Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Paracuellos. Edición total

Paracuellos. Edición total
Guion
Carlos Giménez
Dibujo
Carlos Giménez
Formato
Cartoné. 25,2 x 32,1 cm. 604 páginas. BN
Precio
59,90€
Editorial
Reservoir Books . Junio 2025
Edición original
Publicado originalmente seriado en las revistas Muchas Gracias, El Papus, Yes y Comix Internacional y en álbumes por Glénat y Reservoir Books

Paracuellos está a puntito de cumplir el medio siglo desde que apareció aquella primera página y media que llevaba por título «1953. Carretera de Aragón, Km. 14». Hace casi tres años, se publicaba el álbum número nueve de la serie, que, en palabras del propio Carlos Giménez, era una despedida. Aunque nunca se sabe, este parecía el momento idóneo para Paracuellos. Edición total, recopilando —ahora sí— la obra completa.

Y ese «nunca se sabe» no es una manera de hablar y es que ya sucedió que se despediría de Dani Futuro dos veces, una en Punto Final y otra en Mientras el mundo agoniza. Además, no es la primera vez que parece haber concluido Paracuellos, ni siquiera la segunda. Paracuellos es la obra de toda una vida, pero su gestación está tan plagada de casualidades y giros que daría para su propia peli o documental… o incluso para un tebeo.

Cuando sale aquel primer capítulo en la revista Muchas gracias, la cosa coló simplemente por una cuestión de fechas, porque poco tenía que ver aquello con la historieta de humor que le habían pedido. Durante un año pululó erráticamente de revista en revista y nadie aseguraba su continuidad para cuando salió el primer cuadernillo recopilatorio de solo 36 páginas. Pero he aquí que, desde la revista francesa Fluide Glacial supieron ver lo que en España no se supo.

Paracuellos. Edición total

El premio en Angouleme en 1981 giraría por fin los focos hacia Paracuellos permitiendo una segunda etapa en Comix Internacional. Con todo, la cosa aquí se volvería a quedar parada y podría haber terminado por segunda vez en lo que habían venido a ser dos álbumes. Tardaría nada menos que 18 años en volver, pero lo haría hasta completar los 6 álbumes con los que —esta vez sí que sí— parecía terminar. Es más, se publicaría un tomo en rústica de pequeño formato llamado Todo Paracuellos en 2007, pero las noticias de su muerte volvían a ser exageradas. En 2016, ya de la mano de Reservoir Books, saldría un séptimo álbum y luego un octavo y un noveno.

Carlos Giménez es un hombre mayor y lleva además unos años en un camino de despedida de sus distintas historias, bien sean autobiográficas o con sus personajes de ficción, pero, como decía, nunca se sabe.

En cualquier caso, con esto llegamos a esta Edición total, no exenta de cierta polémica, ya que en su primera edición se quedó fuera una historia. Afortunadamente, han sabido subsanarlo con presteza y, pese al contratiempo, lo que quedará a futuro es este libro que debería estar por siempre disponible en librerías, con abundantes extras de contextualización y proceso. Y sí, tal vez se peca con él de esta tendencia de los últimos tiempos de editar para coleccionistas más que para lectores. Se trata de una edición definitiva para conservar toda la obra en un solo libro, pero eso al final resulta inevitablemente en un tomo pesado de manejar. En cualquier caso, las leyes de la física los amparan y difícilmente se podría hacer de otro modo reuniendo más de 600 páginas sin afectar al tamaño álbum.

En resumidas cuentas, es probablemente esta la manera en que a partir de ahora se conocerá Paracuellos. Seguramente muchos de los viejos lectores que ya se acercaron en otros formatos, se inclinarán ahora a hacerse con esta Edición total, pero sobre todo será el modo en que mucho nuevo público se acerque a partir de este momento, ahora que está en un solo libro, a modo de eso que llaman Novela Gráfica.

Paracuellos. Edición total

Y es que evidentemente Paracuellos nunca nació como una novela gráfica, pero sin duda se adelantó a muchas de las que luego serían su señas de identidad. Supongo que a estas alturas muy poca gente desconoce qué es Paracuellos. Bajo el nombre de uno de los muchos Hogares de Auxilio Social de la posguerra franquista, Paracuellos relata mil y una historietas y anécdotas que les sucedían a los niños que allí vivían o sobrevivían, uno de ellos el propio Carlos Giménez, a través de su trasunto, Pablito.

Hablamos de una de las obras cumbre del tebeo español, galardonada con infinidad de premios, pionera en cuestiones como la memoria histórica o el tebeo autobiográfico y con páginas y páginas de teóricos escritas sobre ella. Hablar de ella en una reseña de un puñado de párrafos puede resucitar un tanto intimidante, abrumador e innecesario. Por eso me vais a permitir que sea más somero en el desgrane de la obra. Algunos de los más prestigiosos críticos y teóricos de dentro y fuera del cómic — Sí, Paracuellos es una obra de la que hablan los medios y estudios no especializados en historieta— llevan décadas dedicando exhaustivos ensayos y me temo que un análisis en unos pocos párrafos no le haría justicia.

Puedo, no obstante, intentar dejar un vistazo de lo que se va a encontrar quien aún no se haya acercado a esta obra inmortal, puntal de la historieta española dentro y fuera de nuestras fronteras. A través de su propia memoria y la de otros niños de la posguerra, amigos, conocidos o incluso lectores de Carlos Giménez, el historietista madrileño brinda una serie de mini relatos, anécdotas en apariencia, que en conjunto construyen un fresco de la sociedad de posguerra a través de los ojos de aquellos que no toman partido en política, pero que igualmente sufren sus consecuencias. Hablamos de las historias de un montón de niños desvalidos en uno de los periodos más oscuros, adversos y violentos de los últimos siglos de la Historia de España. No vamos a negar que Paracuellos está lleno de drama y momentos trágicos, hambrunas, miseria, abusos y el más completo desamparo en lo que más de uno podría decir una infancia robada, pero aquí debo reconocer que no estoy del todo de acuerdo.

Pese a que Paracuellos es una obra triste, muy triste por la cantidad de desgracias e injusticias que suceden a los más débiles e inocentes, hay algo que nada les puede quitar a estos niños y es precisamente ser niños. Hay una misteriosa fuerza bajo la aparente indefensión, una fuerza, la inmensa mayoría de las veces inconsciente, que les concede una especie de superpoder para relativizar cada adversidad y brutal acto despótico, minimizarlo y seguir centrados en su juegos, en sus aspiraciones de dibujar tebeos, sus travesuras y esperanzas. Paracuellos es testigo de un momento histórico oscuro, pero también heraldo de lo que se intuye como un futuro mejor. No voy a negar que se me hace complicado pensar en alguien que pueda leer Paracuellos sin derramar o al menos contener una lágrima, pero también igual de extraño será quien no se ría o dedique al menos una sonrisa cómplice.

Paracuellos. Edición total

Más allá de un minucioso fresco social, Paracuellos es una obra que, de un modo u otro, conmueve. Y de acuerdo que a priori conmover con las tristes historias de un puñado de niños huérfanos en ese pequeño trozo del infierno que llamaban Hogares de Auxilio Social puede resultar un poco demagógico y efectista, pero el foco nunca abandona el otro lado: los sueños, el empuje y las ganas de salir adelante de estos niños. Si tenéis aún algún pariente testigo de esta época, lo primero, atesoradlo y dadle todo el cariño del mundo y, segundo, dejad que os cuente que, de haber querido, Carlos Giménez habría tenido material para ser muchísimos más melodramático y trágico.

Paracuellos es una obra triste en la que si nos paramos a contar, hay dibujadas muchas más sonrisas que lágrimas, pero ante todo es la obra de una vida y en más de un sentido. Por un lado, habría quien pudiera decir que, al final, es solo una parte de una vida mucho más larga, pero este Pablito, alter ego de autor, que tantas veces es nuestros ojos en este libro, tendrá después continuidad en Barrio, Los Profesionales o incluso en esta llamada trilogía del crepúsculo que se enfoca en la etapa más contemporánea de la vida de Carlos Giménez.

De todos modos, la verdad es que, por más que este sea el inicio de una larga carrera como autor de cómics autobiográficos no es exactamente a esto a lo que me refería. Más allá del Carlos Giménez persona protagonista o testigo de las vivencias que nos cuenta, Paracuellos es la obra de toda una vida como autor. Ni gráfica ni narrativamente el Carlos Giménez del inicio es el mismo que el del final. Paracuellos es una obra escrita y dibujada a lo largo de casi 50 años de carrera de uno de los autores más grandes que ha dado la historieta española y, sobran explicaciones, porque el muestrario de razones para apoyar esta afirmación lo podéis encontrar completo en este libro.