Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Próxima novedad de Garbuix Books: Bronteäna

«Un bello homenaje a una familia fascinante.»

Benzine Mag

Las hermanas Brontë dejaron su huella en la historia del siglo XIX con sus novelas.

En concreto, Emily y Charlotte Brontë son célebres y mundialmente leídas. Todos conocemos Cumbres borrascosas o Jane Eyre. La más joven, Anne, a menudo olvidada, es descrita en el mejor de los casos como la más sensible de las tres. Atrapada en un mundo que siempre esperó de ella que fuera callada y gentil, Anne ignoró sin embargo las advertencias de sus mayores, arriesgándose a escribir y dejando brillar su propia voz… y desafiando los convencionalismos de la rígida sociedad victoriana, con su obra La inquilina de Wildfell Hall, considerada una de las primeras novelas feministas, y en la que la protagonista, una mujer casada, huye con su hijo de un matrimonio que la oprime.

Brontëana, una biografía de ficción, da protagonismo a la imaginación de las hermanas, que inventaron mundos paralelos para sí mismas a través del juego de roles de la escritura.

El reverendo anglicano Patrick Brontë, vicario de Haworth, en Yorkshire, cría a sus seis hijos pequeños con la ayuda de su única cuñada. Las mayores, internadas en un lúgubre internado, mueren de tuberculosis. A partir de entonces, y durante el mayor tiempo posible, el viudo mantendrá a Charlotte, Emily, Anne y Branwell a su lado. Bien estimulados por su padre, los niños multiplican los juegos de escritura. Producen tanto poemas y artículos de periódico como relatos cortos y obras de teatro. Juntos crean, de la nada, los reinos de Glass Town y Gondal. Rápidamente cobran confianza en su talento y desarrollan una imaginación fabulosa.

En la representación de su vida cotidiana en la rectoría, ya sea con una simple mirada, un gesto pausado o un trabajo en común, Paulina Spucches consigue plasmar con bellas imágenes la amistad y la complicidad que une a esta singular hermandad. Ante nuestros ojos, se animan y se escuchan mutuamente, leyendo y corrigiendo sus creaciones.

Pasaron los años. En la primera mitad del siglo XIX, las jóvenes pobres solo podían elegir entre un matrimonio precoz o un puesto de institutriz en una familia más acomodada o, más sencillamente, de maestra. Una época triste. Mientras Branwell se hunde en el alcohol y los opiáceos, sus hermanas se atreven a hacer lo impensable. Con la esperanza de ganarse la vida y vivir libres, consiguen publicar sus poemas y novelas bajo identidades masculinas. Al presentar retratos de mujeres valientes que, enfrentadas a situaciones dramáticas, se atreven a romper algunos tabúes de la muy patriarcal sociedad victoriana, sus obras causan escándalo. ¿No incitan implícitamente a las mujeres a eludir sus deberes como esposas?

Charlotte, Emily y Anne Brontë sucumbieron rápidamente a la tuberculosis, pero sus escritos les sobrevivieron. Todavía hoy, innumerables mujeres se identifican con sus obras y retoman la lucha iniciada en su día por las tres jóvenes hermanas del condado de Yorkshire.

Durante su estancia en Haworth, Paulina Spucches quedó maravillada por la fuerza y la belleza de la naturaleza. Su paleta es fucsia. Sus colores son tan vivos como el temperamento de sus heroínas es extravagante. Trabajando con gouache en color directo, se permite sumergirse en su imaginación, donde nos encontramos con suntuosos pájaros azules, fantasmas amistosos y, sobre todo, jóvenes mujeres fuertes.
«Una biografía ficticia llena de color, realizada en gouache, lejos de los tonos grises asociados al romanticismo británico.»

ActuaBD

EN PALABRAS DE PAULINA SPUCCHES

«En octubre de 2021, un mes antes de la publicación de mi primer cómic, me iba a Inglaterra con el fin de realizar un viaje en solitario: entre Bath y Edimburgo, decidí pararme algunos días en Haworth, en Yorkshire, para visitar la casa de las famosas hermanas Brontë. Cumbres borrascosas de Emily Brontë y sus múltiples adaptaciones cinematográficas habían formado parte de mi adolescencia, y esperaba encontrarme con un paisaje frío, brumoso y amenazante. Quizá me encontraría un fantasma, o bien Cathy Earnshaw vendría a golpear a mi ventana…

Pero mi encuentro con el páramo y la casa parroquial de Haworth, hoy convertida en museo, me hizo tomar consciencia de hasta qué punto desconocía su historia.

El páramo está teñido de rojo, malva y verde, y las hermanas no eran esos seres naturalmente melancólicos y furiosos que me imaginaba. Como todas y todos, ellas eran múltiples, creativas, llenas de humor, y afrontaban la rudeza del día a día mediante un apoyo mutuo imperecedero. Y me di cuenta, con sorpresa, que para una «fan» de las hermanas Brontë, no tenía conciencia alguna de que Anne Brontë era tan novelista como sus hermanas mayores.

Me hice entonces con La inquilina de Wildfell Hall, su segunda novela, con la que descubrí una escritora de pluma directa, verdadera, y tan luminosa como incisiva. Mientras que Charlotte y Emily describían a esos hombres destructores por quienes se acaba sacrificándose por amor, Anne explicaba la historia de una mujer que huía de un marido violento. Y eso en un momento en el que la disolución del matrimonio era ilegal y suponía un gran debate en la Inglaterra victoriana.

La última carta de Anne Brontë, que escribió algunas semanas antes de su fallecimiento, concluye así: «La muerte no me inspira ningún temor. Si la creyese inevitable, pienso que me resignaría calmadamente a esta suerte… Pero me gustaría que Dios me salvara, no solo por el amor de Papá y de Charlotte, sino también porque aspiro a hacer un poco de bien en este mundo antes de abandonarlo. Tengo en mente una serie de proyectos que desearía poner en marcha en el futuro, modestos y limitados, pero que no me gustaría que se quedaran en nada, y haber llevado una vida tan poco útil.*»

Estas palabras tocan en cada uno de nosotros una cuerda profunda: este miedo a desaparecer, lo que, lejos de ser un miedo a la muerte en sí misma, habla de este temor por no haber hecho suficiente en el transcurso de su vida. Pero si esta carta es signo de una frustración y puede dejarnos un gusto de injusticia, representa toda la riqueza y la fuerza de espíritu de una mujer de veintinueve años que, después de haber publicado dos novelas y numerosos poemas en el seno de una sociedad victoriana patriarcal, no estaba dispuesta a parar ahí.

Las pasiones que ellas suscitan han sacudido las cosas, y continúan haciéndolo hoy día. El universo Brontë es amplio, y el ángulo escogido aquí es solo una de las posibles lecturas. La trayectoria de Anne es, a pesar de todo, una de las menos conocidas y representadas, y me siento feliz por haber estado acompañada y guiada por ella a través de sus escritos durante casi un año y medio.»

PAULINA SPUCCHES estudió ilustración en la École des Métiers d’Art Auguste Renoir y posteriormente cursó un DMA en ilustración en la École Estienne. Además de Brontëana, Garbuix Books también ha publicado Vivian Maier en la superficie del espejo (2024), sobre la misteriosa fotógrafa.

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Traducción de Carme Roselló
Maquetación y rotulado de Fernando Fuentes
Cartoné, 19×26 cm, 224 p., color
978-84-19393-63-0
PVP: 25,95 €