Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Marvel Deluxe. Los 4 Fantásticos de Dan Slott 4: La guerra de cuentas

Marvel Deluxe. Los 4 Fantásticos de Dan Slott 4: La guerra de cuentas
Guion
Dan Slott.
Dibujo
Nico Leon, Francesco Manna, Carlos Pacheco, Rafa Fonteriz, Carlos Magno, Rachael Stott, Javier Rodríguez, Andrea Di Vitto, Davide Tinto, Farid Karami, Cafu, Marcos Martín.
Color
Dono Sánchez-Almara, Jesus Aburtov, Guru-EFX, Erick Arciniega, Javier Rodríguez, Muntsa Vicente.
Traducción
Uriel López.
Formato
Cartoné, 352 págs, color.
Precio
42€.
Editorial
Panini Cómics. 2026.
Edición original
antastic Four #36-46, Fantastic Four: Reckoning War Alpha y Reckoning War: Trial of The Watcher y material de Fantastic Four Fanfare #3 (Marvel).

Con Marvel Deluxe. Los 4 Fantásticos de Dan Slott 4: La guerra de cuentas llegamos al final de la etapa de Dan Slott al frente de la colección que sirvió de apertura al actual Universo Marvel. Sin duda es un final por todo lo alto, no solo por la importancia del evento con el que concluye su etapa, sino porque se trata de la traslación de un concepto que intentaba llevar a cabo desde sus números al frente de Hulka. Slott tenía planeado un gran conflicto estelar entre múltiples razas alienígenas que plantean un peligro para nuestro planeta, pero por una cosa o por otra no conseguía el espacio suficiente en otras series para poderlo llevar a cabo. A punto de ser pisado por otros compañeros con ideas similares, por fin se le abría la oportunidad en la colección de Los 4 Fantásticos, algo con bastante sentido puesto que le permitía al mismo tiempo cerrar un montón de tramas pendientes anteriores e incluso cerrar cabos sueltos desde la etapa del mismísimo Kirby. Concebida para ser dibujada por Carlos Pacheco, su enfermedad solo nos permitió verle dibujar el especial de arranque, lo que se convertiría en sus últimas páginas interiores de un cómic Marvel. La edición de Panini viene con portadas alternativas y algunos bocetos como únicos extras.


El tomo abre con un pequeño arco en el que el Mago intentará recuperar la custodia de su hijo Bentley-23 al mismo tiempo que la Antorcha Humana intenta adaptarse a su nuevo estatus sobrepoderoso a consecuencia de lo sucedido en el arco de la boda del Doctor Muerte del tomo anterior. Queda todo dispuesto así para el grueso de este tomo, compuesto por un arco que incluye los números 40 a 45 más los especiales Alfa y Omega de La guerra de cuentas. En él veremos una suerte de spin off de Pecado Original en el que vamos a descubrir uno de los secretos mejor guardado por los Vigilantes: una raza alienígena a la que le dotaron de tecnología suficiente para que evolucionaran de manera explosiva y cómo se les acabó yendo de las manos el experimento y tuvieron que confinarlos en un planeta aislado para evitar que intentaran destruir cualquier forma de vida conocida. Después de muchos años, esta raza volverá a primera plana, y con ellos dos personajes que parecían haber desaparecido: Nick Furia y Uatu.

El evento se promete espectacular y una verdadera guerra que involucre a todo el universo (incluso multiverso). Tiene todos los ingredientes: esas semillas plantadas por Slott en otras de sus series o esta misma floreciendo por fin, inclusión de personajes de todo el Universo Marvel, razas distintas, evolución de personajes, subtramas abiertas que ven su desenlace… y siendo una historia bastante espectacular con un buen dibujo (ay, si el gran Carlos Pacheco hubiera podido hacer todo como estaba previsto…) no deja ese poso de grandeza que cabría esperar para un evento como este. Insisto, es muy interesante, entretenido y repleto de acción, pero no tiene ese halo de grandeza de otros megaeventos, y casi se ve como un arco más dentro de una etapa que, con sus luces y sus sombras, deja una sensación de irregularidad que no le hace justicia.


Y es que si por algo ha destacado en conjunto la etapa de Dan Slott al frente de esta colección es la irregularidad. Entiendo en cierto modo las críticas que surgieron cuando la serie se publicó en grapa originalmente, ya lo comenté en una de las reseñas, puesto que es algo que llama la atención leyendo la edición en cuatro tomos, cómo no la llamaría en su lectura mes a mes. Sí, podemos decir que se vio lastrada por algunos cruces de otros eventos o lo que queramos, pero es innegable que si echamos la vista atrás cuando llegamos al último número, las sensaciones son bastante contradictorias: ha tenido muy buenos momentos, arcos interesantes, propuestas con sentido, pero también algunas que no han llegado a ningún sitio, no han aportado lo suficiente o las que han sido directamente pobres y no han dejado apenas poso.

Otro de los grandes problemas, no de esta serie, sino de las colecciones superheróicas en general, es la inconstancia en cuanto a lo gráfico. Solo hay que echar un vistazo a los créditos del tomo para encontrar 12 nombres de dibujantes en 13 números y medio. Al menos, es necesario recalcar que tiene un estilo homogéneo y no son autores opuestos en estilo como hemos visto en otras colecciones, pero es más difícil asentar una etapa en nuestra memoria cuando han pasado tantos dibujantes por ella, a diferencia de esos Estela Plateada de Slott y Allred, Los 4F de Lee y Kirby o el Daredevil de Waid y Samnee por poner algunos ejemplos. Se beneficia este último tomo de la calidad de los nonbres que figuran en los créditos de dibujo, con nombres como los de Javier Rodríguez, Marcos Martín, Carlos Pacheco, Cafu o Rafael Fonteriz, y no es por hacer patria, es que son lo mejorcito.


En definitiva, Marvel Deluxe. Los 4 Fantásticos de Dan Slott 4: La guerra de cuentas supone el cierre de una etapa más dulce que agria, pero con cierto regusto amargo por la sensación de que podría haber sido muchísimo más memorable. Me quedo con lo positivo y tengo que reconocer que tiene mucho que destacar y grandes ideas e intenciones, por lo que es fabuloso poder contar con esta edición en la que, en cuatro tomos, tenemos los 46 números más especiales que llevó a cabo en estos cuatro años de Slott al frente de la serie de la Primera Familia.

Lo mejor: El cierre de tantos cabos sueltos. El dibujo de los españoles. Carlos Pacheco.

Lo peor: La sensación de que podía haber sido mucho más de lo que acabó siendo (tal vez en otro multiverso…).