Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Rip Kirby 3

Rip Kirby 3
Guion
Alex Raymond, Ward Greene y Fred Dickenson
Dibujo
Alex Raymond
Formato
Tapa dura. 28x25 centímetros. 288 páginas. Blanco y negro
Precio
45 euros
Editorial
Planeta Cómic. 2022

Saludos, mis queridos lectores de tiras diarias en periódicos… digoooo, lectores de ELHDLT. Tenemos hoy el tercer tomo de la edición de lujo que Planeta nos trae del Rip Kirby de Alex Raymond y la cosa pinta muy bien. Empecemos, ya que estamos en una serie de detectives, con un misterio: ¿Cuántas páginas tiene este tomo?

Pues a saber, lectores tan queridos por mí como Honey por Rip. Si miramos el tomo que tenemos delante, abierto entre nuestras manos, podemos decir que hay 285 páginas. Pero si entramos en la ficha oficial de Planeta, vemos que hay 288 páginas. Bueno, no pasa nada, han contado las dos páginas extra de publicidad y ya está. Por si acaso, comprobemos en otra fuente. A ver que dice Tebeosfera. ¿312 páginas? Debe de ser un error. A ver  que dice Amazon. ¿Cómo que 320 en la edición en inglés? Ah, en la edición en español volvemos a las 288 páginas. Mira, ya por curiosidad, a ver que dice la Biblioteca de Comics Americanos. ¿304 páginas? ¿Pero cuántas versiones hay de este tomo?

Bueno, daremos por válida la numeración que tenemos delante de los ojos. Por cierto, que de esas páginas deberíamos descontar las 13 páginas dedicadas a artículos y fotografías sobre la obra y los autores.

-Espera, espera, Lamastelle. ¿Autores? ¿No es Raymond?

Bueno, los dibujos si que son de Raymond. Pero se supone que los guiones (empezamos con la tira del 24 de septiembre de 1951 y terminamos con la del 17 de abril de 1954) van a medias entre Alex Raymond y Ward Greene. Que sería sustituido en estos años por Fred Dickenson. Sin olvidarse de Ray Burns, que era el rotulista y ayudante de entintado.

Pero pasemos ya a hablar de este tercer tomo. Ha sido leído tras el tomo 1 y el tomo 2.  Si, sé que eso es lo normal; pero seamos sinceros, fieles lectores. No siempre es la forma en la que nos leemos las series clásicas.

¿Y cómo me he leído este tomo? Al principio tuve la idea de leerlo como se leyó en su origen. Una tira al dia. Pero claro, eso me llevaría unos tres años de lectura. Así que llegué a un punto medio; leerme unas cuantas páginas un dia, descansar un par de dias y leerme otras cuantas de golpe.

Y la verdad es que la experiencia nos deja una sensación diferente.

Por ejemplo, notaremos mejor los cortes en la historia, dejándonos a mitad de escena, tentándonos a seguir leyendo mañana. Apreciaremos mejor las tiras digamos “de recuerdo”, que nos refrescan la historia de vez en cuando. Recordemos que a diferencia de nosotros, lectores de 2022 con tiempo libre, los lectores y lectoras originales leían una tira durante unos segundos antes de pasar a otra y a tener un día lleno de tareas y trabajos.

Y aún así, le dedicaremos algo más de tiempo a cada una de las tiras, apreciando más y mejor los detalles y técnicas usadas por el autor (que sí, que antes dije que eran varios, pero ya nos entendemos :-)).

Por ejemplo, he sido muy consciente de cuando Raymond pone a una chica posando. No me refiero a los personajes principales, sino a que a veces aparece una mujer como parte del entorno. Puede ser una clienta sentada a la mesa de un café, alguien que simplemente se pasea en un primer plano mostrando su elegante conjunto mientras los personajes principales hablan (relegados a segundo plano por un momento)…

Es un efecto sutil que a veces se nos pasa de largo al leer las tiras como una historia completa, del tirón. No os voy a contar nada nuevo a estas alturas sobre la belleza y elegancia de las mujeres de Raymond, ¿verdad?

Y aunque a día de hoy posiblemente se pierda ese efecto, estoy seguro de que reflejaban la moda femenina elegante del momento de la publicación. (Nota mental: no, no estoy tan aburrido ni loco como para buscar facsímiles de las páginas originales del periódico y ver los anuncios de moda del momento). Y que quizás son guiños mas pensados al público femenino adulto que al masculino.

Otra cosa que he notado claramente es la lealtad y devoción de las secretarias hacia sus jefes o jefas. Que a nuestros ojos actuales parecen cosas ridículas y absurdas, pero que en estos años seguramente era lo esperable y deseable.

Recordemos que estamos en los USA de clase media-alta de 1952. Con todos los tópicos y ausencias que eso implica. Por ejemplo, la homogeneidad racial de gente blanca.

A nivel de guiones e historias Rip y sus amigos, enemigos, rivales, clientes y la categoría especial reservada para Pagan Lee (¿verdad, Honey?) recorren tanto el país como el mundo. Una de las historias nos llevará a la Europa de los Casinos de la postguerra y a la mismísima África en una historia que nos recuerda fuertemente a Gordon y Dale en aquel planeta lleno de lios de faldas y románticos. Que si, que la protagonista será la mejor en su campo, pero sus aventuras amoroso-turísticas leídas de tres en tres viñetas son tan parecidas a una película de aventuras exóticas de los 50 que acabamos diciendo: chica, tú eres algo ingenua de más…

Ah, los tópicos. Salen princesas tipo Las mil y una noches, no os digo más. ¿O eran princesas de Mongo? Con las reacciones  y sentimientos correspendientes, claro.

Raymond tuvo que disfrutar mucho ilustrando esa historia…

Y hablando de historias, tendremos una titulada Cambio de baraja marcada. Lo tiene todo. Amor, crimen, misterio, comedia, investigación, intriga, personajes adorables, personajes secundarios en papeles importantes, la exageración justa para no ser una parodia de sí misma… lo único que le falta para la perfección es Honey.

Si solamente tenéis tiempo para leer una historia de este tomo, que sea esta.

Hablemos de la edición. Continuamos con el formato de coleccionista apaisado y en tapa dura. Con la cubierta mostrando a tres personajes, pues estamos en el tomo tres. Con las tiras fechadas a pie de página. Por mencionar algo mejorable, carece de índice y un marcapáginas de tela seria ideal, sobre todo si vas a leer estas tiras con mucha calma. A nivel de impresión hay un par de bocadillos intercambiados y en una viñeta he echado en falta una letra. Nada más.

El resto es perfecto, con una rotulación fácil de leer, tanto por tipografía como por tamaño. Que los lectores ya vamos teniendo una edad y necesitamos letras grandes.

¿El peso? Después de tres tomos y tres reseñas creo que todos sabemos que ésto se lee en una mesa, a no ser que tengas los brazos de un levantador de pesas olímpico.

La traducción nos la trae Albert Agut Iglesias. No he leído esta obra en su inglés original, pero el uso de algunas palabras algo formales en español me hace pensar que en el original sucedía lo mismo. Se lee perfectamente, sin ninguna expresión coloquial extraña o de traducción imposible.

¿Por qué leer Rip Kirby 3?

Unos guiones ágiles, llenos de aventuras, costumbrismo, misterio y algo de romanticismo. El elegante dibujo de Raymond, tanto en los personajes principales como en los secundarios. El material adicional sobre la obra y el autor.

¿Por qué no leer Rip Kirby 3?

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