Tom Taylor es posiblemente uno de los guionistas más cumplidores de la actualidad. Desde que escribió Injustice (junto a Bruno Redondo, Daniel Sampere o Xermanico entre otros) todo lo que he leído me ha parecido, por lo menos, muy entretenido, lo cual ya es mucho. Este autor nos ha dado alguno de los mejores cómics de los últimos años como Nightwing o DCSos, por lo que cuando Panini cómics anunció que iba a publicar una miniserie suya llamada La Edad Oscura ambientada en un mundo alternativo del universo Marvel me lance de cabeza. ¿Habrá cumplido nuestro australiano favorito? Vamos a verlo.

Esta vez la premisa no puede ser más inquietante. Un antiguo ser tecnológico llamado el Deshacedor lleva millones de años sepultado en el centro de la tierra, hasta que empieza a despertar. Su objetivo no es otro que erradicarlo todo, por lo que todos los héroes que conocemos del universo Marvel se tendrán que unir para acabar con él. El problema viene cuando varios de nuestros héroes favoritos mueren en el combate, y el Doctor Extraño decide abrir un portal a otro mundo del que brota un pulso electromagnético para así derrotar a esta amenaza. Pero el hechicero supremo también cae por lo que este P.E.M. causa un apagón en toda la tierra, cargándose las comunicaciones y sistemas electrónicos. Una edad oscura en toda regla.
El resultado es un mundo que tiene ciertos tintes de escenario postapocalíptico, pero en general es reconocible. Los Vengadores, la Patrulla X, Wakanda y varios héroes más han conseguido que el mundo no haya terminado de colapsar. Incluso nuestro querido Spiderman ha tenido una hija con Mary Jane, en un claro guiño a la Saga del Clon o a Spiderman de toda una vida. Obviamente, los villanos no se han quedado parados y personajes como Apocalipsis, Drácula o el Hombre Purpura querrán aprovecharse del nuevo escenario.

En conjunto me ha parecido un tebeo interesante, y que demuestra que se puede hacer un buen cómic de tortas con un guion básico. Taylor no construye una mitología larga o complicada y se centra en la lucha de nuestros héroes por detener a Apocalipsis. Todos los héroes se sienten reconocibles y una vez más demuestra que se siente cómodo trabajando con X-23, personaje del que ya había escrito antes. Además, muchos de los protagonistas morirán, pero no se recrea en la carnicería fácil y todas las muertes tienen coherencia en lo que sucede. En lo visual Iban Coello consigue crear un dibujo, con muchas influencias al manga, con mucha acción y uso de las diagonales. Una tinta clara, pero con mucho uso de textura y tramas, por lo que le viene genial a las escenas de acción.
Quizás lo más negativo es que el final se siente bastante apresurado. Estoy de acuerdo con dicho final, y me parece consecuente lo que sucede, pero siento que todo se explica en el último número de manera apresurada. Quizás a este cómic le hubiese venido mejor tener 2 números más.
En resumen, estamos ante un what-if divertido y resultón que no engaña a nadie y que ahora que ha salido en formato premier es una oportunidad idónea para que le echéis un ojo si estaba en vuestro radar.



