Llevo dos semanas viajando sin descanso por el mundo. Desde la pequeña ciudad de Glinin, en Suardia, hasta Eckmül, la capital de la cultura,... Reseña: Lanfeust de Troy, de Arleston & Tarquin

Llevo dos semanas viajando sin descanso por el mundo. Desde la pequeña ciudad de Glinin, en Suardia, hasta Eckmül, la capital de la cultura, haciendo escala en el famoso puerto pesquero de Jaclare. En Eckmül he tenido tiempo de escuchar las enseñanzas de los eruditos del Consejo, así como de aprender a hacer predicciones sobre el futuro leyendo las tripas de seres vivos. Las artes oscuras también son respetadas en el centro neurálgico de Troy. Espera… un momento, ¿no conoces Troy? Te resumo. Troy es uno de esos lugares en los que leer y viajar mezclan su significado.

Troy es un mundo salido del imaginario del escritor francés Christophe Arleston hace ya más de veinte años, y que ha servido y sirve de escenario para infinidad de divertidas historias de corte fantástico repletas de personajes y criaturas. Los relatos de Arleston cuentan con la peculiaridad de que, en Troy, todo el mundo nace con algún tipo de poder o habilidad mágica. La gracia de esta importante premisa reside en que estos poderes no siempre lucen. El principal referente sin ir más lejos, Lanfeust, es un aprendiz de herrero con el poder para fundir los metales, lo cual viene de perlas para una profesión como la suya – o para escabullirse en momentos de apuro -, pero también nos encontramos con personajes cuya única habilidad es producir diarreas y urticarias, lo cual no tiene demasiado glamur.

Supongo que todos aquellos que nunca habíais oído hablar de Troy, sentiréis un punto de curiosidad ante la cantidad de títulos que han aparecido en los dos o tres últimos años referidos a este lugar: Trolls de Troy, Guerreras de Troy, Cixi de TroyLeyendas de Troy.

Con calma. Todo empezó con Lanfeust de Troy, tebeo publicado en Francia entre los años 1994 y 2000. La obra supuso tal éxito entre los lectores de tebeo franco-belga que se convirtió en piedra de toque para el lanzamiento de precuelas, secuelas, spin-offs, y todo tipo de derivados. De este modo, Lanfeust de Troy pasaría a ser simplemente una primera fase dividida en ocho números, seguida por Lanfeust de las Estrellas – otros ocho números donde se hace hueco la ciencia ficción – y Lanfeust Odyssey – tercera fase en marcha. En esta misma línea, y directamente relacionada con la primera fase, tendríamos Cixi de Troy, que explica ciertos hechos acaecidos en Lanfeust de Troy entre los números seis y siete. El resto de títulos ya se alejan más de las series principales, como Trolls de Troy, con un tono más juvenil y que se ubica unos doscientos años antes de lo sucedido en Lanfeust de Troy.

Esta primera fase de los mundos de Troy, Lanfeust de Troy, fue publicada ya hace años por Devir y más tarde por Planeta. En 2014 Yermo Ediciones tomaba el relevo decidiendo empezar con la publicación de otros títulos como Cixi de Troy, o los dos volúmenes que componen Lanfeust de las Estrellas. Supongo que la editorial prefería apostar en un inicio por material inédito, y así enganchar tanto a nuevos lectores como a todos aquellos que ya poseían la serie principal en otras ediciones. Por fin el pasado febrero ha concluido la reedición de Lanfeust de Troy – dos volúmenes – y es una ocasión inmejorable para dar algunas impresiones sobre esta popular serie francesa.

Se puede definir la obra como un barroco relato de fantasía heroica con tintes de humor. Troy tiene dragones, trolls, insectos gigantes, seres de una enormidad tal que se confunden con islas, dioses, y un sinfín más de criaturas. Además tenemos guerreros y guerreras, bárbaros y bárbaras, paladines, piratas, pueblos nómadas… sin olvidarnos de que cada humano tiene su poder y que hay magia por doquier. ¿Barroco? Extremadamente barroco.

Lanfeust de Troy portada

Portada del primer volumen. Referencia a Star Wars

La gran baza de Lanfeust de Troy es que es una travesía constante de un punto A a un punto B sin grandes pretensiones. Un tebeo para ponerse cómodo y disfrutar de la acción y las vistas. Un viaje en el que acompañamos a Lanfeust en su búsqueda de una criatura legendaria, el Magohamoth, que al parecer confiere al aprendiz de herrero un poder ilimitado – al igual que al malvado del relato, Thanos. Para ello no estará solo, sino que le acompañarán el sabio Nicóledes y sus dos hijas, la dulce C’ian y la impetuosa Cixi, y Hebus, un troll que además de aportar músculo al equipo le resta mucho protagonismo a Lanfeust desde el momento en que aparece. Especialmente importante es Nicóledes para el grupo, porque para que los poderes de los humanos se manifiesten, es necesario tener un sabio cerca.

No os preocupéis porque no os estoy destripando nada, ya que en la primera página podréis encontrar tanto un mapa de Troy como una breve descripción de los personajes de los que os hablo. El resto es cosa vuestra. No suelto prenda.

Hay mucho humor y de diferente corte entre las páginas de Lanfeust de Troy. Verde, negro, blanco, amarillo… y de todos los colores. También se pueden apreciar guiños evidentes a obras famosas. La portada del primer capítulo es una clara referencia a Star Wars, y Lanfeust no deja de ser ese «granjero de familia humilde destinado a salvar el universo». Aunque la mayor influencia es Astérix y Obélix. La pareja formada por Lanfeust y Hebus no deja de ser un trasunto de la formada por los dos famosos galos. Nicóledes sería una especie de Panorámix, y C’ian podría ser perfectamente Boufiltre.

Lanfeust de Troy 2

Página del primer número de Lanfeust de Troy

Pero esto no quiere decir que el aire del relato sea como el de las referencias que nombro. No. Es bastante más violento. En Lanfeust de Troy se cercenan brazos y piernas con una facilidad pasmosa, por no hablar de cosas peores relacionadas con ojos y entrañas que sólo un medio como el cómic es capaz de soportar con facilidad. El famoso golpetazo de Conan al dromedario se queda en nada comparado con lo que les sucede a algunas de las especies autóctonas amaestradas de Troy.

El dibujo de Monsieur Tarquin es notable. Muy regular y especialmente bueno en las panorámicas de paisajes, donde introduce gran cantidad de detalles y se gusta. Tengo entendido que la periodicidad en Francia es anual, y eso se nota para bien en los diseños. Es imprescindible tener un dibujo a la altura cuando se trata de espada y brujería, relato medieval o fantasía heroica, ya que lo que les hace grandes es esa capacidad de abstracción de la realidad, y para ello es necesario enriquecer los escenarios.

Como dato curioso, apuntar que existe una especie en versión manga de Lanfeust de Troy titulada Lanfeust Quest. Precisamente el mismo título que se le dio a la serie de animación basada en estas historias. Desconocía que existía una serie, pero ya os adelanto que es de corte infantil, y no tiene nada que ver con el tono del tebeo.

Es cierto que tiene ciertos elementos que no me terminan de convencer del todo, como que no existan límites. Es parte de su locura, y es una premisa que se debe comprar desde un inicio para poder disfrutarlo. En este sentido, y salvando las distancias, es un poco lo que pasa con los relatos de Mundodisco por ejemplo. Es tontería intentar pasar el «filtro anti deus ex machina» en narraciones así – como sucede con la ya mencionada Star Wars.

Más de cuatrocientas páginas de viaje trepidante por un mundo al que regresaré tarde o temprano.

Se me olvidaba, ¿queréis saber cuándo se publicará en España Lanfeust Odyssey? Está bien. Que alguien me preste sus tripas… y os hago unas predicciones.

Lanfeust de Troy 3

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Jaime G. Rueda

¿Qué decir? Si mezclas las más brutales paranoias de Charles Burns y Brandom Graham te quedas corto para describir la mierda que deambula por mi azotea. Esperad, ¿lo oléis?... creo que se me está quemando la comida. Ahora vuelvo. @Jaime_G_Rueda @elhdlt

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