Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Los navegantes

Los navegantes
Guion
Serge Lehman.
Dibujo
Stéphane De Caneva.
Traducción
Fernando Ballesteros.
Formato
Cartoné, 208 págs, B/N. 23x31 cm.
Precio
35€.
Editorial
Tengu Ediciones. 2026.
Edición original
Les Navigateurs (Delcourt).

La obra del francés Serge Lehman nos ha llegado a España con cuentagotas. Pero hay que decir que todo lo que ha llegado está generando seguidores, porque si algo se puede decir de sus obras es que no dejan indiferentes. La primera que llegó fue El hombre garabateado, la primera colaboración junto a Frederik Peeters, y a ella le siguió la fascinante Saint-Elme, también con Peeters. Pero Tengu se ha animado a publicar otro trabajo suyo, Los navegantes, dibujada en esta ocasión por Stéphane De Caneva, autor con una carrera bastante curiosa: informático especialista en Inteligencia Artificial comienza a dibujar de manera autodidacta y a finales de la primera década del siglo XXI comienza a publicar algunos trabajos en Francia y en EE.UU. Es esta obra la que ha terminado de consolidarle como un autor a tener en cuenta en adelante.


No acabo de tener claro hasta qué punto conviene avanzar en la sinopsis de la obra porque realmente lo que cualquier lector debe saber, sin miedo a que se le reviente nada de la trama es que Los navegantes cuenta cómo Max, Arthur y Sébastien son tres amigos desde la infancia, dos de los cuales han acabado trabajando para una revista literaria mientras que el otro se ha dejado llevar por su espíritu aventurero sin llegar a sentar la cabeza de una vez por todas. Un día aparece Neige, la cuarta pata del grupo y que tan solo estuvo un año con ellos pero con un gran impacto en sus vidas. La vuelta de la joven reactiva algunos recuerdos del pasado, pero cuando vuelve a la antigua casa de sus padres, comienzan a suceder cosas extrañas.

Hasta ahí, puedo garantizaros que no he estropeado nada de la trama, pero también tengo que decir que eso es solo el punto de comienzo, y que la historia irá avanzando y desarrollándose por unos derroteros que no te esperas tras los primeros compases. Explicar por qué y entrar un poco más en profundidad se podría hacer, y tal vez tampoco fuera un gran spoiler pero creedme si os digo que el viaje deja de ser el mismo que cuando lo lees de nuevas por primera vez. Por tanto, lo único que diré es que si ya conoces el trabajo de Lehman por sus anteriores obras, te puedes hacer una idea de por dónde va a ir el asunto, puesto que es un autor al que le gusta el misterio y llevar sus historias esquivando la predictibilidad en la medida de lo posible.


El desarrollo de los personajes es uno de los fuertes de la obra, hasta el punto que me atrevería a decir que es lo que consigue enganchar al lector. Stephen King ya ha demostrado en más de una ocasión lo bien que funcionan las historias de adultos recordando su infancia/juventud y es algo que, por manido que esté, no deja de funcionar y sigue resultando atractivo para el lector una y otra vez. En ese sentido, Lehman aprovecha eso para plantear la historia y las dinámicas entre tres personas radicalmente diferentes cuyas vidas han avanzado de manera igualmente distinta. Pero ese buen desarrollo y caracterización es lo que consigue que empaticemos con sus protagonistas y, cuando la historia pega el cambio de sentido, entendamos muchas cosas de cómo se gestionan, así como vayamos redescubriendo qué sucedió en ese pasado en el que Neige acabó yéndose a vivir fuera sin dejar ninguna estela en su partida. Esa mezcla de la cotidianidad y los lugares conocidos de relaciones de infancia a lo largo de los años con el rumbo de misterio que adopta la historia al poco de empezar es tan interesante como sucedía con Saint-Elme, con esa duda constante de saber qué es real y qué no.

Como comentaba, De Caneva es un autor que me ha sorprendido porque, cuando he buscado más sobre él y he sabido de su formación y trabajos anteriores me ha resultado sorprendente. No solo por conseguir unos acabados atractivos y un aprovechamiento fantástico de los claroscuros o el equilibrio en el uso del blanco y negro, sino porque narrativamente funciona bastante bien, y tiene algunas composiciones de página que te dejan con los ojos abiertos. Concretamente, tiene una doble página casi al final, cuando se están dando algunas explicaciones, que me ha parecido francamente buena.

Comentar también que la edición de Tengu es una auténtica maravilla, con un tamaño aumentado, formato europeo y una encuadernación holandesa en cartoné, con papel offset y un punto de lectura en tela que la convierte en un libro fabuloso, de esos que da gusto leer por el tamaño de los dibujos y lo robusto de su acabado.


En definitiva, Los navegantes es una obra de misterio que explora y se apoya en una relación de grupo que mantiene la amistad después de décadas, y que tendrá que investigar un misterio en pleno París. Una obra magnética que, incluso si no eres fan del desarrollo que adopta en su tramo final, se disfruta por lo bien dosificada que está la información y cómo construye a los personajes y sus evoluciones, que además cuenta con un dibujo que explota con acierto el blanco y negro y lo aprovecha para crear una atmósfera opresiva. Con esta obra, puedo confirmarme ya como fan de todo lo que nos llegue de este guionista, por cómo busca siempre sorprender y crear personajes y ambientes intrigantes que merecen la pena.

Lo mejor: La atmósfera y los personajes. El sorprendente dibujo de De Caneva.

Lo peor: No poder hablar un poco más sin spoilers del rumbo que toma la obra, que seguro que atraería a bastantes más lectores.