Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Ralph Azham vol. 1 (de 2)

Ralph Azham vol. 1 (de 2)
Guion
Lewis Trondheim
Dibujo
Lewis Trondheim
Color
Brigitte Findakly
Traducción
Fernando Ballesteros
Formato
Cartoné. 20,1 x 25,6 cm. 304 páginas. Color
Precio
39,95€
Editorial
Yermo Ediciones . Mayo 2025
Edición original
Ralph Azham 1-6 (Dupuis)

Intentar seguir la producción de Lewis Trondheim puede ser algo abrumador incluso si solo contáramos sus trabajos como autor completo —o acompañado de su colorista habitual, Brigitte Findakly— porque a esto se le añaden además otros tantos solo como guionista. Por eso tal vez corren riesgo de pasar desapercibidos títulos de la categoría de Ralph Azham. Por hacernos una idea, entre 2011 y 2019, tiempo en salieron los 12 álbumes de los consta esta serie, se publicaron en Francia más de ochenta títulos con la firma de este autor de Fontainebleau

Así, este es el segundo intento para Ralph Azham en España, que nos llega de la mano de Yermo en dos tomos después de que Norma la dejara a mediados de 2015 en su cuarto álbum. Este primer volumen de Yermo contiene las seis primeras entregas francesas y suponemos que no tardará en llegar el tomo que nos traiga la otra mitad.

Ralph Azham vol. 1 (de 2)

Tampoco sabemos si la interrupción de la publicación de la anterior edición respondía a una cuestión de ventas o tal vez de otra naturaleza má compleja, pero no dejaría de sorprenderme la primera opción, dado que la otra gran obra de fantasía de Trondheim, La mazmorra, goza de una estupenda salud y una edición en integrales. Desde aquí os voy adelantando ya que tampoco es que Ralph Azham tenga gran cosa que envidiarle.

Ralph Azham tiene lugar en esa especie de época medieval genérica como congelada en el tiempo de la fantasía clásica, en un mundo donde algunos niños nacen con habilidades especiales y el pelo azul. Pero que no se nos vaya la cabeza los mutantes de Marvel. La mayoría de los poderes de este mundo que nos plantea Trondheim son tan absurdos como predecir el tiempo, no dormir o saber cuántos hijos va a tener alguien, como es el caso de Ralph, nuestro pato protagonista. Cada vez que nace un nuevo azul un enviado de la mágica ciudad de Astolia llega para saber si es el profetizado elegido. Sin embargo, Ralph es para cuando comenzamos esta historia el apestado de su aldea, un paria y tampoco penséis en los glamurosos outsiders de Moorcock. Es un tipo que en el pueblo solo sirve para holgazanear y liarlas pardas y se pasa la mitad del tiempo castigado encerrado en la pocilga con los cerdos. No obstante, un cierto hecho catastrófico unido a revelaciones sobre su pasado le empujarán a un viaje de aventura que lo terminarán por convertir en una especie de antihéroe por accidente.

Esto sería sin embargo el argumento del primero de los seis álbumes que se recopilan en este volumen y en cada uno de ellos resulta apabullante la cantidad de cosas que pasan, lo que crece el mundo, el reparto y los propios personajes. Es muy curioso y no termino de acertar cómo lo hace, pero Trondheim es capaz de brindar en cada episodio una aventura prácticamente autocontenida y aún así seguir construyendo un mundo y unos protagonistas con muchos más detalles, aristas y desarrollo de lo que puede parecer tras su fachada de animalicos antropomórficos simpáticos. Esto es algo que quizá no se apreciaba tanto en su edición anterior en álbumes separados, tanto en el espacio como en el tiempo, y que gana en visión de conjunto en este formato integral.

Ralph Azham vol. 1 (de 2)

Tendremos villanos en la sombra, profecías, roles inesperados para nuestros protagonistas, cambios de actitud, romances, triángulos, descubrimientos mágicos…

Dadas las similitudes temáticas e incluso los parecidos entre sus personajes, las comparaciones con La mazmorra son inevitables, pero, si cabe, Ralph Azham cuenta con varias ventajas. La primera es que de inicio La Mazmorra con todas sus distintas fases incluía esa especie de broma que hasta cierto punto hacía imposible cerrar de todo la historia, un cierto orden secuencial y unos arcos de personaje aprehensibles. Pero la mente tal vez más explosiva y dispersa de Joann Sfar no está implicada en Ralph Azham. Esto es el terreno de juego exclusivo de Lewis Trondheim y, con la mitad de la serie leída, en todo momento permea la sensación de que sabe de antemano dónde y cuándo terminará todo, de que hay una ruta marcada.

Mantiene aún así ese tono a medio camino entre la épica y la comedia, sin que sorprendentemente se estorben entre ellas y generando un efecto de aventura pura, que trae reminiscencias de la BD juvenil más clásica. Juega además hábilmente con las convenciones de la fantasía, bien sea usando los tópicos como punto de apoyo rápido que permita ir a grano, tanto como para subvertir con ingenio estos mismos tópìcos cuando la historia lo precisa

Ralph Azham vol. 1 (de 2)

En lo gráfico, a estas alturas, revelar la maestría que hay tras los aparentes monigotes de Trondheim es caer en lo mil veces dicho, pero sus dibujos están plagados de detalles de construcción sutiles que definen y enriquecen el mundo que pisamos. Los personajes tienen su propio lenguaje corporal y no pese a la caricatura, sino gracias a ella.

Además, del mismo modo que lo hace a nivel argumental, visualmente Trondheim es experto en colar toneladas de información sin que nos percatemos de su densidad, como una de esas comidas supuestamente ligeras que no notamos que no lo son hasta que las hemos terminado. Apuesta por una estructura fija de cuatro tiras, sin complicaciones y al grano que nos da un punto de apoyo sencillo en el que posar los ojos. es todo un conjunto de pequeñas cosas que devienen al final en una historia rica y compleja, pero de digestión sencilla y agradecida, llena de pequeños puntos de enganche y crecimiento personal e interpersonal de los personajes.

Vamos, que seguro que Trondheim sabría deciros que esto es un historión si tanta palabrería como yo y de manera mucho más directa divertida. Lo tengo claro.