Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Más allá de los escombros

Más allá de los escombros
Guion
Zerocalcare
Dibujo
Zerocalcare Irene
Traducción
Oliva Luque
Formato
Rústica con solapas. 17 x 24 cm. 384 páginas. BN
Precio
29,90€
Editorial
Reservoir Books . Enero 2026
Edición original
Macerie prime y Macerie prime - Sei mesi dopo (BAO Publishing)

La verdad es que los fans de Zerocalcare no podemos quejarnos. Aún sin datos de venta a mano, tiene toda la pinta de que este autor italiano va ganando en España la popularidad que merecía, tal como parece indicar que Reservoir esté aumentando la cadencia de publicación de su obra. Desde hace un par de años, ha comenzado a recuperar libros que en su día se quedaron inéditos, como es el caso de Un pulpo en la garganta, intercalados entre sus trabajos más recientes. Ahora es el turno de Más allá de los escombros, que llega por primera vez en español, aunque curiosamente no por primera vez a España, ya que existía una edición previa en euskera. La diferencia, además de la idiomática obvia, es que en aquella ocasión salió en dos volúmenes —tal como también se hizo en Italia— y esta nueva edición, se reúnen ambos en un único tomo integral.

De acuerdo que tal vez puede haber una cierta continuidad tangencial entre sus historias, no es habitual que Zerocalcare haga relatos seriados con continuarás entre libros, con lo que Más allá de los escombros es una excepción. Estaría justificado, no obstante, por la propia naturaleza de los que nos cuenta, con un lapso de seis meses entre la primera y la segunda parte. En cualquier caso, en esta edición, no tendremos que esperar para saber cómo termina todo.

Más allá de los escombros

Como con casi cualquiera de los títulos de Zerocalcare, Más allá de los escombros puede ser buen punto de arranque si queremos estrenarnos con el autor, pero para aquellos seguidores de mayor recorrido, antes de entrar en la sinopsis, daremos unas pequeñas notas de contexto.

Se trata en realidad de un tebeo de 2017 y no es este un dato accesorio, ya que se hacen notar en la historia dos puntos de inflexión en la carrera de su autor. El primero de ellos es que ya había salido Kobane Calling, la primera obra de corte más político y reivindicativo de Zero. El segundo es que este libro sale justo después de Olvida mi nombre, que ganó el premio al libro del año del programa Fahrenheit de Rai Radio 3 y marcaba todo un hito, ya que era la primera vez que un cómic lograba este galardón.

Tenemos pues a un Zerocalcare treintañero que comienza a obtener los frutos de su popularidad para bien y para mal. Económicamente comienzan a irle bien las cosas, pero dado su carácter socialmente comprometido y la notoriedad que ha alcanzado, los compromisos se le acumulan. Y aquí es donde se inserta Más allá de los escombros. Ya habíamos conocido antes a Secco, Sara y varios más en algunas de las historias anteriores, pero si Olvida mi nombre hacía de su madre la figura central y Será todo para mí a su padre, esta historia es para el tercer pilar en la vida de Zerocalcare: su grupo de amigos.

No olvidemos, no obstante, que, con más o menos licencias, todos los tebeos de Zerocalcare son autobiográficos y sí, Más allá de los escombros va de su grupo de amigos, pero también de él, porque es esta una historia que habla de toda una serie de retruécanos y encrucijadas muy concretas, muy propios de un momento vital específico, un momento, al fin y al cabo, que no compartiría, por ejemplo, con su madre o su padre, pero sí con sus amigos.

Más allá de los escombros

Así, partimos con un Zero inmerso en miles de compromisos, que hace un tiempo que no tienen demasiado contacto con su grupo. Pero, cosas del destino, Jabalí, el más díscolo y cafre de todos ellos, se va a casar. La reunión y el proyecto común que saldrá de ahí son los ejes en torno a los cuales gira esta historia sobre sueños frustrados, bofetadas de realidad, futuros inciertos e inevitables y dilemas vitales de la vida adulta.

Sabemos que a Zerocalcare le gusta añadir algún nivel extra de realidad al plano más realista y cotidiano, bien sea en forma de un armadillo parlante, algún tipo de flashback o cómo en este caso, una especie de mundo postapocalíptico ficticio que le servirá como muleta metafórica para apoyar la historia central. Habrá qué ir desentrañando quiénes son los personajes que lo pueblan, cuál es su misión y quién es el malvado villano que está robando un trocito de cada uno de nuestros protagonistas con a saber qué malévolos fines.

No es exactamente realismo mágico porque la parte más fantástica está separada del componente mundano en dos líneas argumentales, más allá de que se unan a nivel simbólico. Sin embargo, de algún modo, trabajan juntas para que juguemos a desentrañar ese pequeño misterio que a Zero le suele gustar dejar en todas sus obras. Al final, Más allá de los escombros es, como el resto de los cómics de su autor, una historia basada en lo vivencial, pero hay una serie de normas y estructuras que siempre se salta, porque la habilidad de de Zerocalcare no es tener una vida interesante, sino contarla de manera absorbente y divertido, recurrir a los trucos que hagan falta para que lances cotidianos, que incluso hemos podido vivir en nuestras propias carnes y seguro de un modo más rutinario y aburrido, sean en sus tebeos una historia apasionante, graciosa e intensa.

Más allá de los escombros

No deja de ser curioso cómo un antisistema militante como Zerocalcare se presenta siempre víctima ineludible de una serie de valores tradicionales en los que ha sido educado. Y vale que a estas alturas ya sabemos que Zero es un conflicto con patas, pero el sentimiento de culpa será uno de los temas principales de Más allá de los escombros. Otro será la angustia ante las circunstancias que ocasiona ser adulto, ese cambio que es inevitable pero que casi nunca avisa. Es este un tema que volverá, por ejemplo, en Será todo para mí, pero si bien ahí se recibe como un mazazo de asunción, en este tebeo se afronta con el miedo al futuro y la incertidumbre de aquellos treinta y pocos años que autor y amigos gastaban en este momento. Tenemos aquí un Zero incluso un poco más angustiado que de costumbre, lo que aprovechará para presentarnos un nuevo animal conciencia que sustituye al habitual armadillo, que será gran parte del motor de la trama y el subtexto de este libro. Y ya sabemos que las metáforas de Zero no son excesivamente elaboradas, pero son siempre contundentes, emocionantes e incuestionables.

Zerocalcare es sobre todo un gran contador de historias, que consigue que nos angustiemos con él, que nos riamos, que sintamos que lo conocemos un poco y queramos desentrañar los misterios que nos propone. Casi todos sus tebeos son un poco un autoexorcismo, un poco autoanálisis y también un poco autoflagelación, pero siempre consigue arrancarnos alguna carcajada y, aunque ya lo sigas desde hace tiempo y sepas que se guarda el gran vuelco emocional para el final, por más que ya hayas leído antes a saber cuántas de sus obras, por más avisados que estemos, debo confesar que aún no he dado con la manera de aguantar el tipo y no conmoverme.