Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Marvel Deluxe. A.V.X. El día del juicio

Marvel Deluxe. A.V.X. El día del juicio
Guion
Kieron Gillen.
Dibujo
Valerio Schiti, Guiu Vilanova, Dustin Weaver, Pasqual Ferry, Federico Vicentini, Francesco Mobili, Ivan Fiorelli.
Tinta
Valerio Schiti, Guiu Vilanova, Dustin Weaver, Pasqual Ferry, Federico Vicentini, Francesco Mobili, Ivan Fiorelli.
Color
Marte Gracia, Dean White, Dijjo Lima, Alex Guimarães, Frank Martin, Matt Hollingsworth, Erick Arciniega, Anres Mossa.
Traducción
Uriel López.
Formato
Cartoné, 400 págs, color.
Precio
48€.
Editorial
Panini Cómics. 2025.
Edición original
FCBD AXE. Judgment Day, AXE: Judgment Day #1-6, A.X.E.: Death to the Mutants #1-3, AXE: Avengers, X-Men y Eternals y AXE: Judgment Day Omega (Marvel).

Llega al formato Marvel Deluxe un evento que se había dejado preparado en la serie de Los eternos escrita por Kieron Gillen. Decía cuando reseñaba esa serie que me había parecido un final algo descafeinado por el hecho de que parecía muy encaminada hasta este evento, desvirtuando en cierto modo una serie que, en mi opinión, debería haberse mantenido al margen en toda su extensión. Pero en el tramo final aparecían los Vengadores y la serie acababa con una escena en la que Druig ponía el objetivo sobre los mutantes, pasando así de una serie cuya función parecía reubicar a un grupo de difícil integración a ser un crossover que además se encaminaba a otro crossover. No creo que llegase a estropear la serie, pero sí dificulta esa catalogación como tomo autoconclusivo que se vende continuamente, por quedar la historia de algún modo inconclusa. Sea como sea, hoy estamos aquí para hablar de la edición de Panini del Marvel Deluxe. A.V.X. El día del juicio, ese crossover al que se dirigía aquella serie, que continúa la historia donde se quedó y que enfrentará a Vengadores, Eternos y Mutantes.


La premisa de este evento es sencilla: Druig es el Eterno Supremo al comienzo de la serie, y decide que los mutantes pueden ser considerados como portadores de una desviación genética que los equipara con los Desviantes, raza que están programados para erradicar. Declararán la guerra a Krakoa, y un grupo de Vengadores intentará mediar y detener a Druig y sus seguidores. Para ello contará con la ayuda de algunos Eternos que no están de acuerdo con la manera de pensar de su líder y el único modo que se les ocurre de poder hacer frente a unos rivales con tal nivel de poder es resucitar al Progenitor, el cuerpo del Celestial que usaban los Vengadores como cuartel general. Las consecuencias de revivir al Celestial no son las que esperaban y el conflicto se complica todavía más…

El tomo de Panini contiene todo lo que se necesita para entender la historia de principio a fin, esto es, el previo que apareción el Día del Cómic Gratis en EE.UU., el preludio La víspera del juicio, las dos miniseries El día del juicio y La muerte de los mutantes, los tres one-shot dedicado a cada uno de los grupos implicados y el epílogo en forma de número Omega. Esto conforma un grueso tomo de 400 páginas con todo lo necesario, con un arranque verdaderamente potente, pero que a medida que se plantea el nudo de la historia se puede hacer algo de bola hasta su desenlace. No es que Gillen no supiera cerrarla, sino que coinciden en ese momento las dos miniseries con los tres one-shot, lo cual hace que se repitan conceptos, eso sí, desde puntos de vista diferentes.


Me ha gustado mucho cómo el guionista plantea esta vuelta a los orígenes de los mutantes, volviendo a ser considerados como aberraciones genéticas que deben ser erradicadas y poniendo de nuevo sobre la mesa el concepto del racismo y la toma de medidas excesivas para acabar con el problema. La analogía entre mutantes y desviantes resulta interesante y abre una nueva perspectiva a ese origen clásico de los Eternos, con la salvedad de que ese velo de deidades que tienen por definición deja una posible interpretación incluso como «castigo divino» o «misión de Dios», algo que en pleno siglo XXI se sigue escuchando para justificar planteamientos racistas en nuestra sociedad. Interesante el planteamiento de Gillen para esta historia a tres bandas en la que incluso se llega a recuperar algún personaje clásico que andaba algo desaparecido en los últimos años.

Resulta equilibrada en cuanto al protagonismo de los tres grupos e incluso se permite unos cameos recurrentes de un grupo de humanos que representan un poco el punto de vista del ciudadano de a pie, el que sufre las consecuencias de este enfrentamiento en el que poco tiene que opinar ni participar.

El dibujo principal recae en dos dibujantes: Valerio Schiti se hace cargo de la mini principal, El día del juicio, mientras que el catalán Guiu Vilanova se encarga de los tres números de La muerte de los mutantes y el número Omega. Pasqual Ferry es el dibujante del one-shot de los Eternos y el prólogo de la historia. Schiti está a un gran nivel y aporta la espectacularidad necesaria para un evento como este, con un dibujo muy dinámico y unos acabados sensacionales que se ven embellecidos por el color de Marte Gracia. Demuestra así estar a la altura de un evento como este y lo confirma como un autor a tener en cuenta para cualquier tipo de evento, como también vimos en menor medida en Imperio: La guerra Kree-Skrull-Cotati. No conocía el trabajo de Guiu Vilanova, de quien ya habíamos visto en España Slayer o la propia serie de Eternos. Tengo que reconocer que no me convenció en su primer número para este tomo, con un estilo algo hosco y rígido que contrastaba en exceso con el despliegue de Schiti, pero poco a poco va soltándose y acaba haciendo un trabajo bastante destacable, aunque siga prefiriendo el estilo del italiano.


En definitiva, Marvel Deluxe. A.V.X. El día del juicio es un tomo que sirve casi de complemento al de Eternos que forman una historia completa que no necesita más. Gillen plantea temas interesantes como el racismo y qué consideramos como una persona digna o no de sus acciones. Es una obra con una premisa sencilla de explicar que luego de desarrolla sin ninguna prisa, algo que puede acabar pasando factura en la lectura como tomo unitario. Mucha acción, infinidad de personajes y, aunque no estés al día de la continuidad de cada uno de los grupos, no supone ninguna dificultad seguirla gracias a esos continuos resúmenes y esquemas al más puro estilo Hickman que sigue haciendo Gillen en estas series también.

Lo mejor: Historia entretenida y un planteamiento con dobles o triples lecturas que enriquecen la obra.

Lo peor: Una vez llegamos al día del juicio en sí, se vuelve algo repetitiva.