Cuando Panini inauguró la línea Marvel Must-Have hace ya más de 5 años, la idea era generar una serie de historias contenidas y accesibles, de precio económico, que sobre todo sirvieran de puerta de entrada a nuevos lectores. Pero la vida ha dado muchas vueltas, los precios no son ya lo que eran y la idea de la línea ha derivado hasta cosas como Imposible Patrulla-X 14 – La Guerra del Mesías.
Y es que comenzarían por los Vengadores y luego por esta Patrulla-X como series Must-Have paralelas, que comparten formato y diseño, pero para nada filosofía. He creído oportuno comenzar por esta idea porque La Guerra del Mesías es una historia muy en medio de muchas cosas y, aunque hacen lo que pueden por ubicarnos en el sitio, dejen algo parecido a un final y tenga sus atractivos como historia separada, no es la historia de recomendaría para un recién llegado.
Los comics que recopila Marvel Must-Have. Imposible Patrulla-X 14 – La Guerra del Mesías son justo los que se quedaron sin publicar entre los volúmenes 1 y 2 de X-Force de Kyle y Yost y todo el que disfrutara de aquellos tiene aquí más de lo que le gusta. Por otro lado, esta saga es la segunda parte de lo que con el tiempo se ha terminado llamando la Saga del Mesías, que comienza con el Complejo de Mesías y termina con Advenimiento, completando todo el ciclo en torno a la figura de Hope Summers.
Y aunque se da el contexto al principio del tebeo, hay muchas piezas que colocar, así vamos ello. Para cuando llegamos aquí, los mutantes se encuentran en peligro de extinción. No es solo que el «No más mutantes» de Dinastía de M los haya dejado en menos de doscientos, sino que los grupos supremacistas humanos están aprovechando para hacer leña del árbol caído y exterminar a los que puedan, como se vio en Complejo de Mesías. Pero es también en este marco donde nacerá Hope Summers, el primer bebé mutante desde la Diezma, donde Cable la tomará bajo su protección y se la llevará para ocultarla a través del tiempo de sus perseguidores. Entre ellos tenemos nada más y nada menos que a Bishop, que cree que la existencia de Hope es la responsable de su futuro, donde los mutantes son hacinados en campos de concentración.
Y en este correquetepillo temporal estará ubicada La Guerra del Mesías con un quién es quién del noventeo mutante más puro donde solo faltan Gambito, Rojo Omega y Extremo para el pack completo de puchis. Y de esto va un poco esta saga donde en un confín del futuro se encuentran Cable, X-Force, Masacre, Dyscordia, Apocalipsis y Bishop con la pobre Hope como McGuffin.
Estamos hablando de una historia de 2009, pero el tono noventero es completamente premeditado por parte de Craig Kyle, Chris Yost y Duane Swierczynski con diálogos que son una confrontación constante de réplicas testosterónicas, que retozan en el tipodurismo mutante. El dibujo de corte pictórico, de Ariel Olivetti y Clayton Crain principalmente, tiene a un tipo de acabado que resta bastante expresividad, pero hay un cierto énfasis en el espectáculo visual que le encaja a este festival de huesos duros de roer repletos de hormonas salidos de una peli de acción de los 90.
Por eso, en el encuentro y los mamporros iniciales La Guerra del Mesías funciona mucho mejor que cuando debe resolver. Cuando tiene que ir más allá, es difícil de creer que el mismo Bishop se trague su propia misión y las decisiones y actitudes de más de un personaje. Y no voy a decir que el guion sea perfecto, pero tengo más problema para interiorizarlo por cómo me lo comunican los personajes que por lo que dicen o supuestamente hacen los protagonistas. De algún modo, cada viñeta de La Guerra del Mesías es tratada prácticamente como una portada y eso deriva en que cada una es un pepino visual, pero no hay ritmo entre ellas, no hay subidas y bajadas y todo está al once aunque no deba, con lo que, aunque esté todo a tope, la sensación de monotonía termina llegando y la dinámica no termina de funcionar.
Al final, La Guerra del Mesías no deja de tener su gracia, pero no termina de culminar y no solo en cuanto la propia redondez de la historia, sino que argumentalmente tampoco llega a resolver gran cosa y, más allá de algún que otro momentazo, esta segunda parte de la saga del Mesías puede saltarse sin perderse en exceso. Con todo, este sandwich viene con dos tapas como son Complejo de Mesías y Advenimiento, que son de lo mejor de los mutantes del siglo XXI, así que aunque el relleno sea un poco de paté del barato, de vez en cuando a todos nos apetece algo así, ¿no?





