Saludos, queridos lectores. Pasad, pasad al salón. Espero que os guste la decoración nueva. Si, las cortinas son diferentes. Si, hacen juego con los libros. ¿Qué excelente copia de Los Girasoles? Ehh, sisi, claro. una copia, claro. Jeje, no me pagan lo bastante para tener un original. Bueno, pasemos al jardín y…
Hoy hablaremos de robos de arte. Cuadros, concretamente.
Resulta que la gente grafitera (que cumple 10 añitos la editorial, por cierto) y un señor llamado Mies Arde Cuba Agustín Ferrer han formado una banda para traernos una historia de robos de arte ambientada en la Guerra Civil. Y como son así de majos, también nos cuentan otra sobre la investigación de ese robo ambientada en el presente.
Dos historias entrelazadas y narradas paralelamente por el precio de una. Me las quitan de las manos.
No os destripo nada si os cuento que hacia el final de la guerra un grupo de personas necesita dinero para escapar de España y del régimen que va a imponer Franco. Y hay un plan para conseguirlo robando un cuadro del Museo del Prado exiliado en Valencia.
Un Plan de huida.
¿O quizás no lo hay?
El caso es que en el presente dos personas investigan si ese robo ocurrió.
Tampoco os destripo nada si os digo que este tipo de historias suelen ser algo tramposas durante su lectura. Cosas que parecen lo que no son, hechos cuyo significado cambia al terminar la lectura. Giros de guión. Ese tipo de cosas.
Todos hemos visto películas de robos y sabemos de qué va esto. Yo, por ejemplo, soy mayor de lo que parezco y en mi juventud formé parte de la banda que ayudó a Johnny Hooker y a Henry Gondorff en su venganza para vengar el asesinato de Luther Coleman.

Pero entrelazándose con estas historias de robos y de investigaciones artísticas tendremos mucho más. Veremos relaciones entre personas de diferentes grupos y gustos, relaciones entre diferentes clases sociales, habrá que decidir qué harías por tu familia, qué ha sido de tus principios…
Tendremos mucho más que una simple historia de robo.
El dibujo de Ferrer es realista, aunque quizás sus colores tan vivos le resten algo de humanidad. Nada de lo que preocuparse, pero si recuerda (a veces) al maquillaje que usarían los actores en una obra de teatro.
¿Cómo era aquello de que «El mundo entero es como un escenario; mujeres y hombres no son más que actores«?
Desearía llamar vuestra atención sobre el tremendo estudio de los detalles que ha hecho el autor. ¿Veis por ejemplo los diferentes tipos de calzado de los personajes de la viñeta de arriba, según su oficio o clase social?
El trabajo del autor nos ofrece un estudio de los edificios y ambientes de valencia, tanto en los años que fue sede del Gobierno como en el momento presente. Lo que para la mayoría de lectores serán edificios excelentemente bien dibujados, para los valencianos será lo que ven cada día al pasar por sus calles.
Y tendremos chistes de las Fallas.
Que no todo en la vida es tragedia y guerra, lectores míos.
Antes de hablar de la edición, quisiera comentaros una cosa, aunque sin demasiados detalles.
Hay una página en este libro. Una página muda. Sabemos lo que se dice por lo que ha pasado antes, pero solamente vemos figuras en la lejanía. Somos testigos. Testigos de como a una madre le cuentan la muerte de su hijo.
Es la página más estremecedora que he visto este año.
La edición de Grafito es lujosa y ha debido de ser carísima. No sé si habrán robado algún cuadro para financiarla. O asaltar un casino, tal vez. Como aquella vez que ellos y yo fuimos a Las Vegas y… pero esa es otra historia y será contada en otra ocasión.
Tenemos tapas duras, con las guardas ilustradas en blanco y negro. Cartón del bueno, esto se lo tiras a un panzer I y lo revientas. Con dos ilustraciones, una al principio y otra diferente al final. Tenemos también un artículo ilustrado sobre la evacuación de obras de arte durante la guerra. Se hace corto para un tema tan interesante.
¿Por qué leer Plan de huida?
Dos historias entrelazadas pero diferentes, una más realista y bélica mientras la otra es más de investigación y búsqueda del tesoro. Los personajes de la época de la guerra te roban el corazón. Los edificios de Valencia que dibuja Ferrer.
¿Por qué no leer Plan de huida?
No te interesan las historias de robos ni las de guerra.

– Pero Lamastelle, estás vendiéndonos un tebeo de Grafito. Y eso seguro que equivale a una preventa…
Pues si. da gusto escribir para lectores tan listos, la verdad. Esta reseña debería salir publicada el día 21 de octubre. La preventa dura hasta el día 3 de noviembre, así que os quedan todavía, esto… bastantes días. Dos semanas, así a ojo.
Y como siempre, podéis comprar el libro y quedaros con los regalos.
El libro suelto son 25 euros.
Los regalos para todo el mundo son, para empezar, láminas a color de los dibujos de las guardas. Con añadidos de aviones.
Tenemos también de regalo un lápiz de grafito hecho para Grafito. Por sus diez años, dicen.
Más otra lámina en homenaje a los cuidadores y restauradores de los museos.
Y un imán con la portada. Para neveras. O para donde quieras que sea metálico, claro. No creo que os manden a la Policía política si lo ponéis en una estantería metálica, por ejemplo.
También hay marcapáginas, para los que los uséis. O para los que los coleccionéis. Que hay gente que lo hace. Un tortero llamado Victor, sin ir más lejos.
Hablemos de los packs de compra. como siempre, os envío a la página de Grafito, que es menos trabajo y me pagan lo mismo.
Podéis comprar este Plan de huida junto con otro libro.
O podéis comprarlo con una lámina original del tebeo. En a4 serían 175 euros. En a3 sale por 275 euros. Que sí, que son algo caras para el lector que solo quiere el libro. Pero son las páginas originales a todo color.
Y supongo que, como es habitual, la diferencia de precio va directa para el autor, que así es como trabaja Grafito.
Bueno, pues con esto lo vamos dejando. Disfrutad del jardín de mi humilde mansión. Yo vuelvo en un rato, que he quedado con Edward Pierce para subir a un tren que sale de Londres para una cosa…
