Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Marvel Deluxe. El inmortal Hulk 5. Del infierno y de la muerte

Marvel Deluxe. El inmortal Hulk 5. Del infierno y de la muerte
Guion
Al Ewing, Alex Paknadel.
Dibujo
Joe Bennett, Alex Lins, Adam Gorham, Rachael Stott, Juan Ferreyra.
Tinta
Ruy José, Belardino Brabo, Alex Lins, Adam Gorham, Rachael Stott.
Color
Chris O'Hallora, Paul Mounts, Juan Ferreyra.
Traducción
Gonzalo Quesada.
Formato
Cartoné, 304 págs, color.
Precio
36€.
Editorial
Panini Cómics. 2025.
Edición original
The Immortal Hulk #42-50, Inmortal Hulk: Time of Monsters One-shot (Marvel).

Llegamos al final de la etapa de Al Ewing al frente de la serie de Hulk. Durante 5o números, el escritor británico ha realizado un concienzudo ejercicio de recuperación de los casi 60 años de historia del personaje y ha creado una historia que prácticamente desde su publicación se convirtió en un clásico instantáneo. Con Marvel Deluxe. El inmortal Hulk 5. Del infierno y de la muerte llegamos al número 50 de la colección, donde cedería el testigo a Donny Cates, para quedarse Ewing en la serie que hasta poco antes había escrito Cates, Thor. Muchos hilos se habían abierto, y teníamos sobre la mesa un sinfín de planteamientos y enrevesadas propuestas, aunque algunas de ellas ya se habían ido resolviendo en los últimos números. ¿Estamos ante un final a la altura de las expectativas? Bueno, me encantaría decir que sí, aunque si tengo que decirlo en un titular sería: «Etapa memorable, a pesar de todo». La edición de Panini en este formato Deluxe, sin embargo, sí cumple todas las expectativas puestas sobre ella, dando justo lo que esperamos de una línea que ya es más que conocida entre los lectores hispanoparlantes.


En este tomo vamos a encontrar un gran desenlace, resolviendo la trama de las puertas verdes, los Hulks en el Infierno, el Líder y el ataque de Henry P. Gyrich contra un Hulk inmortal debilitado. Pero vamos a contar con muchos más invitados, los U-Foes, los Vengadores, los 4 Fantásticos, Gamma Flight… en definitiva, el repaso perfecto por esos cerca de 60 años de viñetas, con muchos personajes fundamentales para comprender a Hulk, y al mismo tiempo un ejercicio de reflexión conceptual como hasta ahora jamás se había realizado.

Y es que en una de mis primeras reseñas comparaba a Ewing con Alan Moore, y alcanzado el final no me arrepiento ni un ápice de dicha comparación. Mirando toda la etapa en conjunto, es de aplaudir lo que ha hecho el guionista en estos 50 números: un homenaje continuo, un repaso exhaustivo a todo lo que han hecho guionistas como Peter David, Paul Jenkins, Stan Lee, Roger Stern o Bill Mantlo. Pero no un homenaje que se centra en citar o traer un cameo de algún personaje concreto, sino un análisis conceptual y una reflexión sobre encuadres de autores muy diferentes. Darle sentido a las personalidades tan diferentes que ha tenido el mismo personaje en épocas distintas, integrarlo con la trama de Brian Banner, o con la de Samuel Sterns; Rick Jones, Doc Samson, Betty Ross… los rayos gamma, los rayos cósmicos, el paralelismo con los 4 Fantásticos… son tantos los elementos destacables perfectamente integrados los que construyen una historia como esta, que a pesra de lo compleja sigue manteniendo elementos originales definitorios de monstruo terrorífico o de historias de ciencia loca. Tampoco se nos escapan homenajes más finos como ese penúltimo número de ilustración a página completa con texto a un lado que nos recuerda a la etapa de David o incluso las propias portadas de Alex Ross imitando las de Ken Barr o Earl Norem en Rampaging Hulk.


Imposible imaginar esta etapa sin Joe Bennett, capaz de construir las pesadillas perfectas, de mantener un tono cercano al gore sin que perdamos la sensación de estar leyendo una historia de superhéroes. Por mucha polémica que haya levantado posteriormente con sus ideas y su «piquito de oro» es innegable que es tan responsable como Ewing de que esta etapa haya pasado rotundamente a la historia, y es algo que destaca cuando no está. Las contadas páginas como en el número 42 donde tenemos autores invitados para narrar subtramas concretas ponen aún más de relieve el peso tan grande que tiene en la colección. Ni siquiera mi admirado Juan Ferreyra, que se encarga de dibuja el one-shot con el que nos cuentan una historia de puertas verdes en el año 9500 A.C. y hace un trabajo fabuloso, es capaz de hacernos olvidar las sensaciones que solo Bennett consigue transmitir.

Pero hablaba al comenzar la reseña de si el final estaba a la altura y le ponía alguna pega. Sí, para mí la tiene. Ojo, que no es algo que me haya estropeado la etapa ni creo que le reste mérito a un trabajo alucinante. Con todo, para mí creo que el final está algo alargado y sobre todo que nos han estado introduciendo continuamente unas referencias filosóficas y esotéricas que pensaba tendrían mucho más peso y relevancia de la que acaba teniendo. Probablemente el problema sea mío. Había que ser bobo para pensar que el final iba a ser distinto al que es. El propio Ewing juega con eso y tira de metalenguaje, refiriendose a que la historia debe continuarse, y esto no podía tener un final cerrado por mucho que lo pidiese por como estaba planteado. Pero en mi opinión tirar de elementos tan ricos para acabar usándolos de mera ambientación y decoración me ha resultado decepcionante. No entro más en detalle, pero creo que quien haya leído la etapa sabe a qué me estoy refiriendo.


En definitiva, Marvel Deluxe. El inmortal Hulk 5. Del infierno y de la muerte es el colofón a una etapa de la que se seguirá hablando dentro de muchos años. Un cierre con mucho fuego artificial para una etapa que reflexiona acerca de 60 años de cómics de un monstruo incapaz de controlar su ira, y del que autores distintos han creado historias que parecen de personajes diferentes. Muy buen trabajo y una sensación de haber leído cómic de calidad. Pese a las escasas pegas que le he puesto, creo que deja un poso de lectura transgresora y distinta, algo que no suele ser muy habitual. En cierto modo, me ha recordado un poco al Batman de Morrison: una historia independiente, no apta para todo tipo de públicos, dentro de una colección mainstream. No sería la serie que recomendaría a un nuevo lector que quiera conocer algo de Hulk, pero sí a aquel que quiera disfrutar de una lectura que no deja indiferente.

Lo mejor: Etapón incontestable. El trabajo de Bennett a los lápices.

Lo peor: La mosca tras la oreja que deja algunas de las «trampas» narrativas.