Llevo un tiempo con la idea en la cabeza de que los recopilatorios en el mundo del cómic tienen un lado bueno y un lado malo. En lo bueno, y centrándonos en la era Krakoa, tenemos distintas historias que nos da una visión de este mundo desde varios ángulos. Pero en lo malo, estos tebeos suelen tener calidades muy dispares lo que hace que varias de estas colecciones se conviertan en prescindibles. En el tomo que nos toca reseñar hoy tendremos espionaje corporativo, persecuciones especiales, juicios en reinos mágicos y gente pequeñita que se te mete por la oreja (de verdad).
Primero empezaremos con el final de X-Corp a cargo de Tini Howard y Alberto Foche. En general, este último número no mejora las impresiones generales que he tenido de esta miniserie en reseñas anteriores. Esta visión casi idealizada del mundo empresarial ha acabado resultando muy poco interesante y los personajes me han parecido terriblemente genéricos e insípidos. Quizás si hubieran tirado directamente por la parodia del capitalismo (como hacía Mark Russell en One Star Squadron) podría haber funcionado mucho mejor. En conjunto, una oportunidad perdida.

Después seguimos con los números de Merodeadores, con guion de Gerry Duggan y dibujo de Phil Noto. Esta vez nuestros protagonistas se encuentran viajando por el espacio al planeta Arakko con la nave de Eden Rixlo, un antiguo Nova renegado. El problema será cuando su antiguo dueño vuelva con intención de vengarse de la Reina Blanca. En conjunto me han parecido dos números terriblemente simpáticos y que hacen una demostración muy interesante de como funcionan los poderes de Kitty Pryde o Sebastian Shaw. Al final tenemos personajes tan interesantes como los que aparecen aquí y saber usarlos es lo mejor que se puede hacer con ellos.

Por otro lado, tenemos otros dos números de la serie X-Force. Esta vez los protectores de Krakoa se van a enfrentar a las maquinaciones del Hombre del Tatuaje de Pavo (gran nombre) y a un antiguo villano noventero: Mikhail Rasputín, el hermano de Coloso. Este fulano llevaba desaparecido desde la miniserie Coloso: Estirpe, y muchos lo recordareis por su contrapartida en la Era de Apocalipsis. Estos dos números son bastantes interesantes ya que se explora el lado oscuro, tanto de villanos como de los propios héroes, como la Bestia. De momento, esta serie sigue siendo lo más destacable de la era Krakoa y aquí lo sigue demostrando.

Finalmente tendremos el vigesimocuarto número de Excalibur, también a cargo de Tini Howard y con dibujos de Marcus To. El grupo mutante encargado de velar por el mundo mágico esperan su juicio a cargo de Saturnina mientras que Merlin y Morgana Lefay planean acabar con ellos. Esta colección sigue teniendo el problema de resultar terriblemente anodina y nada de lo que sucede resulta relevante. Me da la sensación de que no ha terminado de ser cancelada debido al dibujo tan bueno que ha tenido. La idea de volver a Excalibur me da que nunca ha sido buena e intentar volver a lo que crearon Chris Claremont y Alan Davis no ha terminado de resultar en ninguna de sus variantes. La nostalgia, como siempre, jugando una mala pasada.


