Son más de cuarenta años de carrera a un nivel excepcional y esto es lo que convierte en una cita ineludible cualquier nuevo álbum... El Pacto del Letargo, de Miguelanxo Prado

Son más de cuarenta años de carrera a un nivel excepcional y esto es lo que convierte en una cita ineludible cualquier nuevo álbum de Miguelanxo Prado. Y claro que hay una serie de puntos en común entre los distintos títulos que nos ha ido brindando, pero en cada uno ha ido tocando de todo: costumbrismo, thriller, fantasía, ciencia ficción, comedia y tratar de adivinar qué será lo próximo es tan imposible como divertido. Así que veamos qué nos trae El Pacto del Letargo.

El Pacto del Letargo, de Miguelanxo Prado

El Pacto del Letargo nos sitúa en algún punto indeterminado de Galicia para seguir a Arturo Rego, un joven becario doctorando, que se ve inmerso en la búsqueda de un trisquel perdido enraizado con antiguas mitologías. Antiguos seres mágicos despiertan tras un largo sueño y el trisquel podría marcar el futuro. El Pacto del Letargo es un cuento que nos habla del papel del ser humano con la naturaleza y con la creación misma, pero también es un thriller que se mezcla con tramas de corrupción en el mundo académico e incluso una pequeña pero curiosa crítica no tanto social, como sobre la propia condición humana.

Pero más allá de lo que puedan dar a entender estas últimas frases tan ostentosas, el tono de El Pacto del Letargo es quizá más ligero de lo que nos tiene acostumbrados Miguelanxo Prado. Más allá de esa perlita final (sin spoilers, tranquilos) que redondea y renueva el sentido de todo lo que hemos leído, podríamos decir que El Pacto del Letargo resulta adecuada tanto para lectores talluditos y familiarizados con la obra de Prado, como para un chaval que se acerca por primera vez.

El Pacto del Letargo, de Miguelanxo Prado

Todo está guiado en forma de un thriller, con varios flancos que van convergiendo, pero con un matiz aventurero que guía la trama y consigue esa sensación de lectura liviana que te queda al terminar.

En ese mismo sentido trabaja la parte gráfica. El Pacto del Letargo camina en la frontera entre el costumbrismo y el cuento. Por eso tanto las hermosas y bucólicas acuarelas de Prado, como su espectacular diseño de personajes caminan en ambas márgenes con igual soltura. Miguelanxo Prado es un maestro a la hora de encontrar ese punto justo de caricatura que caracteriza y exagera como solo la caricatura puede, sin perder por ello un ápice de verosimilitud. Probablemente es este el motivo por el que no hacen falta grandes aspavientos narrativos ni retruécanos de diseño de página. El peso de la historia cae en la interpretación de sus personajes, cómo se mueven y comunican y todo el artilugio narrativo se centra en ellos. Puede permitirse ser profundamente académico con las composiciones de página, los fondos, perspectivas… porque el hincapié expresivo está en sus actores y en cómo se mueven por la viñeta.

El Pacto del Letargo, de Miguelanxo Prado

El Pacto del Letargo es la lección de un veterano como Miguelanxo Prado de cómo historias grandes y pequeñas se pueden contar con la misma maestría sin importar su dimensión, de cómo se pueden contar grandes cosas con historias pequeñas.

Compartir:

Alain Villacorta "Laintxo"

Fue picado por un cómic radiactivo y ahora ve el mundo a través de viñetas y tiene el sentido de la realidad proporcional de un tebeo. No os preocupéis, no es peligroso... creo...

No hay ningún comentario todavía.

Anímate a ser el primero en comentar.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com