Después de terminar X de Espadas, las colecciones mutantes habían seguido cada una su propio camino. En conjunto, los tomos de Reinado de X entretenían pero no mataban. Afortunadamente todo ha llevado a un punto concreto donde las diferentes cabeceras confluyen y se siente que hay una estructura general, lo cual es de agradecer. Coged vuestro mejor traje y sed todos bienvenidos a la Gala Fuego Infernal.

Desde la fundación de Krakoa, los mutantes se han proclamado como una nueva potencia a nivel mundial dentro del universo Marvel. Es por eso que nuestros protagonistas deciden organizar un evento llamado la Gala Fuego Infernal y mostrar músculo ante aliados y enemigos por igual. Esta vez la anfitriona será Emma Frost la cual hará de diplomática frente a todos y, además, será la encargada de presentar la formación oficial de la nueva Patrulla X.
Como en el resto de tomos dentro de este sello, este volumen trae diferentes números dentro de este evento. El primero de ellos es el número 21 de Merodeadores de Gerry Duggan y Matteo Loli donde se nos cuenta el inicio de la gala y la recepción a la isla de personajes como los Vengadores, los Cuatro Fantásticos o el infame Doctor Muerte. Un número introductorio que es bastante ameno y divertido y, además, viene como complemento con el número 7 de Classic X-men a cargo de Chris Claremont y John Bolton.
Por su lado, en la colección de X-Force veremos a Lobezno y el resto de su equipo trabajando de cuerpo de seguridad dentro de la fiesta. Krakoa cada vez tiene más enemigos y es normal que aprovechen la gala para atacar a los mutantes. Benjamin Percy sigue dándonos una colección bastante macarra y oscura, donde seguramente la mayor amenaza que tiene el grupo puede que esté entre sus propias filas. Además, tendremos la aparición de cierto mercenario bocazas, el cual no ha sido invitado (para sorpresa de nadie).

Mientras tanto, en la cabecera de Infernales vemos como solamente Mister Siniestro, Kaos y Kwannon son invitados a la gala, lo que enfurece al resto de sus compañeros. Haciendo caso omiso, decidirán colarse en la fiesta provocando momentos tan hilarantes como Creahuerfanos completamente borracho buscando pelea o a Chico Salvaje declarándose a Aurora (sólo para ser rechazado por segunda vez en la historia de ambos). Zeb Wells y Stephen Segovia vuelven a hacer un número muy divertido, haciendo un guiño a la frase «Sí saben cómo me pongo, para que me invitan».
Por otro lado, en Excalibur tenemos un número muy potente en la parte visual con el dibujo de Marcus To y el color de Erick Arciniega. El problema, como viene siendo habitual, son los guiones de Tini Howard. La historia no es interesante, ni los villanos que se nos presentan aquí parecen interesantes o ser una amenaza. Debido a ello, esta colección acaba siendo la fea del baile (nunca mejor dicho).
Finalmente tenemos el número 21 de X-men escrito por Jonathan Hickman, donde primero le dedica unas páginas a Namor y a exponer como ve los éxitos de Krakoa. Posteriormente tenemos toda la parte dedicada a presentar la nueva formación de la Patrulla X. Cómo curiosidad, uno de los miembros del equipo fue elegido mediante votación popular en la web de Marvel aunque si os soy sincero la elección parecía bastante clara. No voy a contaros quienes son por si alguien desconoce la alineación, pero os adelanto que es realmente original.

En conjunto este tomo se siente realmente refrescante frente a lo que nos estaban contando y se agradece que todos los títulos remen en la misma dirección. Seguramente este sea uno de los hitos importantes dentro de la reestructuración de la franquicia mutante así que lo recomiendo para todos aquellos que estén disfrutando del camino.


