La Gala Fuego Infernal aún no ha terminado. La isla de Krakoa sigue mostrando músculo delante de todas las potencias mundiales y superhéroes conocidos para así, seguir estableciendo su status quo. Si el tomo anterior era la presentación, este tomo sigue expandiendo las consecuencias de las semillas plantadas hace unos años por Jonathan Hickman. Sed todos bienvenidos al volumen 13 de Reinado de X. Daos prisa que aún hay barra libre.

Este tomo empieza con el número Planet Size X-men One Shoot USA, el cual arranca con varios fuegos artificiales a nivel planetario. Los mutantes de Krakoa, en colaboración con sus primos de Arakko, deciden terraformar Marte para así crear una nueva tierra prometida. Vemos a diferentes personajes como Tormenta, Magneto y Monarca trabajando conjuntamente mientras transforman el planeta rojo en varias páginas increíblemente espectaculares dibujadas al detalle por Pepe Larraz. Además, la cantidad de conceptos aportados por Gerry Duggan hace que esta historia se sienta enorme, épica y espectacular. Un inicio potente que consigue engancharte desde el principio.
Por otro lado, continuamos con la trama que vimos en el tomo anterior de X-Force en el número 13 de Lobezno. El equipo de operaciones secreto sigue combatiendo a las criaturas vegetales con la ayuda de Deadpool. Pero realmente debemos estar atentos a la Bestia y a la conversación final que tiene con la Reina Blanca. Es evidente que Hank está actuando a las espaldas de sus compañeros, con sus propios intereses, y se nos plantean cuestiones interesantes sobre si el fin justifica los medios. A pesar de que este tema ha sido tratado en los cómics en innumerables veces, es intrigante cómo vemos que las grietas en la supuesta sociedad perfecta cada vez son más grandes.

También resulta muy recomendable el numero 6 de S.W.O.R.D. a cargo de Al Ewing y Valerio Schiti, donde Abigail Brand, junto a varios mutantes, realizan un encuentro diplomático con varios imperios extraterrestres del universo Marvel con el objetivo de buscar su sitio. En este evento, veremos a caras conocidas como Richard Rider, Noh-Varr, Starlord o Pegadora (la que conocimos en la etapa de los Vengadores de Hickman) Además, hay guiños interesantes como el imperio galáctico de Wakanda o los Kymellianos.
Pero sin duda, entre lo más destacable del tomo está el epilogo donde tendremos el encuentro entre Magneto y la Bruja Escarlata. Ewing es consciente de lo confuso que ha resultado el parentesco entre estos dos personajes. Los derechos audiovisuales de la Patrulla X han estado en manos de la Fox, lo que hizo que desde Marvel se cambiara el origen de Wanda con soluciones muy patilleras. Tengo que decir que al final, estas páginas sirven para reconciliarse con los lectores y acerca a nuestra vengadora favorita al universo de Krakoa.
Como en toda esta etapa, hay números que se sienten muy de relleno. Este es el caso del numero 2 de X-Corps, donde continuamos conociendo más sobre la parte empresarial de la isla. Igual que comentamos en reseñas anteriores, se siente como un relleno genérico que no aporta nada ni a los personajes ni a la propia trama en conjunto.

A pesar de, en conjunto, este volumen puede no tener tanta fuerza como el anterior, estamos en un momento clave en el que Jonathan Hickman fue dando forma en Dinastía y Potencias de X. Cuando todo el conjunto evoluciona y se utilizan conceptos enormes y descomunales, es cuando siento que realmente esto avanza haciéndose sentir diferente a lo anterior. Confiemos en que este proyecto siga teniendo gasolina para seguir viajando hacia adelante.


