Bueno, bueno, bueno, se acabó lo que se daba. Con la publicación del cuarto ómnibus de Aliens, La Casa de las Ideas termina de recopilar los treinta y dos años de tebeos de la franquicia publicados por Dark Horse desde los ochenta hasta que Marvel se hizo con los derechos de los personajes como consecuencia de la adquisición de Fox por parte de Disney.

Panini no se ha quebrado la cabeza y ha lanzado en nuestro mercado los mismos cuatro recopilatorios, cada uno de ellos con alrededor de mil páginas, que han hecho las delicias de los aficionados a los personajes. En concreto, en este último volumen, se dan cita cuarenta comic-books de veinticuatro páginas, siete historias cortas extraídas de la antología Dark Horse Presents y un relato de dieciséis páginas de un especial Free Comic Book Day. Siguiendo con los datos, de todo ese material solo doce números habían visto la luz previamente en España, mientras que el resto (publicado en USA entre 2010 y 2020 más o menos) estaba totalmente inédito.
Norma descuidó un poco la franquicia en sus últimos años, perdiendo los derechos de manera puntual en favor de Aleta (que publicó una miniserie en su malograda colección Alarma). Por lo tanto, los seguidores de estos mortíferos extraterrestres estábamos deseosos de echarle el guante al tochazo que nos ocupa.
¿Que podemos encontrar en el interior de este Omnibus? Pues un poco de todo, la verdad. Al igual que en la primera entrega, que incluyó los minicomics de la línea de figuras que Kenner lanzó en 1992, aquí también encontraremos material transmedia de lo más interesante, como el debut de Amanda Ripley (protagonista de Alien: Isolation) en un one-shot con guion de Dan Abnett. También hay dos miniseries que adaptan el guion original de Dan O’Bannon para el primer filme, un libreto que ahondaba mucho más en el origen de los xenomorfos usando como base las ilustraciones de H.R.Giger. Por su parte, el guion nunca usado de William Gibson (novelista autor de Neuromancer, novela de capital importancia en el género del Cyberpunk) para Alien 3. De haberse adaptado su texto, habríamos tenido una tercera entrega con una carga mucho más política y un protagonismo menos centrado en Ripley y más en personajes que fueron rápidamente desechados en la gran pantalla.

Después podríamos destacar las dos miniseries “Órbita muerta” y “Polvo al polvo”. Ambas ya habían sido publicadas por Norma y son de lo mejorcito que se ha hecho jamás con el universo de Alien. La primera de ellas, aúna con eficacia la claustrofobia y el terror de la primera entrega cinematográfica con la acción bélica desatada de la secuela firmada por James Cameron. El gran James Stokoe se encarga tanto del guion como de un acabado gráfico obsesionado con el detalle, sencillamente magistral. En “Polvo al polvo”, Gabriel Hardman nos lleva hasta una colonia minera donde todo sale mal.
Y ya que hablamos del arte, pues no puedo más que pararme un momento a destacar las aportaciones al universo de Alien realizadas por Liam Sharp y Sam Kieth. Mientras que el primero realiza un trabajo más visceral y crudo. El segundo, fiel a sí mismo, nos coge de la mano para guiarnos por un pasaje pesadillesco donde lo bello y lo grotesco se dan la mano.
Terminamos este análisis del cuarto ómnibus de Alien con la trilogía de miniseries “Defiance-Resistance-Rescue”. En ellas, el guionista Brian Wood nos presenta a la marine Zula Hendricks. Un personaje de armas tomar que deberá superar sus miedos y traumas en una situación límite cuando trate de salvar a la humanidad de una nave infestada de aliens. Como siempre, Weyland-Yutani estará metiendo las narices para enriquecerse aún más sin tener en cuenta los daños colaterales. Wood consigue transmitir la sensación de angustia y confusión que desprende enfrentarse a un enemigo desconocido y superior para el que no se está preparado, pese al entrenamiento militar de la protagonista. Destacar que la historia se ambienta años antes de la primera película dirigida por Ridley Scott y que lo que aquí se cuenta ya ha quedado contradicho u obsoleto si lo comparamos con lo visto en la teleserie Alien: Earth.

Y chinpún, hasta aquí hemos llegado. A partir de este punto solo nos queda sentarnos a disfrutar con el material actual creado directamente por Marvel que, por el momento, está haciendo gala de un gran nivel.
PD: En realidad todavía faltan por reeditarse todos los crossovers con Depredador y personajes de otras editoriales que editó Dark Horse, pero dichos tebeos no han sido anunciados ni en Estados Unidos y me temo que los crossovers, con Batman, Superman, Wildcats y demás no tienen mucha pinta de que vayan a ser recuperados en breve por cuestión de derechos.


