Existen ciertos cómics (ya sean de nuestros autores favoritos o porque nos traen recuerdos de épocas mejores) que son auténticas zonas de confort. Historias y personajes que nos encantan, y que apenas les podemos sacar defectos porque sus virtudes los superan con creces. Y el cómic que vamos a hablar hoy es precisamente una de esas etapas que nos llegó al corazón a muchos lectores: Investigaciones Factor-X del tristemente desaparecido Peter David. Una historia con personajes secundarios de la franquicia mutante con personalidades difíciles, complejas, exageradas y a menudo estrangulables. Pretenden ayudar a todos los mutantes que se quedaron sin poderes después del Día M pero muchos de ellos son incapaces de cuidar de sí mismos. Panini ha publicado una nueva edición del tercer tomo de la línea Marvel Collection de esta serie donde se cierran nuevos arcos y, a la vez, llegan nuevos miembros al equipo.

Una de las cualidades de nuestro guionista en cuestión es la capacidad de saber torear eventos que ponían el universo Marvel patas arribas sin apenas cambiar los planes de la colección. Lo vimos en su día en su Increíble Hulk en aquella inolvidable historia con la Abominación que era un cruce con la saga del Infinito. Ahora lo tenemos aquí con Complejo de Mesías. Layla Miller se ha quedado perdida en aquel futuro apocalíptico y el gobierno vuelve a desconfiar del equipo de Maddrox. Para rematar, Rahne decide abandonar el grupo para formar parte de la nueva encarnación de X-Force lo que hace que muchos de sus compañeros, como Rictor o Guido, no lo acepten. Son momentos bajos para todo el mundo, pero las cosas no harán más que enredarse por momentos: Theresa está embarazada de Maddrox complicando las cosas más todavía, y dándonos situaciones bastante graciosas.
Y cómo este tebeo está ambientado en la época del evento anual en Marvel, obviamente les tocará lidiar con Invasión Secreta. Esta historia por lo general partía de una premisa muy potente pero se les caía por todos lados debido al encaje de bolillos que tenía que hacer en la continuidad. Nuestro Factor-X se cruzará con Hulka en una historia que hablará sobre temas religiosos dentro de la mitología Skrulls, bien es cierto que sin profundizar demasiado. Quizás lo más negativo que se pueden contar en estos 3 números es el dibujo de Larry Stroman, que se siente muy apresurado y poco trabajado. Una pena ya que este autor había trabajado con el bueno de David previamente.

Por otro lado, tendremos un One-Shot que sirve para arreglar el estado en el que se había quedado Mercurio. Después de Dinastía de M y Vástago de M, Pietro había quedado totalmente repudiado por sus antiguos compañeros, su familia y hasta por los Inhumanos. Y para rematar, sin poderes. Pero este cómic le sirve a David para que nuestro velocista de pelo plateado se redima de sus pecados y vuelva a estar en primera línea con esa personalidad arrogante y soberbia que demuestra a veces.
Centrándonos en la propia historia de Factor X, aparte de todas sus relaciones personales, los veremos enfrentarse a los Purificadores, al propio gobierno de los Estados Unidos y al villano Arcade, que convertirá su barrio en una trampa mortal. Pero no todo son malas noticias. Llegan nuevos miembros al equipo como Darwyn y Longshot. Y, sobre todo, continua esa manera tan única de retratar a los personajes que tenía PAD y de saber hilar historias con momentos cómicos y momentos dramáticos. Personalmente, una de las mejores historias que ha publicado en el presente siglo la casa de las ideas y que no podéis dejar pasar.



