempre y cuando seamos capaces de conectar con el tipo de material que tenemos delante, claro está. Estamos hablando de historias de terror con sabor a clásico, a ese cine mítico de la Universal.

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Sin embargo, Lou Cameron va un paso más allá, dejando atrás la ingenuidad imperante de la época para crear pequeñas joyas del suspense como La tumba de los impíos, en la que vemos cómo experimenta con unos primeros planos que reflejan de manera realista y espeluznante el terror que sufren sus protagonistas. Todo ello para nuestro gozo.

Si os animáis a acercaros a este tebeo, cosa que recomiendo de forma vehemente, sabed que tenéis por delante diecisiete historias extraídas de magazines míticos como Weir of Mystery, The Hand of Fate, Baffling Stories o The Beyond. Todos ellos son un puñado de relatos imprescindibles con todo tipo de temáticas: Desde femme-fatales, pasando por maldiciones ancestrales, monstruos acuáticos e incluso coqueteos con el horror cósmico más propio de H.P. Lovecraft.

Cierto es que la densidad de algunas historias puede echar para atrás a los lectores más impacientes o acostumbrados al decompressive storytelling moderno. Pero os pido que os sentéis en un sillón cómodo, os preparéis una taza de té y uséis la luz justa para poder leer sin incomodidades. Os aseguro que vais a gozar de lo lindo con una historias que parecen cobrar vida propia desde los propios títulos que Diábolo ha dejado convenientemente en inglés para no alterar la composición original. Precisamente son historias como Los colmillos del diablo o Doce horas para la perdición donde se puede apreciar esa composición más propia del Pop Art que volvió locos a los estadounidenses en los años 60.

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La Biblioteca de cómics de terror de los años 50 es publicada en Estados Unidos por IDW y es coordinada principalmente por el ganador del premio Eisner Craig Joe, responsable junto a Steve Barnes del popular podcast The horrors of it all. Este volumen cuenta con más de 20 páginas de artículos escritos por el propio Craig Joe, Steven Thompson y Thillman Court.

De verdad que no quiero ser pesado. Sin embargo, lo seré. Estamos ante un cómic cojonudo. Ya tengo ganas de echarle el guante a la siguiente entrega, que desconozco sobre qué tratará, aunque Diábolo ya ha adelantado que piensan publicar en tres volúmenes toda la andadura editorial de la revista Voodoo. Pueden contar con mi espada.

PD: Si queréis podéis echarle un vistazo a nuestras reseñas de alguno de los tomos de la serie como los dedicados a las momias, las criaturas del pantano, los fantasmas o al mundo de los sueños.

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Txema Sáez

Fanático sin solución del cómic de superhéroes, del manga, del cine de terror, la literatura fantástica, los videojuegos y más heavy que una lluvia de mercurio al rojo vivo. Como los mejores turrones, he vuelto a casa por Navidad (aunque trece años he tardado).

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