Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Regreso a Kingdom Come

Regreso a Kingdom Come
Guion
Mark Waid
Dibujo
Dan Mora
Color
Tamra Bonvillain
Traducción
Felip Tobar Pastor y Guillermo Ruiz Carreras
Formato
Cartoné. 256 páginas. Color
Precio
32,50€
Editorial
ECC Ediciones . Noviembre 2024
Edición original
Batman/Superman: World’s Finest #7-11 y 20-24 (DC)

En el momento en que salga esta reseña ya se ha hecho público el fin de ECC y el paso de los derechos de DC a Panini. Para más Inri, la jugarreta editorial que supone Regreso a Kingdom Come, podría dar lugar a hacer leña del árbol caído, pero aquellos lectores que comienzan mirando la valoración en estrellas, habrán podido percatarse de que pretendo obviar este contexto y valorar el contenido de este cómic que es una pequeña joyita, al igual que todo lo que ha venido llegado de Batman/Superman: World’s Finest en el último par de años.

No obstante y por más que el resto de la reseña se centre en el impresionante trabajo de Mark Waid y Dan Mora, me temo que no puedo pasarlo por alto y sería bueno, al menos, advertir al lector la fullería editorial que ECC ha urdido con Regreso a Kingdom Come. Si nos fijamos en la cajita de créditos de esta reseña, podemos observar que este tomo contiene los números 7 al 11 y 20 al 24 de la edición americana de Batman/Superman: World’s Finest. Para tener contexto de lo que esto significa, habrá que remontarse atrás en el tratamiento que ECC ha dado a esta cabecera.

Comenzaría como una serie en grapa con las doce primeras entregas; pasaría después a rústica con el tomo Batman / Superman: Los mejores del mundo – Elemental, que incluía los números 13 al 17, y ahora llegamos a este tomo en cartoné para un tercer cambio de formato consecutivo en poco más de 20 números.

Además, Regreso a Kingdom Come incluye dos arcos, pero el primero de ellos nos llega repetido, puesto que ya salió en grapa, y con un paréntesis de ocho números con respecto al segundo. Cierto que es donde presentan el origen de Boy Thunder y de ahí partimos con el siguiente arco, pero la decisión de incluirlo en este mismo tomo es cuanto menos cuestionable. Por si fuera poco, este tomo deja inéditos los números 18 y 19, lo que termina de rematar el problema. Por fortuna, ayer mismo Panini ha anunciado en su plan editorial que Batman/Superman: World’s Finest tendrá una nueva vida, pero, en cualquier caso, recomiendo encarecidamente hacerse con esta serie en la edición que prefiráis, porque es de lo mejorcito que nos ha venido dejando DC en los últimos años.

Regreso a Kingdom Come

Antes de meternos en argumento o autores, tal vez convendría aclarar que Batman/Superman: World’s Finest sucede en una continuidad un poco sui generis. En teoría, son aventuras ambientadas en el pasado DC, pero hay varios detalles que no terminan de encajar, detalles modernos como algunos uniformes insertados en dicho pasado, sucesos que no está claro que hayan tenido lugar en el universo post new 52 y ese tipo de cosas. Dudo que a alguien como su guionista, Mark Waid, se le puede acusar de haber cometido un error y más cuando, por otro lado, la delicada ingeniería de continuidad que se hace en Regreso a Kingdom Come es digna del fan más hardcore. Podría decirse que Batman/Superman: World’s Finest tiene lugar en una especie de reescritura ideal del pasado, un tiempo para una especie de continuidad arquetípica ideal.

En este sentido, tampoco podría haber un dibujante más adecuado que Dan Mora, que combina esa especie de canon al que aspirar de un José Luis García López con una capa de acabado mucho más moderna y cercana a un Jim Lee. Si en alguna ocasión hemos comentado como Mark Waid tiende a tomar un personaje y reunir todas sus historias en una especie de versión total del mismo, como fue el caso de Daredevil o Shazam, por ejemplo, se podría decir que aquí Waid y Mora hacen eso mismo pero con todo el universo DC.

En lo que puramente se refiere al argumento, Regreso a Kingdom Come nos brinda dos historias. La primera de ellas, Extraño visitante, introduce a Boy Thunder, el chico llegado de otra tierra que terminaría convirtiéndose en el sidekick de Superman. Sería, no obstante, la segunda historia, El heredero del reino, la que conecta con Kingdom Come. El Superman y el Batman de la continuidad de World’s Finest, terminarán en Tierra- 22, la numeración asignada actualmente para la tierra de Kingdom Come, pero años antes de que tenga lugar esta historia que el propio Waid tejiera junto con Alex Ross en 1996.

Con todo esto, Regreso a Kingdom Come es una especie de precuela del clásico de los noventa, pero también una continuación natural de World’s Finest y un complemento a The Kingdom, que a su vez era secuela de Kingdom Come. Estamos ante un minucioso tapiz de continuidad que hará las delicias de los fans más militantes, pero que también tiene todo lo necesario para poder llegar prácticamente de nuevas y pasar un buen rato.

Regreso a Kingdom Come

Incluso si eliminaran del tomo el primer arco, El heredero del reino nos da todas las claves básicas para orientarnos y resume lo necesario para poder entrar en la historia, aunque ya advierto desde ahora que Regreso a Kingdom Come para los amantes de la continuidad está a otro nivel. No haber leído la primera parte de este tomo sin duda nos hará perder detalles, pero como también sucederá si no se ha leído The Kingdom, la secuela de Kingdom Come, o la JSA de Johns y tampoco son imprescindibles. Diría que la única lectura necesaria para abordar este tomo es el Kingdom Come original. Aún así, Waid se las apaña para crear un tebeo fuera de continuidad que es más heredero de la continuidad y también más relevante para la misma que prácticamente cualquier otro tebeo de DC que podáis encontrar ahora mismo en las librerías.

Más allá de los retruécanos argumentales como el origen de Magog, la relación de esta historia con el Cuarto Mundo, la vuelta de los conceptos del hipertiempo y cómo encajan con el actual multiverso y hasta el hecho de conseguir mezclarlo todo con la Fuerza de la velocidad y la Sangría… uno de los troncos de esta historia es hacer hincapié en que los Batman y Superman que protagonizan esta historia no son los mismos de la realidad de Kingdom Come. El regreso al mítico restaurante temático Planet Krypton que se marcan aquí Waid y Mora es una vuelta de tuerca a aquel prodigio de caracterización que fue la escena original del final de Kingdom Come y además es una declaración de intenciones sobre lo que se pretende con esta historia.

Tampoco es muy complicado ver que Waid quiere volver a su obra, pero esta vez con la perspectiva que nos dan casi 30 años de diferencia. Y es que, por más que pueda ser leído en cualquier momento y siga funcionando, Kingdom Come era hijo de un momento muy determinado que poco tiene que ver con el actual. Aquellas versiones de Superman y Batman quedan lejos de los actuales y más lejos aún de esta suerte de Superman y Batman ideales de Waid y Mora. Ponerlos frente a frente no solo nos brinda una pelea espectacular, sino que confronta dos maneras de hacer tebeos y a la vez nos cuenta más de sus respectivos universos y de los propios personajes.

Esta especie de continuidad conceptual del World’s Finest permite a Waid jugar a varios juegos a la vez: seguir, por un lado, su propia línea independiente y mientras, por el otro, puede ser más referencial e imbricado en su tejido que cualquier otra historia. Regreso a Kingdom Come consigue enriquecer y afianzar los relatos de Kingdom Come y World’s Finest y, al mismo tiempo, presentarse como una versión apócrifa. Su ejercicio de puesta en contexto y retrocontinuidad apoya esta versión más clasicista, luminosa y arquetípica de World’s Finest a la par que pone de relieve, de nuevo y por contraste, las ideas de Kingdom Come. Es como redondear las dos obras de un solo golpe.

Regreso a Kingdom Come

Por eso, probablemente con otro dibujante no habría funcionado. No se trata tanto de traer Kingdom Come a World’s Finest como de infectar esa gravedad, grandilocuencia y peso del realismo pesimista de Kingdom Come con la luminosidad y la síntesis idealizada de los superhéroes en su máxima expresión. No quiero desmerecer el monumental trabajo de Alex Ross en Kingdom Come, pero su estética funciona en ese registro de historia especial con superhéroes y sobre superhéroes, pero no se ajusta al tipo de idea que nos viene a la cabeza al pensar en un tebeo de este género. Y es que a veces una línea de contorno es algo más que un recurso de estilo estético. Si los héroes son iconos, deben su fuerza precisamente a la síntesis. Cuando más realistas sean, menos icónicos serán y, por tanto, menos superheroicos.

Al margen de trabalenguas, probablemente no haya un dibujante capaz de capturar esa fuerza icónica hoy en día mejor que Dan Mora. Dudo que sea un movimiento planeado pero los juegos de arquetipos que hacen Waid y Mora son convenientemente similares y equivalentes, incluso trabajando en dos campos muy distintos. Es como si Mora tradujera a versión gráfica el espíritu de lo que intenta hacer Waid. Sin complicarnos tanto y resumiendo, lo que está claro es que hay una increíble sintonía entre los dos y que Dan Mora es uno de los mejores dibujantes de superhéroes de la actualidad.

La verdad es que no es necesario complicarse en la búsqueda de los tres proverbiales pies del gato ni darle demasiadas vueltas a lo metatextual. Lo que está claro es que los fans del género superheroico, sus códigos y sus números circenses de continuidad en tres pistas lo van a gozar como cochinos. Sin embargo, habrá quien sea lector pijamero más ocasional, se acerque de casi nuevas y solo quiera leer un buen cómic de superhéroes. También estará de suerte, porque Regreso a Kingdom Come, sin meternos en camisas de once varas, es una historia trepidante, llena de giros, acción y dibujada como deben dibujar los ángeles.

Da igual si es en la edición de ECC, si quereis esperar a Panini o si queréis ir a los TPBs USA, pero si os gustan los superhéroes esta es una serie que no os podéis perder.