Una tradición del cómic de superhéroes es que cada cierto tiempo se nos cuente nuevamente el origen de uno u otro personaje. El hecho de que el Universo Marvel sea una rueda en continúo movimiento que no puede parar, obliga a revisitar la génesis de héroes o villanos por temor a queden desfasados (con la salvedad del Capitán América, del que simplemente hay que ir actualizando los años que se pasó congelado). Hoy nos vamos a centrar en “Los libros de Muerte”. Una miniserie de seis números que nos muestra a la némesis de Los 4 Fantásticos desde su niñez hasta que dio el golpe de estado para convertirse en monarca de Latveria. Todo ello antes de su debut en el quinto número de la cabecera de la primera familia de Marvel.

“Los libros de Muerte” vio la luz originalmente en el primer semestre de 2006. Un año más tarde Panini lo editó en tapa blanda. En 2018, lo reeditó en formato cartoné con algunas historias extras y este año nos ha llegado dentro de la flamante línea Marvel Essentials en formato y precio reducido. En esta ocasión, además de la miniserie principal, se incluye parte del Fantastic Four Annual 2 y una historia corta de la serie antológica Marvel Double Shot.
En la parte artística nos encontramos con el gran Ed Brubaker. Eso sí, con una versión a medio gas del escritor. Lejos de la grandeza que alcanzó en su etapa con el Capitán América o con sus abundantes trabajos con Sean Phillips. Sin embargo, un Ed Brubaker con el piloto automático sigue siendo mejor que el 80% de guionistas del medio.
En las páginas de “Los libros de Muerte” conoceremos a Víctor, un pobre chaval de una tribu gitana al que le han desposeído de todo lo que amaba en el mundo. Desde el principio, Brubaker nos muestra a un personaje fascinante, complejo, interesante y que está encaminado a conseguir la grandeza.

Un héroe (o villano) no nace, se hace
Si nos ceñimos a lo que nos cuentan en “Los libros de Muerte” se me antoja muy complicado tildar a Victor Von Doom de villano. Aquí es más bien todo lo contrario. Sin embargo, la línea entre el héroe del pueblo y el déspota soberano en el que llegará a convertirse es tan fina que Brubaker aprovecha esta circunstancia para jugar con las sutilezas de su personalidad. Que nadie espere encontrar un Doctor Muerte sanguinario y aterrador, no. Aquí Víctor tira de carisma para convertirse en el salvador de sus compatriotas.
En esencia “Los libros de Muerte” es un tour de force que nos enseña todas las etapas fundacionales del personaje que sirvieron como caldo de cultivo para convertirlo en lo que es hoy en día. El escritor teje una intrincada red de obsesión, ambición y venganza que se lee con verdadera adicción. También ayuda la original manera en que la historia es contada en primera persona por el propio Víctor, apoyada en viñetas ocasionales que recogen testimonios de sus acciones como si de un reportaje se tratase. Un recurso narrativo que nos mete de lleno en la ficción.

Del dibujo se encarga Pablo Raimondi, que cumple, pero poco más, debido a la excesiva rigidez de sus figuras y composiciones. De todas formas “Los libros de Muerte” no requiere de un derroche gráfico excesivo, por lo que las carencias gráficas del artista argentino acaban siendo una molestia menor. Siguiendo con el aspecto más visual del tomo, las portadas de la miniserie son de Paolo Rivera. Ilustrador que también se encarga de dibujar una pequeña historia escrita por Christopher Priest bastante escalofriante.
Completa el tomo el extracto del mencionado segundo annual de FF donde Stan Lee y Jack Kirby relataron el origen del Doctor Muerte por primera vez. Todo un clásico donde los haya.

En definitiva, “Los libros de Muerte” son uno de los volúmenes más interesantes de la línea Marvel Essentials, ideal para conocer mejor a uno de los mejores villanos de la historia del cómic.


