Primero SHIELD y luego Drácula. Ambos se atreven a desafiar a Masacre... ¿descubrirán ambos lo equivocados que están? Wade Wilson declara una guerra sin... Marvel Omnibus. Masacre de Gerry Duggan 3: Los Desafíos

Primero SHIELD y luego Drácula. Ambos se atreven a desafiar a Masacre… ¿descubrirán ambos lo equivocados que están? Wade Wilson declara una guerra sin cuartel contra la agencia encargada de preservar la paz mundial… y acaba viéndoselas con el Agente Phil Coulson. A continuación… ¡El origen de Shiklah al descubierto! Drácula ha elegido una novia, una súcubo reina de los no muertos, y su unión acabará con eones de guerra entre vampiros y monstruos. ¿El problema? Ha contratado a Masacre para encontrarla.

Como dicen en mi pueblo: «¡Seguimos para bingo!» Llega la hora de hablar del tercer volumen de la recopilación de las aventuras de Masacre bajo la batuta de los guionistas Gerry Duggan y Brian Posehn. Pese a que el título de la colección es, en realidad, Masacre de Gerry Duggan, aquí tenemos un total de 14 números escritos por los dos autores al alimón. También llama la atención el cambio de diseño de la cabecera, más parecido al que tiene actualmente que al que estaba usando hasta la fecha. Bueno, vamos a volvernos locos.

Masacre Desafíos

Y locos es como nos quedamos al empezar la lectura y ver a Cable y Masacre vestidos como en los años 50 y diciendo que han conocido a Hitler. ¿Dónde hemos leído eso? ¿Nos hemos perdido algo? Pues eso parece, porque estamos en el número 19 de la colección y en el 18 (que leímos en el volumen anterior) no se menciona para nada. La respuesta: estos hechos suceden después del número 26, que viene al final del tomo. ¿Lo entendéis? Yo tampoco. Este número 19 es uno de esos números ficticios de relleno que, supuestamente, los editores guardan en un cajón para cuando sucede algún contratiempo y los autores no pueden entregar a tiempo. Nos encontramos con Masacre en Wakanda en 1968, ¿y quién había creado Wakanda apenas un par de años antes? Exacto, Jack «The King» Kirby. Este número es todo un homenaje a la creatividad desatada de Kirby, a esos diseños de monstruos, armas y cachivaches imposibles, con la aparición estelar de la adorable Cosa de ojos azules. Al dibujo está Scott Koblish (Spiderman / Masacre), que aplica todos los recursos gráficos marca de la casa de El Rey, incluyendo los famosos kirby dots y esos puñetazos que duelen sólo con verlos.

Volvemos al presente, y a la trama de la difunta agente Preston, cuya mente está alojada en la cabeza de Masacre, con la que comparte pensamientos. Como Wade no es tan mal tipo, después de todo, está haciendo todo lo posible por ayudarla a volver a su propio cuerpo (en este caso se trataría de un SDV de S.H.I.E.L.D., que están tan bien hechos que apenas se nota la diferencia). Eso incluye una visita al Doctor Extraño, a quien dejaremos por ahora en segundo plano mientras la trama da un giro inexperado: el agente Gorman de S.H.I.E.L.D., que en realidad trabaja para U.L.T.I.M.A.T.U.M.(al que haya encontrado palabras para esas siglas habría que darle un premio), ha puesto precio a la cabeza de Masacre, y una pila de asesinos irá en su busca para cobrar la recompensa. Por supuesto, a Masacre esto no le sienta nada bien, y hace lo que cualquier mercenario chiflado haría: infiltrarse en el Helitransporte donde está Gorman y cortar el problema de raíz. Vemos aquí una demostración del teorema del ninja, que dice que «la eficacia de un ninja es inversamente proporcional al número de ninjas que haya». Masacre se infiltra en el Helitransporte y va acabando con todos los agentes enemigos que encuentra, en un claro homenaje a las dos primeras películas de Alien (Scott, 1979 y Cameron, 1986). Una vez ejecutada su venganza, sólo quedará sacar la mente de la agente Preston de su cabeza y meterla en su nuevo cuerpo robótico. Pero en la cabeza de Wade Wilson hay monstruos que ni siquiera él podrá dominar solo. El dibujo en este arco argumental corre a cargo de Mike Hawthorne (Daredevil de Chip Zdarsky), con un estilo caricaturesco que recuerda en ocasiones al Ryan Ottley de Invencible.

Tras esta primera aventura nos encontramos con una miniserie publicada al margen de la serie regular, llamada El Desafío de Drácula, escrita también por Duggan y Posehn, y que Panini publicó recientemente dentro de su colección Las Minis de Masacre. En esta historia, el conde Drácula (con una caracterízación más adaptada al siglo XXI que aquella con la que Marvel Comics le dio a conocer en los años 70) contrata a Masacre para que recupere un ataúd con el cuerpo de la súcubo que habrá de ser su prometida, Shiklah. Con lo que Drácula no contaba es con que Wade y Shiklah se enamorarían, dando pie a una divertida mezcla de historia de colegas y romance (al estilo de Tras el corazón verde) en la que ambos partirán de la península arábiga y recorrerán Europa hasta regresar a Nueva York, en cuya subterránea Metrópolis Monstruosa se está gestando el plan de Drácula para dominar todo el Inframundo. Con estrellas invitadas como Blade, el Hombre Lobo Nocturno o los Thunderbolts, esta historia es una sucesión sin medida de gags y acción desenfrenada, batallas de monstruos y, por qué no, un poquito de amor. Aquí tenemos a los lápices a uno de los autores que, para mí, mejor ha sabido dibujar a Masacre en sus 30 años ya de historietas: Reilly Brown (Actos de Maldad). Brown es un dibujante que aún no se ha prodigado mucho en nuestro país, pero que recientemente ha publicado para DC Comics la miniserie Batman / Fortnite, que seguramente le granjeará una gran visibilidad internacional. Si esto sirve para que podamos ver más cosas suyas, bienvenido sea.

Masacre Desafíos

El volumen se cierra con el anteriormente mencionado número 26 de la serie regular, en el que descubrimos cómo llegaron a parar Cable y Masacre a los años 50, en una loca historia de saltos en el tiempo en la que, por una vez, es Hitler el que intenta matar a otra persona, en este caso a Nick Furia, ya que el Capitán América había muerto antes del final de la guerra. Con estilo y diseño de comic envejecido, Duggan, Posehn y nuevamente el dibujante Scott Koblish juegan con abundantes referencias audiovisuales recientes, en forma de la famosa escena de El Hundimiento con Hitler y sus altos oficiales (recreada en infinidad de memes), o su muerte acribillado al final de Malditos Bastardos.

En mi opinión, la miniserie El Desafío de Drácula no debería haberse incluido en esta colección, al haberse publicado como tomo independiente hace poco más de 4 años. Su lugar habría podido ser cubierto por 6 o 7 números de la serie regular, y ventilarse así Panini los restantes en un cuarto tomo de la colección, en un cierre perfecto. Sea como sea, este Los Desafíos de Masacre es un volumen muy divertido, con historias muy locas plagadas de acción y humor, y abundantes guiños al cine y la cultura pop. Ya sólo falta que Panini se decida a reeditar en tomo el Volumen 4, que es el único que falta, y ya seremos todos un poquito más felices.

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Antonio Hidalgo

Anteriormente conocido como El Tete, abandonó los sellos y las RCLTG para encargarse de esta web. Y no volvió a mirar atrás. Bueno, algún vistacillo ocasional sí que ha echado.

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