Apenas un año más tarde que su predecesor, Panini lanza el segundo volumen de su colección Marvel Héroes, dedicada a recopilar la etapa de Masacre escrita por Daniel Way. Un guionista todoterreno que estuvo especialmente activo en los primeros lustros de este siglo. De hecho, ahora mismo podemos disfrutar de un par de volúmenes con su etapa en Lobezno, también dentro de la citada colección Marvel Héroes.
El presente tochal recopila los números 13 a 31 del cuarto (si contamos sus dos primeras miniseries) volumen de Masacre. Para que os hagáis una idea, Panini editó originalmente esta serie en tomos en tapa blanda. Su éxito fue tal que tuvo que reeditar bastantes entregas ante el clamor popular. Ojo, que estamos hablando de una época (entre 2008 y 2011 aprox) en las que al bueno de Wade todavía le quedan unos pocos años para saltar con éxito al cine. Y no, no vamos a tener en cuenta la versión que se da del mercenario bocazas en la cinta X-Men Orígenes: Lobezno.

Lo cierto es que Way dio con la tecla a la hora de escribir a Masacre, consiguiendo crear un intrincado reloj suizo que funcionó estupendamente gracias a tener perfectamente engrasadas y sincronizadas todas sus partes. Por un lado, tenemos la acción más cafre que uno pueda imaginar. Por otro, el mutante muestra su lado más frágil y mundano, fruto de tener una psique fragmentada a base de mil experiencias traumáticas. Pero mejor hablamos de manera un poco más concreta de lo que ofrece este tomo.
Mamá, quiero ser un Hombre X
Buena parte del leitmotiv de este segundo Marvel Héroes de Masacre gira alrededor de la idea del mercenario de ser un miembro oficial de la Patrulla X. Way pare una historia con un ritmo endiablado que nos deja un sinfín de escenas donde predomina un humor tan negro que deja claro que la idea de Mr. Wilson hace aguas por todas partes. Sin embargo, merece la pena pararse a reflexionar sobre lo que nos quiere contar el guionista. Antes comentaba que aquí veremos una versión de Wade ansiosa por abrazar su lado más humano y por consiguiente este deseo de ser un hombre X de pleno derecho no deja de ser consecuente con la idea de que las personas vivimos en sociedad y necesitamos, aunque mucha gente lo niegue, sentir que pertenecemos a algo.

Otro detalle a resaltar en esta etapa es la forma en que Masacre interactúa con el resto de personajes del Universo Marvel. Destacando especialmente una aventura (de tinte un poco más oscuro de lo que uno podría esperar) con Spider-Man. Ambos héroes demuestran tener una química muy especial. Lástima que Joe Kelly fuera incapaz de emular esta magia en la serie regular que ambos compartieron.
Ahora bien, el trepamuros no es el único invitado que asoma la jeta. Otros como Lobezno, Thor o el Motorista Fantasma también harán acto de presencia. Además, lejos de ser simples cameos, en uno de estos team ups se nos revelarán detalles del pasado de Masacre que sirven para entender porqué está tan chiflado hoy en día.
En definitiva, las dos docenas de capítulos incluídos en el libro nos dejan una serie de aventuras imprevisibles, surrealistas, ágiles, pero sobre todo muy divertidas. Masacre de Daniel Way no es una serie que te vaya a cambiar la vida, pero es un tebeo de superhéroes más que digno.

A nivel artístico, la serie sigue apostado por un estilo fresco y dinámico. Sin grandes alardes, pero también sin grandes carencias, por parte de una selección de autores con fijación en el amerimanga. Sea como fuere, la acción queda garantizada gracias a una narrativa sencilla pero efectiva.
La edición se completa con una selección de extras que incluyen portadas alternativas, bocetos o diseños de personajes.


