Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Marvel Saga Los 4 Fantásticos 4: La guerra de las cinco ciudades

Marvel Saga Los 4 Fantásticos 4: La guerra de las cinco ciudades
Guion
Jonathan Hickman.
Dibujo
Steve Epting, Barry Kitson.
Tinta
Steve Epting, Rick Magyar, Butch Guice.
Color
Paul Mounts.
Formato
Cartoné, 128 págs, color.
Precio
16€.
Editorial
Panini Cómics. 2020.
Edición original
FF #1-5 (Marvel Cómics).

Si tuviera que denominar a Jonathan Hickman de algún modo, creo que elegiría la expresión «a fuego lento». Este Marvel Saga Los 4 Fantásticos 4: La guerra de las cinco ciudades editado por Panini es un ejemplo perfecto del proceder del guionista: La colección alcanza un punto de inflexión hasta incluso cambiar su cabecera a la de FF, el grupo ha perdido a uno de sus miembros que ha sido reemplazado por Spiderman, hay cambio de uniformes… Y a pesar de ser el típico cambio editorial que se utiliza para captar nuevos lectores y engancharlos con una premisa sorprendente… Hickman sigue a su ritmo, plantando semillas y haciendo que la acción no se precipite en ningún momento. Es más, se podría llegar a decir que estos números son incluso algo lentos. Tal vez la culpa la tengan las expectativas creadas por todos esos cambios. Cuando hay cambios como los que hemos tenido en estos números… generalmente la acción avanza a todo trapo. No es el caso.


En estos primeros cinco números tenemos a Spiderman uniéndose al grupo y la presentación de otro inesperado miembro de alianza que ayudará a Reed a contener las consecuencias de sus actos desde el comienzo de esta nueva etapa. Pero los números no se centran exclusivamente en estos personajes. Si Hickman hace algo bien es cuidar de todos los personajes y darle su propio trasfondo. Así, Ben tendrá que afrontar la pérdida de Johnny y de sentirse en cierto modo desplazado por lo que está pasando; Susan tendrá que asumir sus responsabilidades atlantes y tal vez descubra qué está trayéndose entre manos su marido; Peter intentará estar a la altura del miembro al que sustituye y adaptarse a una situación en la que su sentido del humor no es tan bien recibido; e incluso los niños tienen su parte de protagonismo saliendo a la luz los planes de Valeria que hemos estado viendo fraguar en todos estos números anteriores.

No vamos a descubrir a estas alturas a Hickman, es difícil que que pueda sorprender a alguien su proceder lento y planificado… pero es verdad que aquí me ha pesado un poco más. Tal vez se podría haber resumido en un par de números menos sin necesidad de estirar tanto el chicle y de reparar tanto en las reacciones de todos los personajes que aparecen en estos cinco números. Con todo, lo que plantea es muy interesante, tiene mucha coherencia con lo que ha estado contando hasta ahora y plantea unos conflictos que dejan con muchísimas ganas de saber qué va a suceder a continuación. Es curioso, porque una vez finalizada la lectura, tienes la sensación de que, a pesar de haber tardado mucho en contarte lo que te ha contado, tiene un tempo adecuado y contribuye a la carga emocional con respecto a algunos de los secundarios.


En cuanto al dibujo, volvemos a tener a Epting en esta «nueva etapa», y le acompaña Barry Kitson (L.E.G.I.O.N., Spiderman). Epting mantiene esa línea cercana a Hitch de la que hablábamos en el tomo anterior, que contrasta con el trabajo del británico mucho más limpio y con esos rostros de muñecas de porcelana. Ambos autores intercalan las numerosas escenas de diálogos con momentos de impacto visual, bien sea en las escenas de acción como las de apariciones estelares de personajes no esperados. A pesar de la diferencia entre ambos autores, se mantiene una coherencia visual a través del color de Paul Mounts, con su preferencia por paletas de tonos azulados, ocres y verdes.

En definitiva, un tomo que a pesar de ser el cuarto de la edición de Panini, supuso un reinicio de la franquicia. Es más coherente dentro de esta numeración española, que en la propia americana, puesto que estamos ante un acto de transición/presentación de lo que nos espera a continuación. Hickman va montando y acumulando tensión para la segunda mitad de la historia que ha estado fraguando y a la que ido dirigiendo todo hasta el momento. Un ritmo algo más pausado que hasta el momento, pero que anuncia que solo está dejando que tomemos aire para la avalancha que vendrá a continuación.


Lo mejor
: Lo que está por venir. La dinámica entre personajes, especialmente las más inesperadas.

Lo peor: El ritmo se puede hacer demasiado lento.