Seguramente Ram V sea uno de los guionistas más a tener en cuenta de los últimos tiempos. Algunos de sus trabajos, como Las muchas muertes de Laila Starr, Los nuevos Dioses u otras incursiones suyas en DC y Marvel, me parecen tebeos verdaderamente notables. Esa manera de humanizar incluso a entidades divinas y su control de la propia estructura del tebeo es algo que me parece destacable. Por eso cuando leí que Norma Editorial iba a publicar su último trabajo (a medias con Dan Watters) llamado La Mano y los Seis Dedos, me lancé a por él sin dudarlo.

Por situar de que va este cómic, aquí se nos van a contar dos historias las cuales se van intercalando y que están ambientadas en la ciudad futurista de Neo Novena. Por un lado, conoceremos a Ari Nasser, un veterano detective de la policía el cual está investigando un asesinato cometido por un criminal llamado «El Asesino de la Mano». ¿El problema? Que Ari ya detuvo hace varios años a este psicópata. Por otro lado, veremos la historia de Johannes Vale, un estudiante de Arqueología que empieza a sospechar que él mismo puede ser el asesino, a pesar de que no recuerda haber cometido tales atrocidades.
El tono general de la obra se acerca al noir, aunque con toques de ciencia ficción. Esta ciudad de Neo Novena es un lugar oscuro y enorme lo que recuerda a obras como Blade Runner, Transmetropolitan o The Private Eye. Una sociedad tecnificada que se ha deshumanizado y un sentimiento de melancolía y pesimismo invade a todos sus habitantes. Además, veremos elementos muy reconocibles de las distopías como poblaciones fragmentadas (los ricos viven aislados mientras que el resto vive en suburbios masificados) o el uso de androides, aquí llamados peones, en los trabajos más bajos que existen.
Tengo que decir que en conjunto es una obra que me ha parecido interesante pero quizás, las altas expectativas que tenía me han jugado una mala pasada: Eran excesivas. Este tebeo ha ganado el Eisner de 2025 a la mejor reimpresión y ya venía precedido de criticas realmente sobresalientes. Obviamente es un buen cómic y no me extrañaría que estuviese en muchas listas de lo mejor del año, pero creo que tiene problemas que le alejan del sobresaliente.

En lo positivo, destacaría la ambientación de la obra ya que me parece oscura y decadente. Por momentos me ha recordado al estilo de Brubaker y Phillips. Además, la simbología y el aura siniestra que tiene todo lo que gira en torno a los asesinatos por momentos se asemeja a películas como Zodiac. A todo esto, le sumo el dibujo de Laurence Cambpell y el color de Lee Loughridge que consiguen crear un ambiente tétrico con un tono negro muy invasivo.
En lo negativo me sucede que la parte de Ram V (la historia de Ari Nasser) me parece muy superior a lo que escribe Dan Watters (la historia de Johannes Vale). En esta última (con un tono más ciencia ficción que noir) siento que se diluye mucho más lo que nos quieren contar, haciendo por momentos que su lectura se haga densa. No se consigue que las ideas y conceptos que se plantean enganchen tanto como las de la otra parte. Por otro lado, hay otro problema que tiene este cómic: el final me ha parecido muy ambiguo y se me plantean por momento más preguntas que respuestas. Soy consciente de que esto puede parecer algo menor y estoy a favor de los finales en los que no aparece Morgan Freeman mirándote a la cara explicando el final, pero si esta obra está transitando el género detectivesco quizás pido respuestas más claras.

No me cabe la menor duda de que parte de lo que explico aquí son impresiones personales y que lo bueno que tiene esta obra vence por mucho a lo malo, pero quizás ciertos problemas (menores) le alejan del sobresaliente. Aún así, es una obra compleja que sabe combinar elementos como el género negro y la ciencia ficción y que sigue demostrando la profesionalidad que he comentado de Ram V.


