Es la hora de las tortas!!!

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Noches de Zipango, de Hideshi Hino

Noches de Zipango, de Hideshi Hino
Guion
Hideshi Hino
Formato
Tomo B6 (128x180) rústica (tapa blanda) con solapas, 168 páginas
Precio
11,50 €
Editorial
Ediciones La Cúpula. Octubre 2023
Edición original
Zipangu Night (ジパングナイト)

Hay autores cuya obra tiene que estar siempre disponible. Un selecto club al que pertenece sin duda alguna el inigualable Hideshi Hino. El mangaka, miembro de lo que yo denomino jinetes del apocalipsis manga junto a Junji Ito, Shintaro Kago y Suehiro Maruo, está viviendo una segunda juventud editorial gracias las reediciones que está realizando La Cúpula en los últimos años de sus títulos más populares como Panorama infernal, El niño gusano, La serpiente negra o, el que nos ocupa, Noches de Zipango.

Antes que nada, según la wiki, Zipango es: Cipango o Zipango es el antiguo nombre dado por los europeos y chinos a Japón en la Baja Edad Media y durante la Edad Moderna. El término proviene del nombre original de Japón, pasado a través de su adaptación al antiguo chino mandarín.

Noches de Zipango es uno de mis tebeos preferidos de Hideshi Hino. Su estructura en forma de relatos cortos al estilo de Galería de horrores, otra de sus obras, hace que sea accesible a nuevos lectores que quieran adentrarse en el mundo de pesadillas y diversión del autor pero que no se atrevan con historias más largas. Hay que reconocer que el estilo de Hino no es para todos los paladares. Su gusto por el gore, el humor negro más sádico y la transgresión es algo que viene de lejos. De hecho, Hino participó como director en la saga fílmica de Guinea Pig, uno de los primeros exponentes del llamado género Torture porn. Las películas fueron protagonistas de un rumor que las catalogó como películas snuff reales.

Por lo tanto, lo de ser un provocador nato le viene de lejos. En Noches de Zipango, Hino vuelve a ser el maestro de ceremonias (o tío Creepy o Guardián de la cripta, como prefieran) de siete cuentos cortos de terror protagonizados por la colección de personajes más variopinta y pintoresca que os podáis imaginar. Tenemos desde un niño cuya cabeza aumenta exponencialmente cuanto más estudia, una niña con la cabeza vuelta del revés, una mujer sin rostro, un puñado de chavales desaparecidos o un maestro de primaria sustituto que desprende un aura de lo más chunga.

Nada más abrir el manga se nos invita a ser testigos de esta colección de historias sin más nexo común que el hecho de que transcurren a finales del siglo XX en Japón y de que están protagonizadas por personas corrientes que un buen día se cruzan en el camino de lo paranormal o inexplicable. Con estos mimbres, se tejen un sin fin de escenas gore en las que el autor rompe con cualquier tapujo propio del cómic occidental y de su regla no escrita de no mostrar violencia extrema aplicada a niños, entre otros temas.

No obstante, lejos de querer limitarse a ser una sucesión de escenas burras que nos provocarán todo un crisol de emociones (desde la carcajada hasta llegar a apartar la mirada unos segundos), en Noches de Zipango se percibe una profunda crítica y desprecio por algunos de los aspectos de la sociedad japonesa que más cabrean al autor. Por ejemplo, la importancia de la meritocracia, la costumbre a premiar lo material por encima de lo personal o la hipocresía y doble moral del concepto de familia que suele albergar el país del sol naciente.

El hecho de que la mayoría de los protagonistas de Noches de Zipango sean niños o adolescentes es un reflejo directo de la complicada vida personal del propio Hideshi Hino, que tuvo que soportar los horrores de la posguerra en el Japón de los años 40. La pobreza y la violencia (su abuelo fue Yakuza) marcaron una infancia difícilmente olvidable.

Como siempre, el estilo gráfico de Hino parece anticipar una historia mucho más “amable” de lo que finalmente es. Su pasión por representar la anatomía humana de una forma casi cartoon, con cabezas y formas muy redondeadas choca de forma brutal con algunas de las escenas que ilustra. Ahora bien, si entráis en su juego, disfrutaréis como locos de la forma de hacer cómic de uno de los creadores en activo más talentosos de todos los tiempos.

La edición de La Cúpula incluye una nueva portada en formato B6 en blanco y negro. Su PVP es de 11,50. Teniendo en cuenta que la primera edición data de 2009 y costaba 10,95 €, la subida es más que aceptable.

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