Que un cómic tenga un prólogo de Jan quiere decir dos cosas: 1) Debemos darle al menos una oportunidad, que si a él le...

Serie B cubierta

Que un cómic tenga un prólogo de Jan quiere decir dos cosas:

1) Debemos darle al menos una oportunidad, que si a él le ha gustado por algo será.

2) Va a estar lleno de humor, mala uva y con suerte algo de crítica social encubierta.

Además todo hecho a través de los mejores tópicos del cine de serie B, traídos de vuelta de entre las viejas películas de los años cincuenta pero pasados por un filtro de actualidad que es muy necesario.

Lo firman los Deamo Bros que si bien son hermanos uno podría llegar a pensar que en realidad son una sola persona por lo bien que combinan sus talentos en estas viñetas. Sería imposible decir realmente dónde empieza uno y termina otro, ya que están tan afinado que en realidad son solamente una única mente. Puede ser que de otro planeta, o que vivan en el cuerpo de un robot, algo que pegaría a dos autores que se atreven a pasear entre alienígenas, viajes temporales y cucaracha gigantes.

Todo salpicado de humor, pero no de uno cualquiera, de humor del bueno. De ese que no duda en caer en el más completo de los absurdos si sabe que así logrará la carcajada del lector, que bien debería no ser sujeto pasivo e intentar ser una parte más de la historia.

De hecho creo que eso es más una obligación ya que los Deamo Bros entran en un juego en el que asumen que el lector conoce de antemano el producto. No el suyo, pero sí todos los que usan para crear estas tramas. Tal manejo de referencias y de guiños es de agradecer, pero también conlleva que igual el posible comprador que no es habitual del género se vea desplazado.

Pero si no es vuestro caso, si os gusta la ciencia ficción, si el humor forma parte de vuestras lecturas y queréis viajar a una realidad muy parecida a la nuestra pero que no lo es, no lo dudéis y haceos con este cómic.

Igual si uno escucha con atención pueden llegarle desde lejos estas palabras…

“No le ocurre nada a su televisor. No intente ajustar la imagen. Ahora somos nosotros quienes controlamos la transmisión. Controlamos la horizontalidad y la verticalidad. Podemos abrumarle con miles de canales o hacer que una simple imagen alcance una claridad cristalina, y aún más. Podemos hacer que vea cualquier cosa que conciba nuestra imaginación. Durante la próxima hora controlaremos todo lo que vea y oiga. Está usted a punto de experimentar el asombro y el misterio que se extiende desde lo más profundo de la mente, hasta más allá del límite.”

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Doc Pastor

Escritor, divulgador y periodista especializado en cultura pop. Devoro cine, cómic y series. Todos los gemelos malvados tienen perilla (la corbata es opcional).

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