Está de más confesar que en una web llamada Es la hora de las tortas!!! le tenemos tenemos un cariño especial al sobrino favorito... La Cosa: Ídolo de millones

Está de más confesar que en una web llamada Es la hora de las tortas!!! le tenemos tenemos un cariño especial al sobrino favorito de la tía Petunia, al héroe de la calle Yancy llamado Ben Grimm, también conocido como la adorable Cosa de ojos azules. Que es el más carismático de los 4 Fantásticos no lo decimos nosotros, lo dicen 100 números de la maravillosa Marvel two-in-one, 36 de su colección post Secret Wars (las primeras) o, incluso pese a la falta de éxito comercial, los 8 números de la serie que se recopila en La Cosa: Ídolo de millones.

La Cosa: Ídolo de millones

Las circunstancias en las que se crea La Cosa: Ídolo de millones son bastante particulares, ya que coincide con la etapa en la que Joe Michael Straczynski y Mike McKone se hicieron cargo de los 4 Fantásticos y revelaban que, sin saberlo, el bueno de Ben Grimm poseía la cuarta parte de todas las patentes y demás negocios de los 4F y se convertía de la noche a la mañana en multimillonario. Tal vez pueda parecer subvertir a un personaje que es junto con Spiderman el héroe de clase obrera por antonomasia en Marvel. Sin embargo, había por allí un guionista llamado Dan Slott con algunas ideas al respecto. Aunque llevaba escribiendo cómics desde 1991, Slott no era ni de cerca la estrella que nos daría Superior Spiderman o Estela Plateada, pero tras una década fogueándose en títulos menores y las franquicias animadas de DC, vivía un momento dulce con el éxito de su regreso a Marvel de la mano de Hulka.

Tenemos así una serie donde Dan Slott, Andrea DiVito y Kieron Dwyer intentan darnos todos los ingredientes clásicos de La Cosa, pero con un pequeño giro que lo saca de su zona de confort. Tendremos las ensaladas de guantazos, los equipos con otros héroes, la calle Yancy, las partidas de poker y la vuelta de Alicia a la vida de nuestro héroe rocoso, si bien ahora cuando la serie empieza, tanto Ben como Alicia tienen sus propias parejas. Muy probablemente la intención de Slott era terminar tal como hemos podido ver en la etapa actual de los 4F, pero las ventas frustraron sus planes a largo plazo. Estamos ante un Dan Slott distinto del que tenemos hoy en día. Acababa de dejar Hulka y su tono se basaba mucho más en el humor (que nos deja algunos momentazos), pero más allá de los chistes hay un propósito de entender a Ben y afianzarlo precisamente sacándolo de su hábitat natural. Estamos ante un Ben Grimm al que le viene grande ser rico, no sabe cómo serlo y tener dinero será fuente de torpezas en su vida personal. Toda esta serie de chascarrillos serán los que afiancen a ese gruñón adorable de barrio al que todos amamos.

La Cosa: Ídolo de millones

La Cosa: Ídolo de millones acierta y hace aguas prácticamente en los mismos puntos que la etapa actual de Slott en los 4F. Acierta de pleno en el tratamiento de unos personajes que comprende y adora. Sin embargo, Arcade, el Trampero, el Hombre de Arena o Hércules nos dan unas historias que en lo superheroico no nos dicen gran cosa. Sin embargo, lo que en los 4F nos hace echar de menos las grandes epopeyas y locuras cósmicas, en La Cosa: Ídolo de millones funciona mucho mejor, ya que trabajamos a una escala completamente distinta. El Ben de la Zona Negativa, los imperios intergalácticos o el microverso lo dejamos para la serie grupal para tener aquí al Ben de la calle Yancy, al que todavía quiere a Alicia y para el que un enorme inhumano cuadrúpedo, es un perro que se comporta como un perro.

No faltarán de todos modos escenarios exóticos como a luna o la Grecia clásica vía viaje temporal, pero Slott quiere una serie con menos Cosa y más Ben, una serie en la que se vislumbraban planes a largo plazo y el desarrollo de un reparto que pretendía implicar a Mandíbulas, Halcón Nocturno o Constrictor como secundarios fijos.

La Cosa: Ídolo de millones

Comienza la serie Andrea DiVito a los dibujos, un artista italiano vistoso, correcto y eficiente en las escenas de acción, pero tal vez mal elegido para el tono de la serie. La Cosa: Ídolo de millones es fundamentalmente una comedia, basada en los gags e interrelaciones entre los personajes y quizá aquí podemos verlo un tanto rígido. No ayuda el color de Laura Villari, con un render espeso y plagado de textura (un mal muy común en los primeros dosmiles) que no ayuda al cariz pretendidamente ligero de esta serie. Conservando incluso colorista, el momento en el que se hace cargo el ya veterano Kieron Dwyer funciona mejor siendo un dibujante mucho menos llamativo que DiVito. Dwyer maneja un estilo mucho menos acabado, pero más suelto y con cierto toque de caricatura, que le encaja mucho mejor a la propuesta de Dan Slott.

Lamentablemente Dwyer sólo dispuso de tres números antes de que cancelaran esta serie, que resulta francamente divertida y entrañable tal y como está, pero viendo las semillas que estaban plantando, teniendo en cuenta que cada número de La Cosa: Ídolo de millones es mejor que el anterior y sabiendo el nivel que alcanzaría Slott como guionista en años posteriores, nos deja un ligero sabor amargo ante lo que podría haber sido.

Compartir:

Alain Villacorta "Laintxo"

Fue picado por un cómic radiactivo y ahora ve el mundo a través de viñetas y tiene el sentido de la realidad proporcional de un tebeo. No os preocupéis, no es peligroso... creo...

No hay ningún comentario todavía.

Anímate a ser el primero en comentar.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com