Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Marvel Must-Have Los Vengadores 4: Osborn

Marvel Must-Have Los Vengadores 4: Osborn
Guion
Brian Michael Bendis
Dibujo
Daniel Acuña, Renato Guedes, Brandon Peterson, David Finch
Tinta
Jose Magalhaes, Danny Miki
Color
Jason Keith, Sonia Oback, Frank D'Armata
Traducción
Uriel López
Formato
Cartoné, a color, 192 páginas
Precio
20 €
Editorial
Panini Cómics. Junio 2025
Edición original
The Avengers 18-24 y 24.1

Hace algo más de veinte años, el guionista Brian Michael Bendis llegó a la franquicia de los héroes más poderosos de la Tierra para salvarla. En principio, solo iba a ser un pequeño arco argumental que serviría para cerrar el primer volumen del grupo tras más de quinientos números (no, jamás volveremos a ver una numeración así). Sin embargo, la cosa funcionó y terminó escribiendo hasta cuatro cabeceras distintas a lo largo de casi una década. Con la publicación de este “Marvel Must-Have Los Vengadores 4: Osborn”, estamos a punto de decir adiós al prolífico escritor.

Con la guerra contra la Patrulla-X en el horizonte, en la Casa de las Ideas se intuía un cambio masivo debido al empuje en las ventas de DC gracias a Flashpoint y el consiguiente New 52. En la Casa de las Ideas se tradujo como la llamada iniciativa Marvel Now. Pero antes de llegar a eso, tocaba limpiar un poco la casa para dejarlo todo recogido. Y eso es precisamente lo que hace Bendis en la historia contenida en este tomo.

Durante el más de centenar de tebeos que el calvo de Cleveland escribió, hubo un antagonista que terminó siendo clave: Norman Osborn. Es cierto que fueron Paul Jenkins y Warren Ellis los que le convirtieron en el director del programa Thunderbolts. Pero fue Bendis quien le erigió como el salvador de la humanidad en la invasión skrull, lo convirtió en Iron Patriot y lo devolvió a los infiernos tras el final de Asedio”. Ahora bien, el antiguo Duende Verde y su peinado imposible tenían todavía mucho que decir.

Aunque la resolución de “Osborn” es un poco cuestionable y hasta cierto punto improvisada, el tomo abre con un guiño para uno de los tópicos más clásicos y queridos del grupo. Estoy hablando de los habituales cambios de alineación que siempre solían producirse tras alguna crisis gorda. Para la ocasión, Bendis mete en el grupo a Tormenta, Hulk Rojo o Marvel Boy (ahora llamado Protector). No seré yo quien lo critique. Para eso ya están todos los haters. Principalmente porque en el pasado ha habido otros personajes todavía más cuestionables que han sido vengadores, véanse el Hombre de Arena o Rabia.

Más allá de este cambio formal, lo verdaderamente interesante de este arco es el discurso de Norman Osborn, quien por supuesto no se considera a sí mismo un villano. Tras atacar a los héroes con lo que queda de Hammer, junto con Hydra, Ima o la Mano, tratará de convencer a la opinión pública de que los malos son el Capi y compañía. Analizando fríamente sus argumentos, cabe reconocer que los Vengadores (como cualquier otro grupo de superhéroes) suele actuar con total inmunidad e impunidad, sin preocuparse demasiado de los daños colaterales (aunque la editorial ha jugado con esta idea en alguna historia de Marvels o en Control de daños). Cansado de esta situación, decide liarla parda y condenar a la nueva formación ante la opinión pública.

Una opinión pública que está dividida entre los que apoyan a los Vengadores y los que deciden comulgar con el mensaje de Osborn. Aquí Bendis peca de visionario involuntario, porque el ex jefazo de Hammer resulta ser todo un trasunto de Donald Trump y su visión totalitaria de la realidad.

Por desgracia, todas las semillas que planta Bendis son arrancadas de cuajo antes de que germinen con un desenlace hiperbólico y sobredimensionado de personajes que no puede pecar de ser más formulaico. Esto no quita para que el autor se asegure de que pasemos un rato divertido con numerosas escenas de acción, diálogos marca de la casa (alguno un poco más sonrojante que otro) y macarradas varias. Además, es de agradecer que Bendis se moleste en “arreglar” todo lo que ha roto y no se limite a dejarle el marrón a su sucesor como hizo en su estupenda etapa con Daredevil.

Adicionalmente al arco de “Osborn”, se incluye un número de esos “.1” que desde la editorial promocionan como punto de acceso para nuevos lectores. Nuevamente, sirve de propósito de enmienda del escritor al recuperar a la Visión, personaje que destrozó durante “Vengadores Desunidos”. Sin más. Es una historia que cumple su cometido pero que tiene páginas de algunos de los peores artistas de todos los tiempos como Brandon Peterson.

A nivel artístico, destaca el siempre impecable trabajo de Daniel Acuña. Uno de nuestros dibujantes más elegantes. Por desgracia, no puede encargarse de todos los episodios y debe delegar en otros como Renato Guedes, que tampoco está nada mal pese a que sus estilos no se parezcan demasiado.

En definitiva, estamos ante un tomo muy entretenido que, para nuestra fortuna, contiene más trazas del Bendis bueno que del Bendis malo.

Como siempre, la edición de Panini incluye los extras habituales de la línea Must-Have con muchos artículos y textos de apoyo, diagramas o portadas alternativas.