Hace ya más de dos años que Noviembre comenzó a publicarse en los USA y ya le echamos el ojo en aquel momento, cuando... Noviembre, de Matt Fraction y Elsa Charretier

Hace ya más de dos años que Noviembre comenzó a publicarse en los USA y ya le echamos el ojo en aquel momento, cuando se anunció como una serie de 3 volúmenes de 80 páginas, en lugar de los 4 de los que ha constado finalmente.

En aquel momento lo que más llamaba la atención era el nombre de Matt Fraction, si bien podíamos no asociar demasiado al guionista de Sex Criminals, Jimmy Olsen u Ojo de Halcón al noir tan puro que se nos propone en Noviembre. Pero atentos todos al nombre de Elsa Charretier, porque si esto no es ya su salto absoluto al estrellato, ya no sé qué hace falta. Esta artista francesa lleva desde mediados de la década pasada en el mercado USA y la hemos podido ver en títulos como Harley Quinn, La imparable Avispa o Windhaven, pero el derroche de talento que despliega en Noviembre y la sinergia con que trabaja con Fraction y el colorista Matt Hollingsworth los hace merecedores de que esta obra cuente con todos los favores de público y crítica.

Noviembre, de Matt Fraction y Elsa Charretier

Noviembre es una historia o más bien varias que se cruzan para destapar una trama noir en la que ninguna de las tres protagonistas deberían haberse visto envueltas. Dee, una yonki encerrada por una oferta que no podía rechazar; Kay, una ex-poli caída en desgracia, y Emma Rose, que solamente estaba en el sitio equivocado en el momento equivocado, se verán inmersas en un fuego cruzado de policías corruptos del que tendrán que salir como puedan.

Fraction elige contarnos la historia de manera desestructurada, con saltos temporales y fragmentada en capítulos cortos de modo similar al que popularizaría Quentin Tarantino en Pulp Fiction. Además escoge para empezar algunas de las tramas más enigmáticas y arrancadas casi in media res, con lo que es posible que el lector pueda sentirse inicialmente desorientado. Sin embargo, pasado este pequeño escollo inicial vamos encajando piezas y construyendo no solo la trama principal, sino las particulares de cada personaje y, con ellas, el vínculo emocional para seguir leyendo más allá de descubrir qué es lo que está pasando y cómo saldrán de allí.

Noviembre, de Matt Fraction y Elsa Charretier

Charretier parece perfectamente consciente de lo accidentado de la propuesta de Fraction y elige en contraste una estructura de rejilla regular de 12 viñetas, sobre la que establece diversas variaciones, creando estructuras repetidas y rimas que nos ayudan a establecer nexos, pero también un orden, un suelo en el que pisar más allá de las idas y venidas de Fraction. Además, el estilo intencionadamente deudor de David Mazzuchelli y Darwyn Cooke sintetiza, va al grano y permite componer con puntos claves muy visibles que hacen la lectura fluida y agradable incluso en el galimatías que nos propone la trama.

También Matt Hollingsworth está inmenso con un tratamiento de color plano y paleta fría, casi monocromática, que cambia de escena a escena y que apenas rompe, pero cuando lo hace la intensidad puede palparse, siempre, por supuesto, perfectamente acoplado al ritmo narrativo de Charretier.

Noviembre, de Matt Fraction y Elsa Charretier

Y es que más allá del talento individual de Fraction, Charretier y Hollingsworth, Noviembre destaca por la sinergia entre todos ellos, por cómo se alimentan unos a otros haciendo que el resultado sea mayor que la suma de sus partes. Y tal vez por eso el error cometido por la edición española en la rotulación es mucho más acusado. En el original USA, la rotulación de Kurt Ankeny cuenta con varias tipografías de estilo manual que se pliegan a los espacios y fluyen en el mismo sentido que los trazos de Charretier, creando una sensación de lectura completa que hace de Noviembre una absoluta maravilla. Con la versión de ECC no es ya que se pierdan matices de algunas voces o que las tipografías elegidas tengan un parecido remoto, sino que es por momentos difícil de leer y rompe la sensación de totalidad que hace tan mágico este tebeo.

Es una pena que una edición como esta con tapa dura, troquelados, buen papel y extras interesantes pueda malograrse por una rotulación inadecuada. En cualquier caso y más allá de esto, debo insistir en que el nivel de forma de cada uno de los autores y el modo en que se acoplan en este Noviembre lo convierten en uno de los mejores cómics que se han publicado en la recta final del año.

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Alain Villacorta "Laintxo"

Fue picado por un cómic radiactivo y ahora ve el mundo a través de viñetas y tiene el sentido de la realidad proporcional de un tebeo. No os preocupéis, no es peligroso... creo...

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