Siempre es una buena noticia el surgimiento de nuevos salones del cómic en ciudades donde antes no se celebraba ningún evento relacionado con este... Visitamos la primera edición del ComikD de San Sebastián

Siempre es una buena noticia el surgimiento de nuevos salones del cómic en ciudades donde antes no se celebraba ningún evento relacionado con este medio. Aunque el mundillo ya no sea el ghetto reducido que era hace tan solo veinte años, la difusión de la narrativa gráfica entre un público nuevo es una forma de dar a conocer esta forma de expresión artística a las nuevas generaciones, y a las no tan nuevas pero que, por algún motivo, aún no se habían acercado al cómic. Así que, habiendo sido San Sebastián una de las dos Capitales Europeas de la Cultura de 2016, era de recibo que se creara un Salón del Cómic en esta capital cantábrica. Más aún cuando por su situación de paso natural hacia Francia, zona de amplia repercusión de la BD tradicional, haya hecho que en esta zona el cómic haya tenido siempre una amplísima difusión y que muchos de los autores que aquí se han gestado hayan acabado publicando allí.

Además Donosti es una ciudad espectacular, a la que nunca nos hacemos mucho de rogar para ir, así que sin pensarlo demasiado allí se plantó a ver qué se cocía una delegación de Es La Hora De Las Tortas!!!, o como dirían por allí:

Zaplastekoen ordua da!!!

cartel salon del comic comikd de san sebastian

Llegamos a las instalaciones del Kursaal, junto a la playa de la Zurriola, el viernes a media tarde. Allí nos recibió Óscar Goñi, director del evento, y nos estuvo contando la génesis del proyecto y cómo se ha llegado hasta el día de hoy.

ComikD es, en sus orígenes, una apuesta personal de un aficionado, que tras 20 años de intentar enfocar un proyecto que sobre el papel podía ser fabuloso pero no parecía encontrar el espaldarazo definitivo, finalmente ha visto la luz, gracias por un lado a su insistencia y su pasión y por otro al esfuerzo colectivo y en la mayor parte de los casos desinteresado de un grupo de personas que aman el medio y que, con el tremendo apoyo que supone tener detrás al Diario Vasco han hecho realidad un evento que ellos veían como un éxito seguro, aunque al principio fuera visto como una empresa un tanto quijotesca por parte de los inversores. Quizás el punto más a destacar, la elección del Kursaal como recinto en el que se celebró, podía parecer un tanto ambicioso, pero Óscar nos contestó cuando le preguntamos directamente por ello que lo tenía claro desde el primer momento: “si se pretende celebrar un evento profesional, hay que ofrecer un servicio y un aspecto profesionales”. Su intención desde el principio fue “huir de las carpas provisionales”. Gran decisión, por otro lado, dado que no paró de llover en todo el fin de semana. Para los veteranos de este tipo de eventos, la frase «las carpas del Conde Duque» aún nos provoca pesadillas.

Tras la cálida bienvenida, pasamos a recorrer el recinto. El palacio del Kursaal tiene una zona de eventos dividida en 2 áreas de 1300m la una y de 1200 la otra, más las  áreas cerradas dedicadas a salones y exposiciones. En total 3500m2. No es un lugar especialmente grande, pero para una primera edición y toma de contacto parecía perfecto. Tampoco esperábamos encontrarnos la Comic-Con de San Diego así de repente, la verdad.

Lo primero que vimos es una clara separación por áreas. A diferencia de muchos otros salones, incluso más grandes que ComikD y con una trayectoria mucho más dilatada en el tiempo, donde la separación es mucho más difusa, aquí los stands estaban organizados temáticamente en dos zonas principales.

 

La zona principal, entrada y alrededores estaba dedicada al cómic americano y europeo. Aquí había stands de tiendas varias, como Armageddon Comics o Generación X, las dos tiendas especializadas clásicas oriundas de la ciudad que obviamente no podían faltar, algunas tiendas más que hemos visto habituales de otros salones, como El Coleccionista, grandes tiendas generalistas como la Fnac y algunas editoriales, entre las que podemos mencionar a Aleta, Norma, Ponent Mon y Dolmen entre otras. Y a la derecha al fondo estaba la zona dedicada al manga, en la que, como viene siendo habitual, no había prácticamente nada de manga. Por algún motivo, los stands especializados en manga, tanto en este salón como en muchos otros, suelen centrarse en la venta de merchandising, figuras (notable la pasión que hay por los Funkos) y camisetas. Recuerdo un Expomanga de Madrid hace unos años en el que en todo el pabellón sólo podían encontrarse dos stands en los que se pudiera comprar algún manga…

Quizá de toda la zona manga, lo que más llamó la atención del público, y la nuestra ya de paso, fue la zona dedicada a la Asociación Aiko. Una asociación de promoción de la cultura japonesa que hizo las delicias de los más novatos en estas lides casi tanto como de los veteranos. Con talleres para aprender a ponerse un kimono o  con tips básicos de cultura japonesa, y una interesante exposición de kimonos para poder ver, tocar y comprar.

La entrada, el sábado por la mañana…

 

…y la zona de merchandising manga.

Pero no todo eran tiendas. El salón nacía con voluntad de profesionalización, así que sobre el papel íbamos a disfrutar también de exposiciones, conferencias, actividades, cosplay… y sí, también las tradicionales sesiones de firmas de los autores invitados.

Por partes.

Hace tiempo que el mundo de los salones del cómic dejó de dedicarse exclusivamente al cómic. Es habitual que los asistentes a este tipo de eventos tengan, además del eje central de los mismos, una serie de intereses en común muy habituales, como pueden ser los juegos de tablero, la ciencia ficción, y, en el caso de los aficionados al manga, además podemos hablar de una desmedida afición por el merchandising, la cultura japonesa y el cosplay. Y prácticamente todo ello estaba representado en mayor o menor medida en este Salón.

Una sala entera estaba dedicada a juegos de todo tipo. La organización para ello había contado con una asociación muy conocida de la zona, ATLAS, que a su vez contaba con ayuda de otras (Tempus, Valhalla, Juguemos, Oriamendi, Triskel…) y que finalmente pusieron a disposición de quien quisiera pasarse por su zona de una completísima selección de juegos para todos los gustos, edades y público. Más de 25 personas se fueron turnando para que nadie quedara desatendido. Cartas, pintado de miniaturas, juegos de tablero, rol… con demostraciones, partidas introductorias, manuales disponibles para quien quisiera curiosear este tipo de actividades… e infinita paciencia.

Por lo que pudimos ver una de las actividades que mayor éxito obtuvo fue el Frikiplast (Modelado de héroes de plastilina a los que luego se hace luchar entre si, grosso modo).

 

Alguno de estos juegos tenían unos espectaculares dioramas como terrenos de juego

El éxito de público en la zona de juegos fue innegable.

Otro de los puntos que más interés despertó fue la exposición dedicada a Star Wars. Todo un área dedicada a una muy bien surtida y muy variada exposición con fondos provenientes de la colección privada del propio comisario de la muestra: José María Arosa, uno de los diez mayores coleccionistas de Star Wars del mundo y que trajo para el evento más de 100 piezas y además dio una increíble charla de casi hora y media el domingo que hizo las delicias de grandes y pequeños. Tuvimos la suerte de poder hablar con él un rato y damos fe de lo absorbente y energizante de su pasión por la saga galáctica. Podréis leer la entrevista que le hicimos aquí en breve.

Una réplica de un casco de Luke Skywalker, dedicada por el mismísimo Mark Hammill.

Réplicas de armas variadas flanqueando un bastón de Rey, uno de los originales construidos para El Despertar de la Fuerza

Por si la exposición no fuera suficiente se contó además con la siempre agradecida presencia de la Legión 501. Este grupo de Stormtroopers, para quienes no los conozcáis, fueron fundados en 1997 por Albin Johnson. Tras 20 años tiene ya más de 15.000 miembros y mas de 50 países tienen una guarnición de las tropas que acompañan a Vader. En España ya tiene más de 400 componentes desde que se originó en 2004. La legión en Euskadi tiene 30 integrantes, de los que al menos la mitad vinieron al salón. Acompañados, que nosotros pudiéramos ver, al menos por un cazarrecompensas y un guardia imperial, además de dos (Si, he dicho dos) R2-D2.

Porque este grupo de “bad boys” en realidad tienen un tierno corazoncito y se dedican a apoyar causas solidarias. Sus Stormtroopers con hombreras rosas y su R2D2 rosa, al que llaman R2KT y del que solo hay 3 en el mundo y uno vino a vernos a Donosti, no son solo una forma de llamar la atención, son una forma de recaudar dinero para una causa que llevan años avalando: la lucha contra el cáncer infantil. En Donosti acompañaban a la asociación Aspanogui, una asociación de padres de niños con cáncer.

Tanto unos como otros estuvieron patrullando el recinto todo el fin de semana y haciéndose fotos de manera incansable a pesar del calor y las horas acumuladas. Además en un momento dado nos dejaron sus instalaciones para hacer una entrevista ya que el bullicio general no nos dejaba oír al autor, así que no podemos estarles más que agradecidos.

D2 y KT

No hay Salón del Cómic que se precie que no tenga una exposición de originales. Después de todo éste es el meollo del asunto… Aquí pudimos disfrutar de dos exposiciones, una dedicada a Hauteville House, una exitosa serie de la BD que combina dosis de historia con steampunk y esoterismo, que va ya por su octavo tomo publicado, obra de Fred Duval y dibujos de Thierry Guioux, que es también quien junto a la colorista argentina Nuria Sayago ha creado el cartel del Salón, un cartel espectacular con la protagonista de Hauteville House repartiendo comics (muy chulo lo de poner portadas reales) sobre la ciudad. De alguna manera parece enlazar con el cartel del próximo evento comiquero que se acerca, el de Barna, con su temática de aviación.

La otra exposición de originales, interesantísima, estaba dedicada a La Edad de Oro del Cómic Vasco, en la que se pudieron ver páginas de Luis Astrain, Paco Fructuoso, Daniel Redondo…

¿Alguna vez te habías preguntado cómo corrigen los dibujantes las páginas en las que han cometido un error? Una posibilidad es con una pegatina blanca…

 

Página de Simón Besluze de Luis Astrain.

 

Es habitual ver páginas originales de dibujantes… pero aquí pudimos ver algo no tan habitual. Una página original de guión de Gregorio Muro.

También hubo lugar para algo más que el ocio. Los artistas que aspiran a entrar al mercado profesional tuvieron la posibilidad de entrevistarse con varios editores y llevarles muestras de su trabajo. Entre otros, estuvieron Gregorio Muro de Harriet,  Carles Muñoz de Yermo, Joseba Basalo de Aleta,  Catalina Mejía de Salamandra Graphic y Luis Martínez de Norma.

Y sí, por supuesto hubo cosplay. Quizás no sea una actividad especialmente representativa en el mundo del cómic, y muchos de los disfraces habituales ni siquiera tienen que ver con este sector del ocio, habiendo una importante representación de cine y videojuegos, pero… qué demonios, le dan vidilla al evento. Y se podía pagar dinero por ver la cara de fascinación de muchos de los más pequeños al cruzarse con según qué personajes. Además del tradicional concurso de cosplay, contamos con la presencia de cosplayers pro como Florencia Sofen o Bowman Cosworks.

¡Foto de grupo!

 

Uno de los más espectaculares. Dos metros y pico de Marine que trajo Bowman.

En resumen, un fin de semana muy disfrutable. Algunas cosas solucionables, por supuesto, no todo el mundo acierta a la primera. La más grave, quizás, la caída a última hora sin explicaciones de la gran estrella del evento, Peter Milligan, y otras menos graves, y más fáciles de solucionar, como la falta de una zona tranquila para profesionales y prensa, o el hecho de que en febrero, en una ciudad donde siempre llueve, en un evento donde se esperaban 2000 personas, el ropero solo dispusiera de 200 perchas. Pero, como digo, vamos a pensar que son los típicos fallos del principiante. La gran pregunta era si la ciudad apoyaría la iniciativa suficientemente como para poder pensar en una segunda edición. Quizás el viernes por la tarde parecía que la asistencia era un tanto discreta… pero tanto el sábado como el domingo se completó en varias ocasiones el aforo del local, que alcanza a casi 3000 personas divididas en diferentes espacios según la página oficial del Kursaal, y hubo que cerrar las puertas. De modo que las expectativas se cumplieron y más que ampliamente. No tenemos cifras de venta de entradas, pero podemos calcular entre 5000 y 6000 visitantes entre los 3 dias. Con este resultado, damos por sentado que habrá más. La organización parece que está de acuerdo, ya que en su último tweet oficial anuncian estar trabajando ya en la segunda edición.

Así que todo indica que el año que viene Es La Hora De Las Tortas!!! se volverá a desplazar hasta San Sebastián para la segunda ComikD.

Datorren urtera arte!!!

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Iratxe

Procrastinadora profesional nivel olímpico. Hablo mucho de croquetas. Leo cómics. Tengo fax. Una vez me casé con una inteligencia artificial que solo procesa en unos y ceros. Mi memoria de pez me impide ser una friki plenamente funcional. Casi siempre en modo salvapantallas. Me dejan escribir aquí porque no saben como decirme que quién soy y como me he colado aquí. Son buena gente

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