Saludos, sucios estigi… errr, queridos lectores. Perdón, pero es que todo se pega y llevo una semana leyendo varias cosas de ese muchacho de cabello negro, adustos ojos, espada en mano, ladrón, asaltante, asesino, de inmensas melancolías y gozos inmensos.
Pues resulta que Aleta ha sacado una versión de La torre del elefante dibujada por Alcatena. Así que me acerqué a una tienda en la que me suministran estos vicios, cogí del escaparate una de las espadas de Bleach que venden, la puse en el mostrado y dice: Quiero eso. y rapiditoo, que dejé mi paciencia en Aquilonia…
No quisieron cobrármelo. Que majos.
Bueno, a lo que íbamos. Que al amanecer tengo que estar lejos por una cosa que tiene que ver con un caballo rápido y una bolsa pesada colgando de la silla.
Conocí a Conan y a Alcatena hace mucho tiempo. No os diré cuanto porque ya me he olvidado de cuantos años han pasado. Pero ambos me fascinaron a su manera. Uno por sus aventuras (quizás el dibujo de buscema tuvo algo que ver). Y el otro por el dibujo de aquella historia llena de fantasía en una revista española para niños.
Pero desde siempre he pensado que la Torre del Elefante ocupa un lugar especial entre las historias que Conan me ha contado. Ah, esa Torre inescalabre que se enfrenta aun joven capaz de escalarlo todo. Esos jardines sin guardias…ah, la Torre…
No es mi preferida. Pienso que ese lugar especial tiene que ver con una muchacha, un oasis rodeado de árboles y una laguna donde poder refrescarnos tras una huida a todo galope.
Los que habéis estado conmigo en las guerras de Turan ya me entendéis, camaradas.

El guión de Claudio Álvarez adapta fielmente la historia original. A estas alturas creo que todos sabemos de lo que va y lo que pasa. Aun así no daré demasiados detalles, que sabemos que esta web la leen tambien lectores jóvenes y nuevos. Tendremos una historia lineal adornada con alguna pequeña historia en segundo plano de las viñetas. No otras tramas, sino escenas que pueden estar pasando en segundo plano.
¿Y qué decir del dibujo? Alcatena nos ofrece su estilo personal, lleno de detalles, acción, movimiento. También os digo que puede que algunas escenas y personajes os parecan extraños. Eso es que estáis acostumbrados a la versión de Marvel. Este Conan parece más un pirata estilo Simbad que ese guerrero medio desnudo que solemos tener en mente como arquetipo.
Y hablo de Simbad porque la obra emana un aire oriental a esas historias de las mil y una noches que tenemos en la cabeza. Un poco al estilo de las películas, donde se busca la sensación más que el realismo.
En cierta manera, nos recordará a ese Bagdad que sale en Sandman, ése que el califa desea preservar…
Estamos en Zamora, la ciudad de los ladrones y las prostitutas. (No confundir con Zamora, la ciudad española que odia a Howard por usar su nombre 🙂 ). Una ciudad llena de brujería, violencia y muerte. Una ciudad socialmente inestable, de paso. Porque al ritmo que muere la gente aquí, las nuevas generaciones no tienen tiempo de crecer y sustituirla.
Pero esta es una historia pulp de Conan. Eso nos importa tanto como a Howard. O sea, nada.
Quizás el único defecto, por encontrar uno, es que aunque el blanco y negro respeta mucho más el dibujo de Alcatena, en color los detalles habrían sido más espectaculares.
La edición incluye un breve texto del guionista.

¿Por qué leer La torre del elefante?
Es una de las mejores historias de Conan. El excelente dibujo de Alcatena. El fiel guión de Álvarez. La minihistoria que cuentan ls primeras viñetas.
¿Por qué no leer La torre del elefante?
Te llamas Yara.


