Saludos, queridos lectores. Hoy nos vamos a dedicar a hablar de un tebeo que quizás muchos de vosotros no leáis nunca. Aquí somos así de chulos :-). Y no es porque O eco dos días rotos sea una historia más o menos costumbrista sobre un barrio coruñés del finales del siglo xx. O porque sea una historia de crítica social. Pero el hecho de que esté escrito en gallego puede echar para atrás a muchos lectores que no dominen este idioma, ademaás de limitar su distribución.
¿Y de qué va este libro? Bueno, resulta que un niño llamado Alberto Taracido creció en un barrio coruñés llamado Labañou. Que no era el más urbanizado ni el de mejor fama de la ciudad, por cierto. Con las cosas de la vida, terminó dedicándose a la animación y al mundo multimedia. Y un día, allá por 2020, resulta que llegó el Confinamiento y, como casi todo el mundo, se quedó en su casa.
Y le apeteció hacer un dibujo sobre el barrio.
Y subirlo a internet.
Y a la gente le gustó.
Y a la chita callando, fue naciendo una historia.
Que terminó publicada en el mercado francobelga.
Y que ahora vuelve a casa, a España, a Galicia.
Entonces, ¿de qué va este libro, Lamastelle-san?
Un hombre llega a un barrio que es, realmente, un pueblo. Nadie sabe quién es? Ni quisiera él.
Y empieza a relacionarse con sus vecinos. Con los adultos a sabiendas, con los niños sin saberlo.
De pronto hay más canciones en las noches.

Si bien podemos pensar al principio que estamos ante una historia costumbrista con toques de series «juveniles» como Verano Azul, hay más matices en esta historia. Pronto al costumbrismo se le unirán la violencia, la venganza, el franquismo, la soledad…
El tono bucólico e inocente ira oscureciéndose a medida que pasamos las páginas como si fueran las páginas de un calendario.
Y las páginas de un calendario se pueden mover adelante y atrás.
El dibujo y el color me han recordado a los primeros trabajos de Miguel Ángel Prado. Con una especie de esfumado que se asimila con ese velo que la memoria pone sobre lo que realmente pasó. Quizás las escenas nocturnas sean demasiado azule sy poco negras para mi gusto personal, pero sospecho que es herencia de su trabajo como animador.
¿Y capta esta obra el ambiente de ese Labañou de 1972? Pienso que sí. Ese barrio marginal que pertenece a la ciudad solamente en el mapa. Esas casa y chabolas sin calles ni aceras entre ellas. Esos niños que pasan las vacaciones en la calle o jugando y viviendo sus aventuras secretas. Esas casas y familias dirigidas por las madres y esposas. Ese hombre que añora el uso de la fuerza como signo de tener la razón…
Y esa mezcla entre la inocencia y la realidad que llena a los niños. Esa sensación de grupo, de libertad, de nosotros contra ellos…
Si. Puede que leyendo estemos en el Labañou de 1972.
Y por cierto, me ha encantado la portada. Esa banda de chicos vigilando su territorio…
La traducción la ha realizado Henrique Torreiro.
Como extras tenemos las guardas dibujadas con un paisaje panorámico del barrio. Hay seis páginas con bocetos y estudios de personajes.

¿Por qué leer O ECO DOS DÍAS ROTOS?
Un vistazo a una época que se fué y no volverá, para bien y para mal. Viviste en los 70 en un barrio así.
¿Por qué no leer O ECO DOS DÍAS ROTOS?
Quizás está demasiado cerca en el tiempo y en el espacio para un lector adulto. Pueden caerte de golpe varios años encima.
