Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Mandala, Princesa de las Tinieblas, de Hideshi Hino

Mandala, Princesa de las Tinieblas, de Hideshi Hino
Guion
Hideshi Hino
Dibujo
Hideshi Hino
Traducción
Ismael Funes Aguilera
Formato
Tomo (125x177) rústica (tapa blanda) con solapas 196 páginas
Precio
11.50 €
Editorial
La Cúpula. Sepiembre 2025
Edición original
Kaiki! Jigoku Mandala (怪奇!地獄まんだら)

Qué maravilla. En apenas un año hemos tenido tres nuevos títulos del maestro del horror Hideshi Hino. Tras “Mr. Joker” y “Hogar, dulce hogar”, nos llega “Mandala, Princesa de las tinieblas”. Curiosamente, todas estas obras no son modernas o contemporáneas. Por lo que mientras esperamos que el mangaka dé a luz nuevo material podemos celebrar que La Cúpula haya decidido recuperar la abundante producción inédita del artista.

Publicada originalmente en 1982 y recopilada como Hino Horror Volume 12, «Mandala, Princesa de las tinieblas” es una historia cerrada de seis capítulos en la que conoceremos a Sayoko, una niña maldita condenada a buscar un objeto místico por toda la eternidad.

Hino aborda el manga como si de un relato de suspense se tratase. Se toma las cosas con calma para presentarnos a la protagonista en una escena inquietante ubicada en una desolada playa, donde solo vemos una muñeca a la que le faltan los ojos. Diseminando la información con cuentagotas, no tarda en hacer un brusco cambio de situación saltando al futuro. De esta forma, con apenas un puñado de páginas, sus lectores quedamos atrapados y perdidos en esa atmósfera rara, misteriosa y sugerente que solo el director de dos entregas de la saga Guinea Pig puede conseguir.

A golpe de costumbrismo, “Mandala, Princesa de las tinieblas” ofrece una visión de la vida escolar de la década de los ochenta en Japón. Sus juegos, sus tradiciones y demás se ven reflejadas a través de los ojos de Sayoko, la niña en la que se centra el relato. Un reflejo fiel de que lo que debería ser y lo que realmente es no siempre tiene que cumplirse si un capricho del destino se pone por delante.

Lo mejor de todo es que cuando casi se nos ha olvidado que estamos ante una historia del tipo que usó su dolorosa experiencia con un reconocimiento rectal para parir uno de sus mejores mangas (La serpiente roja”) va Hino y con un volantazo nos recuerda que hemos venido a jugar y pasarlo bien. Pero ojo, “Mandala, Princesa de las tinieblas” es una rara avis en su trayectoria. La dosis de gore, casquería y muerte es considerablemente más baja de lo que nos tiene acostumbrados. En su lugar, el autor se centra en conducir la historia por senderos más mal rollistas, generando situaciones incómodas para todos los desgraciados que tienen la mala suerte de cruzarse con Sayoko. Esto provoca, como no podría ser de otra manera, más de una carcajada en el lector a nada que uno entre en el juego planteado por el creador con su fino sentido del humor negro. A veces sutil, a veces más bruto.

Este cambio de rollo se apoya más que nunca en la expresividad de los personajes. Haciendo gala de sus habituales diseños donde predominan las formas amables y redondeadas, Hino hace maravillas con apenas un par de trazos, centrando toda la emoción en los ojos de Sayoko y sus secundarios: sorpresa, odio, rencor o el pavor más absoluto forman para del rico crisol por el que desfilarán en este descenso a los infiernos más pesadillescos disfrazado de fábula escolar.

Desconozco por qué “Mandala, Princesa de las tinieblas” ha estado tanto tiempo inédita en castellano. Me ha parecido muy superior a alguno de los títulos que ya cuentan con varias reimpresiones en castellano. Sea como fuere, estamos de enhorabuena y por mi parte no hay ningún problema con que La Cúpula siga explotando el filón.

Ya que mencionamos a la editorial, destacar su edición, estupenda como siempre, con papel de gran gramaje, portada con solapas y un PVP competitivo. Quiero más y lo quiero pronto.