¿A quién no le gusta una historia que mezcla reencarnaciones, dragones, politiqueo y un romance legendario? Arechi Manga sigue apostando por la fantasía romántica y, esta vez, nos trae Las crónicas de Wizrain.
No os voy a engañar: este primer volumen, subtitulado La novia es el dragón, tira de muchos ingredientes muy conocidos dentro de la fantasía romántica, pero sabe combinarlos lo bastante bien como para enganchar.
Crónica I: el regreso del dragón
El primer tomo nos sitúa en el reino de Wizrain, fundado hace siglos por un héroe legendario y el dragón que lucho a su lado.
Desde las primeras páginas conocemos a Elna, la hija ilegítima de un barón que vive relegada al papel de sirvienta dentro de una familia noble que la desprecia y maltrata. Pero su vida cambia cuando un día, así de la nada, recupera los recuerdos de su existencia pasada: ella fue Elnarfia, el dragón guardián que ayudó a fundar el reino junto al héroe.
Porque claro, ¿qué mejor manera de empezar una historia que descubriendo que en tu vida anterior eras un dragón legendario mientras en esta te tienen fregando suelos?
Con esta revelación, Elna cuelga el delantal y se presenta en el palacio real decidida a encontrar la reencarnación de su héroe Vaid. Y sí, a partir de ahí la cosa escala bastante rápido.

Crónica II: ecos de una vida pasada
El punto de partida puede sonar al enésimo manga de reencarnaciones y, siendo sinceros, un poco lo es: una protagonista maltratada descubre que en realidad tiene un origen extraordinario y acaba metida de lleno en los asuntos de la realeza.
La gracia está en que sabe vender muy bien esa premisa. La reencarnación no está ahí solo como excusa para arrancar la historia, sino que aporta un componente emocional bastante interesante. Elna no busca convertirse en una heroína ni cambiar el mundo; lo único que quiere es reencontrarse con la persona que marcó su vida anterior.
Además, el tomo tiene un ritmo muy ágil. La autora no se recrea demasiado en el conflicto familiar y enseguida traslada la acción a la corte, donde empieza realmente lo interesante: el reencuentro entre Elna y Vaid… aunque solo uno de los dos recuerde lo que vivieron siglos atrás.
A eso se suma el contraste entre la Elna actual y Elnarfia, el dragón legendario que fue en su vida pasada. Esta dualidad entre la joven aparentemente frágil y la poderosa criatura que fue en el pasado se convierte en uno de los aspectos más atractivos de la historia.
Crónica III: el rey que no recuerda
Elna es el alma de la historia.
Tiene el orgullo y la determinación propios de un dragón legendario, así que olvidaos de la típica protagonista que pide perdón por respirar. Aunque eso no impide que también arrastre cierta melancolía por la soledad y por el deseo de reencontrarse con Vaid.
Eso sí, de vez en cuando también demuestra que las reencarnaciones no vienen con todas las neuronas de serie y tiene un punto bastante despistado que da pie a más de una situación divertida.
Frente a ella tenemos a Vaid, un rey joven y distante que, para desgracia de Elna, no conserva ningún recuerdo de su vida pasada.
Aunque en este primer volumen todavía no se profundiza demasiado en su carácter, su relación con Elna plantea preguntas interesantes sobre su memoria y el destino.
Los antagonistas iniciales, representados por la familia que maltrata a Elna, cumplen una función más bien narrativa: mostrar la situación de opresión de la protagonista y justificar su decisión de abandonar ese entorno.
Crónica IV: un reino de tinta
Con un trazo limpio y elegante, Sugino consigue que sea muy fácil meterse de lleno en la historia. Su estilo encaja a la perfección con esa mezcla de fantasía y romance cortesano, apostando por páginas con pocas viñetas y muchos primeros planos que dejan respirar las escenas y permiten que las emociones de los personajes tengan todo el protagonismo.
Y es que una de las cosas que mejor hace la autora es transmitir con una simple mirada. Las expresiones faciales están muy cuidadas y consiguen reflejar desde la sorpresa hasta la melancolía o la determinación, haciendo que la relación entre Elna y Vaid gane fuerza incluso cuando apenas intercambian unas pocas palabras.
También merece una mención el diseño de los escenarios y del vestuario. Los palacios, jardines y salones tienen el nivel justo de detalle para construir un mundo de fantasía creíble sin saturar las páginas, mientras que los trajes de la nobleza ayudan a reforzar ese aire elegante que envuelve toda la obra.
Donde más luce el dibujo, al menos para mí, es en los recuerdos de Elnarfia. Cada vez que la historia nos muestra retazos de su pasado como dragón, el apartado artístico gana en espectacularidad y transmite esa sensación de estar contemplando una antigua leyenda.

Crónica V: un tesoro para la estantería
En cuanto a la edición, Arechi vuelve a cumplir con un tomo muy cuidado. Se presenta en formato B6 con sobrecubierta con las primeras páginas a todo color, manteniendo el sentido de lectura oriental.
La portada entra por los ojos y refleja muy bien ese aire de fantasía romántica que tiene la obra, dando protagonismo a sus personajes y al componente mágico de la historia. En el interior, el papel permite apreciar sin problemas las tramas y los detalles del dibujo.
Por su parte, la traducción resulta fluida y natural, con unos diálogos que encajan bien con la ambientación sin caer en un lenguaje excesivamente recargado.
En definitiva, una edición que no da ningún susto y que hace justicia al trabajo de la autora.
Si tuviera que ponerle una pega, no sería al manga, sino al momento en el que llega. En Japón la serie apenas lleva un par de tomos publicados, y eso siempre me hace arquear un poco la ceja. Ya sabemos cómo acaba esto: mirando el calendario cada pocos meses y preguntándonos cuándo sale el siguiente.

Las crónicas de Wizrain no viene a reinventar la fantasía romántica, pero tampoco creo que lo pretenda. Lo que hace, lo hace bien, y este primer tomo deja motivos de sobra para querer saber cómo continúa la historia.
Mi única petición ahora es que la espera hasta el siguiente tomo no sea tan legendaria como Elnarfia.



