Estamos muy cerca de completar la edición de lujo de Dolmen de las Nuevas aventuras del Guerrero del Antifaz que publicara en su día Editorial Valenciana como continuación de la mítica serie de Manuel Gago. Curiosamente, ahora que nos acercamos al final (recordemos que quedan solo 2 tomos más) la serie parecía evolucionar y madurar más que nunca. Tramas que se cierran, personajes que fallecen y rupturas de esos eternos leitmotiv que nos habían tenido moviendo al protagonista de un lado para otro, a estas alturas, durante más de 90 números. Y es que en Nuevas aventuras del Guerrero del Antifaz Vol 9 alcanzamos el número 91, y la serie se presenta más interesante que nunca.

Llevábamos muchos números con el Guerrero del Antifaz intentando reunirse con su amada Ana María. Por avatares del destino siempre surgía algo que lo impidiese, que colocase algún obstáculo en su camino, fuese el secuestro de una joven indefensa, un misterio sobrenatural que resolver o un desvío en el camino de vuelta que retrasase lo que todos esperábamos. Cuando por fin nos íbamos acercando, y el encuentro era inminente, surgía algún malentendido que diera que pensar a los protagonistas que su amado o amada estaban muertos. Pues bien, por fin Gago entendió que para seguir creando desafíos para el protagonista, no era necesario estirar siempre del mismo lado del chicle, y podemos decir sin miedo a revelar un spoiler que arruine ninguna sorpresa, que en estos números por fin se producirá el reencuentro.
Pero como digo, el hecho de que se produzca no es sinónimo de que los problemas hubieran acabado. Todo lo contrario, puesto que en estos números el Guerrero del Antifaz se encuentra con más enemigos temibles que nunca, desde Mohamed el Negro (no eran tiempos de corrección política), el temible «Pincho», Saturio de Acebedo, Mohamed Kan o una tribu de enanos con máscara de acero. La serie, después de tantos años, no iba a abandonar la fórmula de tramas entrelazadas que impedían ver una viñeta con el Guerrero ocioso, sin nada que hacer. A pesar de empezar a resolver algunos cabos sueltos, el ritmo no decaía sino que se tornaba endemoniadamente trepidante, saltando de un enemigo a otro, dejando con la boca abierta por la revelación de la identidad de alguno de ellos, para saltar nuevamente a otro desafío. Un no parar.

Precisamente con uno de estos personajes, y ahí sí me reservaré un poco para evitar estropear la sorpresa, recuperaremos una de las tramas principales de la serie desde su inicio e incluso uno de los cabos sueltos que se puede decir que quedaban pendientes. Para aquellos que tampoco estén demasiado familiariazado con todos los personajes y hechos de la serie, se incluye un excelente artículo al final del tomo, a cargo de Eduardo de Salazar donde se hace un exhaustivo repaso a las principales familias protagonistas de esta serie, poniendo de relieve algunos incoherencias que se llegaron a producir con algunas de las continuaciones apócrifas de las aventuras del Guerrero del Antifaz.
No son los únicos extras que contiene este tomo, que además cuenta con otro vistazo a los bocetos del dibujante para estos números, otros tantos de los cromos realizados para la serie, y un prólogo del ex alcalde de A Coruña Francisco Vázquez, que además es socio de la Asociación de Amigos del Guerrero del Antifaz, y un gran seguidor de la obra de Gago y de las series coetáneas. Hace un bonito homenaje a aquellos kioscos de los años 60, repasando no solo la evolución de esta serie que nos ocupa sino también de otras que se publicaban y se podía considerar la competencia.

En definitiva, las Nuevas aventuras del Guerrero del Antifaz Vol 9 nos recuerdan que los últimos meses antes de fallecer Manuel Gago (la serie acabó en el número 110 por su fallecimiento) fue cuando a nivel de tramas alcanzó su madurez y, sin renunciar al dinamismo de las peleas como base de cada aventura, veía cómo iban fluyendo las historias resolviendo esas «patatas calientes» que nos habían acompañado desde el principio. Incluso no le temblaba el pulso a la hora de quitar de enmedio alguno de los personajes que se podían considerar principales. Un tomo que, al igual que el anterior, se lee en un suspiro, y sorprende por la cantidad de tramas entrelazadas a través un acción sin tregua. Qué pena estar llegando al final.
Lo mejor: Por fin se resuelven asuntos pendientes desde hace mucho. Lo dinámicos que están resultando los últimos tomos.
Lo peor: Se acerca a su fin. La muerte de algunos personajes, que podría haberse aprovechado algo mejor.
