Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Marvel Omnibus. X-Statix 1, de Peter Milligan y Mike Allred

Marvel Omnibus. X-Statix 1, de Peter Milligan y Mike Allred
Guion
Peter Milligan
Dibujo
Mike Allred, Duncan Fegredo, Paul Pope, Darwyn Cooke
Color
Laura Allred
Formato
Cartoné, a color, 484 páginas
Precio
49.95 €
Editorial
Panini Comics. Diciembre 2022
Edición original
X-Force 116-129, X-Statix 1-5

A finales del siglo pasado la franquicia mutante agonizaba. El abuso de la misma por parte de la editorial provocó que los lectores acabasen cansados de tramas que no iban a ninguna parte o fuegos de artificio fallidos como el retorno de Chris Claremont a la Patrulla X. Pero he aquí que Joe Quesada, tras el éxito de sus Marvel Knights, fue ascendido a editor jefe de la compañía. Entre sus primeras decisiones dentro de los títulos del Homo Superior estuvieron los fichajes de Grant Morrison y Joe Casey para las series principales. No obstante, también había planes para títulos menores como X-Force, la antesala de X-Statix.

X-Statix

Los X-Force habían nacido de las cenizas de Los Nuevos Mutantes. Durante más de un centenar de números muchos autores dieron su versión de este grupo militarizado de “héroes”. Poco antes de la llegada de Quesada, se realizó un movimiento a la desesperada denominado “Contra-X”. Esta iniciativa, capitaneada por Warren Ellis, insufló algo de vida a las cabeceras de X-Man, Generation-X y X-Force. En poco más de un año, desaparecieron las dos primeras, quedando solo la predecesora de X-Tatics.

X-Statix, mutantes como nunca antes se había visto

Lo que verdaderamente hizo que esta serie de X-Force/X-Statix fuera algo mágico fue un equipo creativo que ni en nuestros sueños más húmedos hubiéramos apostado que acabaría en un título mutante. Por un lado, tenemos a Peter Milligan. El guionista inglés ya había trabajado para Marvel en una miniserie de Magneto o en la primera serie regular de Elektra. No obstante, ahora tendría total libertad para hacer lo que quisiera, dejando ver su lado más Vértigo de obras como Blanco Humano o Shade, o su parte más macarra y punk de sus tiempos en distintos títulos de 2000 A.D. Dibujando estaría Mike Allred, todo un sueño ver a este exponente del delirio pop hecho cómic ilustrando un título de la Casa de las Ideas.

Así pues, si sumamos a un guionista desatando todas sus facultades con un dibujante de inconmensurable talento tenemos como resultado uno de los títulos más irreverentes del mercado mainstream y, por qué no decirlo, el mejor título mutante publicado en todo lo que llevamos del siglo XXI.

X-Statix

Esta X-Force sufrió la mutación al nombre de X-Statix porque no tenía sentido seguir usando una nomenclatura anquilosada que pudiera dar lugar a malentendidos. De hecho, aparte de un breve cameo de varios personajes como Meltdown o Bala de Cañón (además de la presencia en un episodio de Lobezno), esta serie podría pasar por una colección más del mercado independiente.

Leyendo con atención estos X-Statix nos damos cuenta de que, fundamentalmente, se trata de una evolución lógica de la metáfora de los tebeos originales de los sesenta de Stan Lee y Jack Kirby. Por aquel entonces, La Patrulla X fue un cómic de superhéroes que, entre peleas y angustias adolescentes varias, denunciaba el racismo imperante en una sociedad aparentemente perfecta como la americana. Tampoco es que sesenta años después hayan cambiado mucho las cosas, pero esa es otra historia.

X-Statix

Estos X-Statix son una ácida sátira o feroz burla (depende de como quiera mirarse) a la mass media de principios de siglo. La obra nos ofrece una mierda realista sobre cómo serían los superhéroes en el mundo real. Es decir, un puñado de famosetes dignos de Gran Hermano Vip, más preocupados por sus ganancias o por su popularidad que de marcar la diferencia con las habilidades con las que han sido bendecidos. De hecho, así nos muestran Milligan y Allred a los diferentes miembros del grupo, en la mayoría series moralmente reprobables.

Pero ojo, que nadie piense que X-Statix no es un tebeo de superhéroes porque se equivocaría. Estamos ante una historia de pijameo llena de acción, aventuras, romances, giros argumentales, traiciones… lo tiene absolutamente todo. Y eso empieza por un elenco de personajes rico y variado donde cualquier cosa puede pasar, siendo poco conveniente encariñarse con cualquiera de los miembros de un equipo cuya tasa de mortalidad “real” excede en mucho a la de cualquier otro supergrupo de Marvel.

La gracia de estos personajes, más allá de un abanico de habilidades o poderes extrañamente bizarros, es que se muestran al lector con un crisol de matices raramente vistos: Idealismo y egoísmo, adicción a todo tipo de sustancias, miedo a la soledad o al fracaso, búsqueda de identidad o temas LGTBY. La relación entre estos avatares de la autodestrucción a menudo se ve salpicada por unos diálogos vivos, rápidos y punzantes.

X-Statix

Lo que originalmente se sintió como un necesario soplo de aire fresco, visto hoy, con veinte años de perspectiva, se antoja una certera mirada al futuro de lo que se acabaría convirtiendo el Universo Marvel, cuya división de cómics es hoy en día una suerte de departamento de I+D para películas y merchandising. De hecho, por citar otra obra influenciada por X-Statix, podríamos decir que la forma en que vemos todo el mercado multimedia en torno a “Los 7” de The Boys, bebe mucho más de este cómic que del tebeo original de Garth Ennis y Darick Robertson.

No, no me olvido del dibujo de Mike Allred. Sencillamente delicioso. Y es que esa manera tan “cute” de mostrar la violencia más desgarradora y brutal, su vibrante narrativa o el excelso diseño de personajes hacen de X-Statix algo único. Además, cuando Allred necesita tomarse un descanso tenemos a gente como Paul Pope, Darwyn Cooke o Duncan Fegredo cumpliendo el expediente de sobremanera. Todo un lujo.

En definitiva, un cómic MARAVILLOSO que no debería faltar en la estantería de ningún aficionado.