La editorial infantil Galimatazo da el salto al cómic con un par de títulos. Hoy vamos a centrarnos en Nowhere Girl, una obra de Magali Le Huche editada por Dargaud en 2021 y que consiguió varios premios en Francia e Italia. La autora se abre en esta historia autobiográfica en la que cuenta cómo el descubrimiento de la música, y más concretamente, la de los Beatles le ayudó a salir adelante en un momento difícil de su infancia. Se trata de una obra con un estilo gráfico muy peculiar y llamativo que estoy seguro impresionará a los lectores más jóvenes.

Acompañamos a Magali, una niña introvertida a la que no le gusta su colegio. Es estudiosa y responsable, pero sus miedos a no estar a la altura de su hermana van creciendo hasta una verdadera fobia escolar que termina por provocarle síntomas reales. La televisión y la música son sus principales aficiones, hasta que un buen día la niña escucha un disco que su hermana tiene puesto en la habitación y queda cautivada por esos sonidos tan diferentes. Ha descubierto a los Beatles, y desde entonces su pasión por ellos será el motor de su vida.
Es interesante el planteamiento de Le Huche, porque realmente habla de muchos temas. En todos, además, vamos a sentirnos identificados porque hemos pasado por esa edad en la que todo nos dejamos influenciar con facilidad y en la que lo que nos gusta… nos apasiona, igual que lo que nos da miedo… nos aterra. Aunque la fobia escolar de la niña pueda interpretarse como una suma de un exceso de responsabilidad y un espíritu de competitividad con su hermana, el hecho de vivir en una casa con unos padres más bien ausentes (trabajan todo el día) y con una mentalidad que puede llamarnos la atención, condicionan mucho ese pánico que va adquiriendo Magali.

Pero por otro lado, ¿quién no ha pasado una etapa en la que descubres a un artista completamente diferente y sientes la necesidad de presentárselo a todo aquel que no muestre la misma idolatría que tú, para que corrija ese imperdonable error? La música ayudará a Magali a no encerrarse en esa coraza que crece sin cesar, pero no es lo único, y serán también la familia, los amigos y especialmente los profesionales de salud mental los que poco a poco vayan consiguiendo esa mejoría. Es un planteamiento amable que se aleja de otras obras en las que se muestran situaciones al límite que pueden provocar incluso más miedos en lectores jóvenes que viven en un mundo en el que diariamente escuchan hablar de Salud Mental. Por eso, esta obra que respeta la importancia que tiene el tema, la plantea de un modo que puede ser recibido con más naturalidad, y no lo convierte en el tema principal de la obra. De hecho, no la considero que pueda encuadrarse en la categoría de Medicina Gráfica, porque le da más importancia a otros temas.
El punto más interesante pensando en un lector de 9-10 años es sin duda el dibujo. La obra está dibujada principalmente con un sencillo trazo fino en blanco y negro, que usa algunos detalles de color para fondos y para el cabello de Magali. Entonces, ¿es una obra en blanco y negro o bitono? No, porque a la hora de mostrar la música de los Beatles la representa con un torrente multicolor y un dibujo mucho más pictórico, con continuos cambios de estilo y referencias sutiles al mundo de Alicia de Lewis Carroll, que combinan bien con lo que pretende transmitir la historia. Tras muchas páginas con ese estilo tan sintético, pasar a esas páginas con grandes masas de negro u otro color con efectos acuarela, rotulador o lápiz de color transmite muy bien el descubrimiento de la niña ante sonidos diferentes, y entiendes la fascinación que sentía ante algo nuevo para ella. La obra está realizada íntegramente con el software digital Procreate, con pinceles personalizados, como cuenta la propia autora al final del libro.

En definitiva, Nowhere Girl es una obra sobre el crecimiento, la madurez, sobre la importancia de la confianza y la autoestima, en cómo el apoyo exterior es fundamental para superar un problema, pero siendo la propia persona la responsable final de decidirse a salir del pozo. Con un estilo visual muy impactante, es una oportunidad perfecta para animar a los más jóvenes a la lectura y, ¿por qué no?, alentar a descubrir otros estilos musicales diferentes que le abran la mente. Representa muy bien las modas pasajeras y cómo remar en contra dirección resulta casi una misión vital. La edición de Galimatazo es en cartoné, tamaño aumentado y papel offset de alta calidad, lo cual permite disfrutar del colorido de algunas de las viñetas.
Lo mejor: No es una obra dogmática, sino que muestra una realidad particular y una década de los 90 en Francia muy curiosas. El estilo gráfico explosivo en ciertos pasajes, que convierten el libro en una experiencia sinestésica.
Lo peor: Un vistazo superficial al dibujo puede hacer parecer que es un estilo feísta o simplón.


