Se acabó lo que se daba. Con “Predator: La última cacería”, finaliza la trilogía de miniseries protagonizada por Theta Berwick escrita al completo por Ed Brisson. Cabe destacar que, por el momento, no han aparecido más miniseries centradas en exclusiva en el mítico cazador. Lo que sí podemos encontrar son varios enfrentamientos entre los Yautja y otros miembros del Universo Marvel como Pantera Negra o Spider-Man, amén de una historia en las que cazará a la plana mayor de héroes de la Casa de las Ideas. No obstante, ya habrá tiempo para hablar de ello cuando sean recopiladas en tomo por Panini.
La última cacería de Theta Berwick
Este fin de ciclo está a la altura de las circunstancias con “La última cacería”. Para la ocasión, Brisson ha decidido hacer un regalo a los fans, recogiendo detalles de la longeva franquicia con alusiones directas al filme original de 1987, elementos de la tercera entrega “The Predator” (cómo nos colaron a Adrian Brody como héroe de acción es algo que todavía no me explico) e incluso de las primeras miniseries publicadas por Dark Horse. Puede que el escritor se haya metido en camisa de once varas al unificar el lore, pero los que llevamos décadas leyendo estos tebeos lo menos que se nos escapa es una sonrisita de complicidad.

Detalles de friki de la continuidad aparte. La historia está muy hilada pese a que su último acto no pueda ser más previsible. Brisson da a los fans lo que están esperando. Una cruenta última batalla donde cada detalle cuenta, debido al alto premio que está en juego. Para ello se encarga de que la sensación de amenaza y peligro inminente esté presente en cada momento y se vaya acrecentando a medida que nos acercamos a las últimas páginas.
Las desventuras de Theta y Paolo cazando depredadores han durado unos diez años. Un tiempo que ha hecho mella en la protagonista. Quiere ponerle fin a su cruzada de venganza y está dispuesta a pagar cualquier precio con tal de que su letal enemigo caiga o, como mínimo, no obtenga una victoria honorable en caso de ser ella la que no gane el combate. Su determinación recuerda en muchos momentos a la de Ellen Ripley de la saga “Alien”. Clara inspiración para Brisson, lo tengo claro.

Como buen colofón, “Predator: La última cacería” nos ofrece algunas de las escenas más salvajes y cruentas de toda la saga. Una colección de barbaridades, empalamientos y decapitaciones regadas con generosas cantidades de hemoglobina que, como no podría ser de otra forma, es muy bien recibida. A ver, no engaño a nadie, aquí hemos venido a lo que hemos venido. No creo que nadie espere encontrar un “Watchmen” o algo así.
Una curiosidad sobre la trilogía de Theta. La primera miniserie fue de seis números, la segunda de cinco y la tercera de cuatro. Una cuenta regresiva que, o bien es porque en la editorial no confían demasiado en la forma de Brisson de irse por las ramas (cosa que no creo), o más bien se trata de un juego como la cuenta atrás que usan los predators cuando se autodestruyen y mandan todo lo que está a varios kilómetros a la redonda a tomar por culo.

En la parte artística nos encontramos a Francesco Manna, un dibujante cumplidor que realiza un trabajo correcto pero sin grandes alardes. Es cierto, que a estos cómics (y a sus primos de “Alien”) les haría falta la participación de algunos dibujantes más espectaculares. Pero bueno, es lo que hay. Quizás en el futuro.
En definitiva, Ed Brisson da carpetazo, por el momento, a la cruzada de Theta de manera plenamente satisfactoria. En Estados Unidos, Marvel ha reunido las tres miniseries en un tochal, por lo que, casi con total seguridad, Panini hará lo propio dentro de un par de años.


