La etapa de Steve Englehart al frente de Los 4 Fantásticos nunca ha sido de las mejor recordadas por el fandom, y a tenor de la segunda parte de esta edición de Panini, en Marvel Héroes Los 4 Fantásticos: El sueño ha muerto, se puede comprender bastante bien el por qué. Lo peor de todo es que no es culpa al 100% del pobre guionista, quien bastante buen sabor de boca había dejado en Capitán América o Los Vengadores. El caso es que Englehart llegó a esta colección de la mano de Jim Shooter muy poco antes de que este saliese del modo en que lo hizo y dejase paso a una etapa de transición con Tom DeFalco o Ralph Macchio en la que había mucho interés en recuperar el status quo de un grupo que contaba con La Cosa (en su versión mutada piña), la Antorcha Humana, Sharon Ventura (ex Ms. Marvel, ahora Cosa) y Crystal de los Inhumanos. Para aderezarlo con un poco de sal, Johnny estaba a punto de casarse con Alicia Masters y las dos Cosas mantenían una relación entre ellos.

Con Shooter fuera de juego, comenzaron las directrices a un Englehart que tampoco es que las recibiera de muy buen grado. De hecho, comenzó a dejarlo patente con sus cambios de nombre en los créditos, comenzando con un S. F. X. Englehart (Sound Effects) y posteriormente usando su seudónimo oficial, John Harkness. El propio Bullpen retiró el correo de lectores para evitar alimentar al fandom más tóxico, y aunque no se había dicho de manera oficial, las horas del guionista estaban previsiblemente contadas. Lo primero que se le pidió fue sacar a Crystal del grupo, algo que se aprecia forzado y sin demasiadas consecuencias, y eso que seguía apareciendo en los cromos de los cómics, aunque solo fuese para justificar eso de 4 Fantásticos. Poco después se pidió la vuelta de Reed y Susan, y para terminar de complicarlo, se vio envuelto en el multi-crossover Inferno. Los últimos arcos de Englehart son ya un salto hacia delante en el que el guionista hacía lo que le daba la gana, y metió a medio universo Marvel en esos últimos números.
Aún sabiendo esos problemas a los que tuvo que hacer frente, él seguía a lo suyo, y hay algunos de estas historias que creo están bien llevadas. La vuelta de Reed y Susan al grupo se siente natural, nada forzada, aprovechando una visita a sus antiguos compañeros en la que se encontrarán en medio del ataque de Los 4 Terribles. Juega con los personajes que había utilizado en otras de sus etapas, como Mantis o el Vigilante Aron, y retoma aquí una historia que pensaba haber utilizado en su etapa al frente de Los Vengadores. De hecho, ver aquí a personajes como Kang, Gravitón, o Necrodamus se percibe en cierto modo fuera de lugar, aunque la experiencia de Englehart consigue que al menos se deje leer. El último arco argumental sí me parece un absoluto despropósito, con saltos en el tiempo, sueños al más puro estilo Los Serrano y un desenlace bastante inocente y muy poco trabajado.

Al menos el aspecto gráfico de estos números cuentan con cierta estabilidad, con Keith Pollard y Rich Buckler asumiendo el grueso de estos números, así como Romeo Tanghal asumiendo las tintas. Cabe destacar que este tomo contiene el último número de Los 4 Fantásticos entintado por el gran Joe Sinnott, leyenda viva de Marvel y concretamente de esta colección. Imagino que las versiones mutadas de La Cosa o la forma hiperpoderosa de La Antorcha Humana son atractivas para cualquier dibujante, y la participación de ese comentado carrusel de personajes debió ser divertido para ellos, y la verdad sea dicha, también es uno de los atractivos para el lector.
El tomo concluye con la inclusión de la Novela Gráfica Marvel Triunfo y Tormento, protagonizada por Doctor Muerte y Doctor Extraño, con un brillante Mike Mignola a los lápices y un no menos espectacular Mark Badger a las tintas y colores. La historia nos sitúa en un torneo de magia al que está invitado el villano y una curiosa alianza entre ambos doctores para rescatar el alma de la madre de Muerte de las garras de Mefisto. Una historia muy entretenida con un aspecto gráfico francamente destacable, que supone un broche de lujo para un tomo bastante irregular por lo demás.

En definitiva, Marvel Héroes Los 4 Fantásticos: El sueño ha muerto es un cierre para una etapa que no destaca precisamente entre sus más de 65 años de historia. Con excesivo apego por los enredos amorosos y cierta temeridad a la hora de buscar cambios importantes en la idiosincrasia de la serie, sin temor a cambiar alineaciones o evolucionar/involucionar personajes. Con unos arcos finales que no acabamos de adivinar si fueron kamikazes o ambiciosos, cuentan con la participación del villano más importante de la franquicia, pero también con algunos otros que te harán torcer el gesto, sin acabar de comprender bien qué estaba pretendiendo hacer Englehart. Etapa corta, con algunas cosas destacables, pero cuyo veredicto global no pasa de un «olvidable».
Lo mejor: La despedida de Sinnott, sniff sniff. Triunfo y Tormento.
Lo peor: Por momentos, es un absoluto despropósito con personajes que no pintan mucho y un desenlace sonrojante.


