Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Mycelium Wassonii

Mycelium Wassonii
Guion
Brian Blomerth.
Dibujo
Brian Blomerth.
Traducción
Montse Meneses.
Formato
Rústica con solapas, 224 págs, color. 16x24 cm.
Precio
29,90€.
Editorial
Reservoir Books. 2025.
Edición original
Mycelium Wassonii (Anthology Editions).

De la mano de Reservoir Books nos llega otra de esas obras que no dejan indiferente. Mycellium Wassonii es una biografía gráfica de Valentina Pablovna Wasson y Robert Gordon Wasson, pioneros en el descubrimiento de los hongos alucinógenos y en introducirlos en los EE.UU. Para una obra como esta, nadie mejor que un autor con un estilo que se mueve entre la animación infantil y el underground más desatado: Brian Blomerth, polifacético artista que se ha movido durante toda su carrera entre  la música y arte undergrounds en su Brooklin natal. Con prólogo del micólogo Paul Stamets, nos cuenta cómo se descubrió la psilocibina y se comenzó a popularizar su uso «recreativo», algo que tampoco pilla de nuevas al autor, cuya anterior obra, inédita en España, fue Bycicle Day, que gira en torno a la investigación de Albert Hofmann, químico que fue la primera persona en experimentar un viaje de LSD.


La obra abarca desde finales de los años 30 a finales de los 60, desde que Robert Gordon Wasson se casa con la pediatra rusa Valentina Pablovna y le transmite su pasión por el mundo de las setas. Él inicialmente se muestra reticente y con miedo a poder intoxicarse, pero ella, con una cultura transmitida desde su infancia por su madre, es aficionada a recogerlas y cocinarlas. Ya con ambos entregados a la micología, son conocedores de una seta mexicana que usan los chamanes para diagnosticar enfermedades. El método utilizado ya dice mucho: se ingiere la seta, esta habla y dice cuál es el problema que hay. A partir de ahí el matrimonio se aficionará a explorar los efectos y a estudiarlas más en profundidad, encontrándose que incluso la CIA intentará aprovecharse de sus investigaciones. Una obra que muestra el triunfo de la investigación, podríamos decir, «amateur» donde la pasión de las personas consigue más resultados que la investigación más reglada y con respaldo por grandes entidades.

Cuenta el propio autor que sus influencias más importantes vienen del cómic infantil clásico, algo que nos resultará evidente por ese tipo de antropomorfización de los personajes, que recordará desde al Popeye de Elzie Crisler Segar, al Disney clasico e incluso cita como influencia a George McManus (Bringing up father). Pero aparte de esas influencias también reconoce la de autores tan antagónicos como Robert Crumb, algo que cobra sentido a la hora de representar escenas tan poco infantiles con ese tipo de dibujo. Igualmente es muy seguidor de Víctor Moscoso, y solo hay que echar un vistazo a la obra del autor nacido en A Coruña para comprender cómo le ha influido.


Al final de la obra tenemos, bajo el título Confesiones, una serie de declaraciones del propio autor hablando de las fuentes que le han servido para llevar a cabo este cómic. Algo que puede sorprender a algunos, dado el tono con el que está contada la obra, pudiendo dar la falsa sensación de que es una obra un tanto improvisada o al menos más espontánea de lo que aparenta. Para nada, su autor ha estudiado los libros de la pareja protagonista, así como el de otros investigadores, reconociendo algunas de las licencias artísticas que se ha permitido para la obra, como la omisión de Roger Heim, una figura clave en la carrera de los Wasson. Ah, y aunque pueda parecerlo a veces, reconoce que no es conocedor de los efectos de las setas por experiencia propia, y nada de lo que ha dibujado fue bajo el efecto de la psilocibina.

Porque sin duda lo más llamativo de la obra es su aspecto gráfico, al que debemos mirar con objetividad y dándonos cuenta de que ese estilo infantilón, con predominancia de páginas dobles con una sola viñeta, y explosiones de acuarelas para representar las escenas lisérgicas, no es algo sencillo o descuidado. Esas páginas dobles tienen diferentes sentidos: en primer lugar, dar esa apariencia de cómic infantil, fácil de leer; pero por otro lado, le sirve de excusa para introducir numerosos huevos de pascua, setas en el fondo con su propio neolenguaje. Todo lo contrario, la representación de las setas es muy fidedigna, sacada precisamente de la obra del anteriormente citado Heim, y las escenas en Mexico, representan cuidadosamente la iconografía de la cultura ancestral mexicana, a pesar de hacerlo con un estilo muy abierto y libre.


En definitiva, Mycelium Wassonii nos permite conocer el descubrimiento de la psilocibina con una historia tan fidedigna como sugerente. Trasnmite con gran habilidad la distorsión de los sentidos que produce su consumo, sin dejar de ser fidedigno a la parte más científica de la historia. Con un aspecto visual mucho más cuidado de lo que parece consigue introducirnos de lleno en un viaje lisérgico por el mundo de las setas alucinógenas. Es un dibujo complejo, elaborado y con multitud de técnicas diferentes para su elaboración. Obra que se lee muy fácilmente, y que aboga por la vocación y el triunfo de la investigación ajena a grandes mecenas que solo miran por la explotación de los frutos que pueden obtener de ella. Promete terminar su trilogía de las drogas con otra obra más. Esperemos que tanto la anterior como, si algún día la materializa, la siguiente puedan llegar de la mano de unas buenas ventas de este título.

Lo mejor: El aspecto gráfico, con un exquisito caos controlado. La representación del lenguaje de las setas (en rueda de prensa confesó que solo dicen cochinadas XD).

Lo peor: Es de ese tipo de obras en las que su potente impacto visual puede dar una idea errónea y no imaginar lo estricta y correcta que es.